Entradas con la etiqueta “web 2.0”.


Por primera vez, que recuerde, en más de 5 años he pasado un mes y pico sin postear nada en este hormiguero. La razón tal vez tenga algo que ver con el título de esta entrada, en la que me propongo reflexionar -ahora que tengo un rato- sobre algunos aspectos del uso actual de internet para la comunicación.

Al principio había webs estáticas y chats. Así era internet como casi todos/as la conocimos hace entre 10 y 15 años. La única forma de comunicación con otras personas, por tanto, eran las salas de chat. Las había de muchos temas, que no dejaban de ser simples eufemismos para esconder lo que todos y todas buscábamos en ellas: ligar.

También existía ya el correo electrónico, que fue ganando en importancia a medida que más y más personas tuvieron su dirección.

Bueno, y había también en la web tímidos intentos de bidireccionalidad, como los foros o los libros de visitas.

Después se popularizaron los programas de mensajería instantánea. El “mésenyer”. Ya escribí una vez sobre ellos. Si no eras un adolescente o vivías muy lejos, solían convertirse en una fantástica forma de malgastar el tiempo.

Llegaron los blogs. Quienes blogueamos desde hace tiempo podemos recordar una etapa inicial en la que parece que nadie te va a leer nunca, y cada comentario es un tesoro. Después despegas y empiezas a crecer. Y te integras, de alguna forma, en una pequeña comunidad de blogueros/as con quienes compartes visitas, enlaces, comentarios… Esa pequeña fiebre de éxito pasa y, si tu blog sobrevive, acaba convirtiéndose en algo que forma parte de tu vida, aunque no sea prioritario en ella. Al menos esa ha sido mi experiencia.


Lo siento, Leonard. Yo estoy en FaceBook y tú en MySpace… Esta relación ya no me sirve.

Porque, entretanto, aparecieron las redes sociales. Y por alguna razón se fueron abriendo camino hasta convertirse en la forma de comunicación preferida por la inmensa mayoría. Bueno, por muchas razones, en realidad, y a eso voy. Tengo una amiga, Elisa, que escribe a diario en Facebook lo que en un blog podrían ser publicaciones de éxito. Pero no le interesa abrir un blog. ¿Por qué?

  • Las redes sociales te garantizan que lo que escribes será leído por quienes te interesa que lo lean. Vale; mi texto no llegará a un jubilado de Albacete, o a una niña de Chiapas (Mexico), pero lo van a leer mis colegas, con toda seguridad, y hoy mismo.
  • Porque en las redes sociales todo es inmediato. No tienen la rapidez de un chat, pero casi. Los envíos se suceden y se acumulan, formando conversaciones en tiempo real.
  • Las redes sociales ofrecen la sensación de que lo que escribes no llegará a quienes no deseas que lo vean. Hay mucha confusión al respecto, mucha falsa privacidad, pero -en definitiva- a priori se te ofrece la posibilidad de que sólo quien tú deseas acceda a tus contenidos.
  • Las redes sociales están pensadas “para que las sepa usar incluso tu madre” (o tu padre). Publicas un vídeo de Youtube con un click, subes tus fotos fácilmente desde cualquier aplicación, localizas decenas de personas en un santiamén, etc.
  • Las redes sociales no requieren posteos largos ni sesudos. ¿Tienes una buena idea? ¿Un pensamiento ingenioso, divertido, brillante? Puede ser poca cosa para dedicarle una entrada en un blog, pero es ideal para los 140 caracteres que permite Twitter.

  • Las redes sociales te permiten fingir. No es una buena idea, en mi opinión, pero puedes simular que eres otra persona. Es más, hay quien dice que eso es incluso lo normal, como una forma de adaptación al contexto, de la misma forma que te adaptas en una fiesta o en un funeral.
  • Las redes sociales se administran solas. No se caen, no se borran, no hay que diseñar ni elegir una plantilla, no se crean ni se destruyen; estaban ahí antes de que tú llegaras y seguirán aunque las ignores.
  • Las redes sociales te acaparan, te absorben, tiran de ti, te ofrecen más y más cosas a cambio, tan solo, de que tú les dediques más y más tiempo.

No sabemos cómo nos comunicaremos dentro de 5 años, por ejemplo, pero ahora lo hacemos con redes sociales. Si estás leyendo esto, si has llegado hasta aquí, seguramente es porque viste un enlace en Facebook o en Twitter. El RSS es un monstruo que ya a casi nadie interesa. Pero sobre eso escribiré en otro post…

Imágenes tomadas de ucalgary.ca y de Ser de Agua.

Google es una empresa fantástica, que saca constantemente productos gratuitos que funcionan muy bien, o al menos mejor que los de la competencia, y está copando cada vez más espacios en el ámbito de las tecnologías e Internet.

Por citar sólo algunos ejemplos… Su buscador web es insuperable, por no hablar de los mapas; su servicio de correo electrónico GMail es el mejor, su navegador Chrome es el más rápido, Google Docs es la mejor aplicación web del año, Android es el sistema operativo para móviles con más futuro, en enero van a sacar el móvil Nexus One, y pronto todo un sistema operativo para netbooks… hasta Google Wave es la leche, y eso que nadie sabe muy bien para qué sirve. Hasta hace 10 años no teníamos Google y la verdad es que no sé cómo pudimos sobrevivir.


¡Oh, qué desgracia! Alguien buscó en Google Maps y aterrizó justo sobre Edward.

Pero…

  • A cambio de tanta ventaja Google inserta su publicidad por todas partes. Por todas partes. Incluso nuestros emails son leídos por sus robots para insertar en ellos publicidad contextual.
  • Además, el uso que hacemos de los servicios de Google proporciona a la empresa información sobre nosotros/as. Qué buscamos, qué leemos, que vemos, de qué hablamos…
  • Dependemos demasiado de Google, y a veces sus servicios se caen o van lentos.
  • Esta dependencia no nos creará problemas mientras los de Google sigan siendo unos “chicos buenos”. Si un día dejan de serlo nos puede salir muy caro en todos los sentidos.
  • Tener los servicios más usados puede hacer que Google deje de necesitar innovar y mejorar, que se cree un monopolio de facto y salgamos perjudicados los usuarios.

¿Soluciones? Hay algunas alternativas muy buenas a los productos de Google, que creo que conviene utilizar y potenciar. De todas ellas voy enumerar algunas que yo uso, y que con el tiempo me han demostrado ser tan eficaces o más que sus equivalentes googleras. (Parece que a finales de año si uno no hace una lista le falta algo)

  1. Netvibes. iGoogle nunca me ha convencido, y ésta es una estupenda alternativa. Uso Netvibes como página de inicio desde hace años, y siempre ha ido mejorando. Me encanta.
  2. Flickr. Llegó al negocio de las fotos online antes que nadie. Luego la compró Yahoo. Siguió creciendo y empezó también a permitir subir vídeos. Y es, sin duda, una de las competencias más interesantes que tienen Picasa y YouTube, de Google.
  3. WordPress.com. Alternativa a Blogger para crear un blog gratis. Utiliza el gestor de contenidos de WordPress, que es el más popular hoy en día y con licencia GPL.
  4. Evernote y Dropbox. Son dos inmensos servicios online que utilizo a diario y recomiendo encarecidamente; para mí los mejores en su especie. De Dropbox ya hablé en este hormiguero. El post sobre Evernote aún lo tengo pendiente.
  5. Redes sociales. Aunque ha hecho intentos, Google no ha conseguido popularizar ningún proyecto propio de red social. Parece mentira, pero algo tan relevante actualmente en la red funciona al margen de Google. Aunque Él lo ve todo.
  6. Apple y Microsoft. Las dos mega empresas se quedan atrás en lo que se refiere a servicios en la nube. Bing busca regular, y Mobile me es un robo. Google está llegando antes que ellas a todo, y su modelo de negocio es mucho mejor. Así que la competencia de otras grandes es necesaria, y en ese sentido iTunes y la App Store de Apple sí funcionan.
  7. Ebay, Amazon, etc. Más empresas que hacen dinero en Internet al margen de Google.
  8. Proyectos libres, fruto de colaboraciones colectivas desinteresadas, como Wikipedia y Open Street Map. Son la opción más honesta y digna de apoyo; ojalá que el futuro les perteneciera.

Seguro que me dejo muchas cosas interesantes; ¿alguna sugerencia? Que pasemos un genial año 2010 y que la sombra de Google no se alargue demasiado sobre nosotros/as.

Imagen tomada de cravingtech.com.