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Sábado, 30 de Enero de 2010

PAÍS: EE. UU.
DIRECCIÓN Y GUIÓN: James Cameron
INTÉRPRETES: Sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez
SINOPSIS: Año 2154. Jake Sully es un ex-marine confinado en una silla de ruedas que, a pesar de su cuerpo tullido, todavía es un guerrero de corazón. Jake ha sido reclutado para viajar a Pandora, donde las corporaciones están extrayendo un mineral extraño que es la clave para resolver los problemas de la crisis energética de la Tierra. Al ser tóxica la atmósfera de Pandora, ellos han creado el programa Avatar, en el cual los humanos “conductores” tienen sus conciencias unidas a un avatar, un cuerpo biológico controlado de forma remota que puede sobrevivir en el aire letal. Estos cuerpos están creados genéticamente de ADN humano, mezclado con ADN de los nativos de Pandora, los Na’vi. Ya en su forma avatar, Jake puede caminar otra vez. Ha recibido la misión de infiltrarse entre los Na’vi, los cuales se han convertido en el mayor obstáculo para la extracción del mineral. (FILMAFFINITY)
Hace tiempo que no comento películas que haya visto, por pereza más que nada, pero Avatar es algo más que una simple película. Hablar de Avatar es hablar casi de un fenómeno sociológico, y de eso me da menos pereza opinar.
Fuimos a verla a unos multicines el domingo a las 4 de la tarde. Para la versión en 3D había dos salas, pero no quedaban entradas hasta las 22:30. Sacamos dos de esas y volvimos por la noche. Para la sesión en 2D de las 16:30 había más de 300 butacas libres. Nadie quería entrar a verla, y eso que era 2,50€ más barata (o menos cara, más bien).
Conclusiones:
- Que las productoras y distribuidoras de cine dejen de llorar. La gente va al cine y se deja mucha pasta. Y las cifras así lo indican.
- Está claro que el filón para que la gente acuda más a los cines está en darle un valor añadido a la proyección en salas comerciales. Esto es lo que consigue el 3D. Pagamos la entrada más cara y nos ponemos las gafas tan contentos. Nadie quiere ver la otra versión; para eso te la bajas de la red.
- Avatar es una película de efectos especiales, en la que el guión es bastante secundario. Eso anima a verla más de una vez. Te da igual saber ya cómo acaba porque eso es lo de menos (pasaba lo mismo con Titanic). Estoy seguro de que mucha de la gente que había en el cine había visto ya la peli. Es otra razón de sus éxitos de taquilla.
Sobre la película en sí… ya me entra la pereza. Es un continuo déjà vu. No hay una sola escena que no tengas la sensación de haber visto ya antes en otras películas: del Oeste, de Tarzán, Parque Jurásico, Harry Potter, Pocahontas… Todo en la historia es previsible. Sabes lo que va a pasar, lo que no evita que estés deseando que pase para verlo. A James Cameron ya le acusaron de hacer un guión pobre y memo para Titanic. Yo creo que no es que no sepa hacerlo mejor; lo hace “mal” queriendo. Una historia simplona y sencillota te garantiza que hasta los niños se van a enterar de todo lo que está pasando. No tienes que preocuparte de seguir el hilo y te centras en lo “importante”: disfrutar de las imágenes. Es una solución supercomercial que da resultado. Los cinéfilos irán a verla de todas formas; para atraer a los demás es necesario un guión lineal y facilón.
Es la película más espectacular que he visto, de eso no tengo duda. Refleja años de investigación y trabajo puestos al servicio de la recreación de artilugios, paisajes y seres irreales, que seguramente marcará un antes y un después. Te presenta un mundo imaginario, lleno de belleza y fantasía, para que te integres en él y lo disfrutes en tres dimensiones. El mundo de los humanos del año 2154 es Ciencia Ficción relativamente creíble. El de los bichos y plantas del planeta Pandora es Fantasía en estado puro. Tanto uno como otro son especiales, nunca vistos. Se cuida hasta el mínimo detalle en la recreación de los escenarios. Son un derroche de belleza e imaginación. Los actores son mucho menos importantes, a veces pasan desapercibidos.
Hay algunos elementos bastante inéditos. En el planeta Pandora los humanos son los alienígenas, los colonizadores, los malos, en definitiva. Utilizan las armas y se mueven por la codicia. Los nativos del planeta, los Na’vi, son ingenuos y primitivos, pero poseen el poder de la sabiduría ancestral y la armonía con la Naturaleza. Hay en la película una moraleja ecologista y antibelicista muy políticamente correcta, que la convierte, más si cabe, en un bonito (y ñoño) cuento para todos los públicos.
¿Recomiendo ir a verla? ¿Pero alguien no la ha visto todavía? Sí, lo recomiendo, con gafas de 3D y palomitas. Para cuatro cochinos días que vamos a vivir no es justo perderse algo tan espectacular, semejante obra maestra de la imaginación y la tecnología humanas.
Lunes, 18 de Mayo de 2009
Descubrí hace unos días, a través de Microsiervos, este artículo de baekdal.com (en inglés) sobre qué medios ha ido utilizando la gente para comunicarse en los últimos 210 años, y (muy interesante) qué medios utilizaremos en los próximos diez. Y es que, como se señala en el artículo, nos encontramos en medio del cambio más drástico (en lo que se refiere a medios de comunicación) desde la invención del periódico.
El artículo se acompaña de una genial ilustración en la que, a lo largo de una línea del tiempo, se representa con distintos colores el peso que han ido teniendo en cada época los diversos medios de comunicación humana:

Lo siguiente es un pequeño resumen de artículo (que me viene bien para practicar mi inglés, del que me examino en 20 días).
En el año 1800 la única forma de interactuar con otras personas era cara a cara, de forma que no podías saber lo que estaba ocurriendo ni siquiera en otra parte de tu propia ciudad.
Hacia el año 1900 los periódicos y las revistas habían revolucionado nuestra forma de comunicarnos. Ahora podías enterarte de cosas que ocurrían en lugares que nunca habías visitado. Fue la primera revolución de la información.
Durante los años 60 (del siglo XX) los periódicos dominaban nuestras vidas, pero también había tomado gran auge la radio. Era una forma de recibir la información más reciente EN DIRECTO.
Durante los siguientes 40 años se introdujo la televisión, que se había convertido ya en el medio más seguido hacia 1990. Ahora la gente podía no sólo escuchar la información, sino también verla.
En 1998 la televisión dominaba el mundo, pero, por primera vez, internet cobró relevancia bajo la máxima “toda empresa necesita tener un sitio web”. Empezaba una nueva era, en la que todo el mundo podría conseguir información de cualquier sitio. En internet podías elegir lo que querías hacer cuando lo quisieras hacer, un concepto inalcanzable hasta entonces.
En 2004, aunque la televisón y los periódicos seguían siendo los medios dominantes, internet había revolucionado nuestra forma de acceder a la información. En internet podías hacer un montón increíble de cosas y participar en muchas áreas. Aparecen los blogs y las redes sociales, donde cualquiera puede crear su propia esfera de información sin conocimientos técnicos. La información ya no es cosa sólo de profesionales; está al alcance de todo el mundo.
En 2007 la TV dejó para siempre de ser la principal fuente de información. Además, las webs tradicionales, que representan una forma estática y pasiva de contenidos, pierden terreno en favor de las webs sociales: queremos formar parte de ellas, no sólo mirarlas. Incluso los blogs empiezan a caer en favor de las redes sociales, que demuestran ser una forma mejor de compartir aquello que nos preocupa.
Actualmente, en 2009, internet domina el mundo por completo. Los periódicos han muerto y se ve menos televisión que nunca. Ahora todos somos productores/as de información, usando redes sociales para conectarnos y comunicarnos. Y en un futuro inmediato:
- Crecerá en importancia el concepto de Noticias Sociales. La información nos llega directamente de sus fuentes, sin intermediarios, y cobra relevancia en función de los votos emitidos por los propios usuarios.
- Emerge un tipo de ocio basado en los juegos en línea, por una parte, y en la emisión de audios y videos bajo demanda. Ya no ves un canal de televisión, sino que tú decides y controlas a qué contenidos multimedia acceder.
- Y está apareciendo el concepto de targeted information (información dirigida o geolocalizada), gracias a los avances tecnológicos en los teléfonos móviles, que permiten obtener información específica del lugar en que te encuentras. Por ejemplo, buscas restaurantes y obtienes una lista únicamente de los que hay a tu alrededor. En un mundo en el que tenemos acceso a mucha más información de la que podemos consumir va a ser muy importante poder obtener sólo la que nos resulte relevante.
¿Y cómo estará la situación hacia el año 2020? Desaparecerán prácticamene los medios tradicionales. Los periódicos impresos dejarán de existir, los programas de televisión serán reemplazados por vídeos individuales que podrás ver cuando quieras, y los podcasts sustituirán a la radio.
Las noticias sociales serán la forma más importante de comunicación. El flujo de noticias llegará personalizado para cada individuo (algo parecido a lo que hace ahora Last.fm con la música).
El mundo de la información va a estar disponible en todas partes y en todo momento, a través de dispositivos imprescindibles, y nunca más de forma estática y controlada. La información llegará a nosotros de forma “inteligente”, pues obtendremos de forma automática resúmenes y extractos procedentes de diversas fuentes.
Siguiendo este enlace hay una versión ampliada de la imagen anterior.
Viernes, 12 de Diciembre de 2008
La expresión “cloud computing” o “computing on the cloud” significa literalmente computación en la nube, y es una bonita metáfora que hace referencia a la idea de basar las aplicaciones informáticas en servicios alojados de forma externa, en la web. Nuestros datos están en las nubes, no porque estén despistados (que lo mismo también); es porque no residen en nuestro ordenador local, sino en una máquina remota a la que accedemos vía internet.

Así, quienes usamos un servicio de webmail tenemos nuestros correos electrónicos, por ejemplo, en los servidores de Gmail. Pero la cantidad de servicios de este tipo es inmensa: edito y guardo mis documentos en Google Docs, anoto y consulto mis citas en Google Calendar, mis direcciones web en delicious, mis listas en Zenbe, mis tareas en Toodledo, mis fotos en Flickr y mis notas en Evernote (por cierto, algún día tengo que hablar en detalle de este magnífico invento). Son sólo algunos ejemplos cotidianos.
Las ventajas de actuar de este modo son evidentes en un mundo en el que estamos permanentemente online. Utilizo una gran variedad de máquinas, de todo tipo y tamaño y funcionando con distintos softwares, para acceder a mis datos. La única condición es que todos mis aparatos accedan a la red, se conecten a la nube.
Pero aún hay más: tenemos la creciente sensación de que esa nube es el lugar más seguro para nuestros datos importantes, de que tenerlos allí es una garantía de no perderlos, de que nadie nos los quite y de que estén siempre a nuestra disposición. Incluso llamamos “hacer backup”, al hecho de sincronizarnos con ella. Allí no hay que buscarlos ni recordar su ubicación; la nube sólo nos pide un nombre y una contraseña, y ahí los tenemos.

La gente se va de vacaciones a las chimbambas y se autoenvía los pasaportes escaneados a su cuenta de Gmail por si los pierde en el viaje. Así tus datos personales residen en una máquina remota de la que sólo sabes dos cosas:
- Sus dueños te han hecho comprometerte a no pedir explicaciones pase lo que pase con tu información.
- Nunca pasa nada malo.
Las aplicaciones de escritorio son incómodas y aburridas. Cedemos alegremente nuestros contenidos más sensibles a empresas que facilitan sus servicios de forma gratuita y exenta de garantías. Colgamos en la nube de algodón nuestra intimidad o el fruto de nuestro trabajo. Confiamos en los servicios de Google a pesar de que todos ellos se apelliden BETA, o pagamos nuestra cuota anual de Flickr dejando miles de fotos a expensas del mejor postor que cualquier día va a quedarse con Yahoo.
No hay nada tan cómodo como estar en la nube, y sin duda el futuro de la informática se presenta nuboso. Veremos qué pasa.
Más info sobre computación en la nube en el caparazón, npr (en inglés), islamicaweb (inglés). Imágenes tomadas de bitcurrent y El Ojo en la Red.
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Categoría: Internet , Software
Etiquetas: futuro, google, Internet