Jueves, 24 de diciembre de 2009
Mi madre ha hecho tanta comida que tiene el menú de Nochebuena pegado en la nevera con un imán para no olvidarse de nada. Yo he preparado los bueyes de mar, como manda una antigua tradición familiar. Así que me voy a cenar, que va a ser largo.

Felices fiestas a todos y todas. Es un inmenso placer recibir vuestras visitas y comentarios.
La foto tan bonita es de Chris_J, publicada con licencia C.C.
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Categoría: Personal
Etiquetas: familia, navidad
Domingo, 21 de diciembre de 2008
Que sepáis que este año nos va a tocar el gordo.
– Cualquier español un 21 de diciembre
El haber recorrido esta península de cabo a rabo varias veces en días como hoy me sirvió para descubrir cuan pequeños e innumerables son los afanes y esperanzas de los cientos de miles de personas que pronuncian la frase anterior en cada bar, restaurante o gasolinera de este país. El éxito de la lotería se basa en que hacen mucho más ruido los poquitos/as a quienes les toca algo que los millones que se quedan con las ganas.
Empecé la costumbre de comprar un décimo de lotería de Navidad del instituto hace años para llevárselo a mi abuela. Ella era una gran jugadora a raíz de una vez que le había tocado un décimo del 2º premio… Después dedicó el resto de su vida a fundirse el triple de aquel premio -por lo menos- en intentar repetir la proeza.
Se cumplen ahora dos años de la muerte de mi abuela pero he conservado la tradición de comprar ese único décimo de lotería de Navidad. No compro nada más, y trato con todas mis fuerzas de evitar al típico pesado que intenta colocarme un cutre-boleto de participación para contribuir a una buena causa. Así es que este es mi décimo, del que sé que no va a tocar mañana:

¿Que por qué sé que no va a tocar? Pues por la misma razón que sé, por ejemplo, que mi casa no será derribada por una aeronave, a pesar de que existe cierta probabilidad de que ello ocurra y, de hecho, pago cada año -muy a mi pesar- un seguro de hogar que cubre, entre otras muchas, esa contingencia.
Me desmarco, por lo tanto, de la frase común del día de hoy y me quedo de antemano, con auténtica alegría, con la que acababa siempre diciendo mi abuela tal día como mañana: “Hoy es el día de la salud“.
Salud para todos y todas.