No había flipado tanto en un concierto, creo, desde hace 20 años. Fue en el Vicente Calderón y fue también con Bruce Springsteen & The E Street Band. Últimamente todo me recuerda a 20 años atrás…
El caso es que 20 años es aproximadamente la edad que Springsteen y yo nos llevamos, así que yo tengo ahora más o menos la edad que él tenía la primera vez que lo vi en directo. Se me ocurre pensar al respecto que, a diferencia de lo que me pasó con Michael Jackson, sí me gustaría llegar a la edad de Bruce Springsteen pareciéndome a él.
Estadio Olímpico de Sevilla, 28 de julio de 2009. Estuve con Meli y Dani. El concierto empezó con Nils Lofgren al acordeón haciendo una versión de Sevilla tiene un color especial mientras iba saliendo el resto de la banda. Y arrancaron con Badlands; un inicio antológico.
Me encantó la parte, ya tradicional, de la recogida de cartones con peticiones. Parece que a Bruce le hizo especial ilusión que les pidieran Quarter To Three, un superclásico de Gary U. S. Bonds que Springsteen solía tocar a principios de los años 70. También hicieron, inesperadamente, The E-Street Shuffle. Y fue increíble, como siempre, la capacidad de una banda de 11 personas para “improvisar” los caprichos del boss. Como dice Steve Van Zandt, hace falta la experiencia de más de 30 años tocando juntos para entender lo que quiere Bruce con sólo mirarlo.
Tuvimos la “suerte” de pillar un buen sitio, a escasos 20 metros del escenario. Nada que ver con las malas sensaciones de hace un año. Parece que el calor sevillano y la tranquilidad típica que se respira en la ciudad hicieron más fácil conseguir posiciones cercanas. En sus paseos por los pasillos delante del escenario hubo momentos en que Bruce se acercó mucho a nosotros. Lo veía ahí delante y sentía “ahora haría cualquier cosas que este tipo me pidiera”. Creo que es lo más cercano que he sentido a los gritos histéricos de fans adolescentes. Pero es que es el Boss, en directo es el mejor, y por eso es capaz de hacer esto en mitad de una canción frente a varias decenas de miles de personas:
No estaba Patti Scialfa. En los bises se sentó a la batería Jay Weinberg, el hijo de Max. No transmite las emociones de su padre y su aspecto adolescente desentona con el resto de la banda, pero toca muy bien.
Springsteen se vació, como siempre. Casi tres horas sin descanso. Tocaron más temas de Born in the USA que de ningún otro álbum. Me gustó mucho la versión eléctrica de Johnny 99. Eché de menos clásicos como Thunder Road, Rosalita o The River, aunque también incluyeron muchas joyas (27 temas en total).
Y al final… Dancing in the Dark (con baile incluido con una chiquilla que no dormirá en 10 días) y Twist & Shout, alargado hasta el punto de que Bruce cayó extenuado y tuvieron que suministrarle oxígeno. Después de la broma se levantó y volvió a cantar el final del tema.
Salí con la sensación de haber asistido a algo muy grande y especial. Y Meli y yo decidimos que la próxima vez estaremos en primera fila con un enorme cartón que diga BECAUSE THE NIGHT. Por él ya ha dicho, días después en Santiago de Compostela, que volverán. Y tienen cuerda para rato.
+ info del concierto. Hice algunas fotos, la mayoría penosas. Publico un par de ellas.
Dedico un último post al concierto del pasado domingo en Barcelona, porque, aunque no lo parezca, este hormiguero no es un blog monotemático sobre Bruce Springsteen, y, de hecho, tengo algunos temas bastante jugosos esperando en el tintero.
Tal vez el Camp Nou sea un magnífico lugar para ver un partido de fútbol (sobre todo si estás en la tribuna y el Barça golea al Madrid), pero no lo es tanto para un concierto de rock. No es del todo justo que llames por teléfono para comprar unas entradas nada baratas el mismo día que salen a la venta (7 meses antes del evento) y un lacónico contestador automático te coloque en la 4ª tribuna del gol norte. Es decir, a unos 150 metros del escenario.
La otra vez que vi a Bruce Springsteen, hace casi 20 años, fue también en un campo de fútbol, el Vicente Calderón de Madrid. Pero eran otros tiempos, y bastó llegar un poco pronto y echarle algo de ganas para coger un sitio en la hierba aceptablemente cerca del escenario. Creo que no había diferentes tipos de entradas; simplemente hubo quien prefirió la grada al césped.
Aparentemente Internet ha democratizado muchas cosas, pues las ha hecho universales y accesibles, al menos para quien tiene un ordenador conectado a la Red. Pero no ocurre así con la venta de entradas para espectáculos y no es ésta, desde luego, la primera vez que sufro esta situación. Para conseguir un buen sitio en un concierto siguen siendo mucho más eficaces el oportunismo, el enchufe o vete a saber qué fraudulentas maniobras, que el ADSL.
Y no es que uno aspire a tocarle las piernas al boss desde la primera fila, pero la verdad es que hubo momentos en el concierto en que me sentía ajeno a él. Cuando Springsteen bajaba a darse baños de multitud entre los más forofos que habían conseguido un preciado puesto junto al escenario era como si el espectáculo estuviera ocurriendo allá abajo y yo me limitara a verlo “por la tele”, en las pantallas gigantes del escenario. Le compré unos cutre-prismáticos a un tipo que los repartía por la grada, pero ni aún con esas.
Otro problema de los macroconciertos es el sonido. Debido a las dimensiones del estadio el sonido tarda en llegar de un extremo a otro aproximadamente medio segundo más que la imagen. Para evitar el desajuste habían instalado unas enormes torres con altavoces en mitad del campo, lo que reducía el efecto a la mitad (más o menos). Pero se notaba. Y además, por muy grandes que sean, no hay altavoces capaces de dar una buena calidad para un auditorio tan enorme.
Y lo peor de todo: el rock’n roll no es para estar sentado. Afortunadamente Springsteen acabó levantando a todo el personal de sus asientos, pero yo eché de menos haber podido dar botes frenéticos desde el primer instante. ¡¡Pero si es que de toda mi grada sólo yo me sabía las canciones!!
En fin, la compañía era muy buena y disfruté mucho en la distancia. Pero me quedo con la última frase del boss antes de irse: “Barcelona, hope to see you next time” (o algo así). Allí estaré… pero abajo, en el suelo, sudando la camiseta, como tiene que ser. A ver cómo lo conseguimos…
Ocurrió en el concierto del domingo en Barcelona, y fue para mi la gran sorpresa de la noche. Alguien del público llevaba un pequeño cartel luminoso sostenido por un palito y Bruce Springsteen se acercó a recogerlo. Lo miró sorprendido y se lo enseñó sonriente al resto de su banda. Luego lo mostró a la cámara para que lo viéramos las 80,000 personas que abarrotábamos el Camp Nou. Unas letras rojas avanzaban por el letrerito, y podía leerse I’M GOIN’ DOWN.
Había viajado hacia Barcelona el día anterior en coche con Meli y mis hermana Paula y Ariana. Los cuatro íbamos al concierto. Dedicamos el viaje a repasar algunas canciones como quien prepara un examen. Yo tenía más idea que ellas de lo que “podía caer” en nuestro examen imaginario. Estuvimos traduciendo letras y cantando durante todo el viaje. Varias veces me preguntó Ariana: “¿Tocarán I’m Goin’ Down“? Y yo le respondí que no, que esa no la llevaban en esta gira.
Efectivamente, en los más de 50 conciertos de esta gira, que empezó en febrero, Bruce Springsteen & The E Street Bandno habían tocado nunca I’m Goin’ Down. Por eso fue para mí, y para miles de personas, tan especial oírla esa noche después de ver su título en el cartelito luminoso. No estaba prevista. La lista escrita a mano por Springsteen antes del concierto no la incluía, y, de hecho, no fue lo único que improvisaron respecto de esa lista a petición del público.
No es mi canción preferida, pero la disfruté como nunca y como ninguna otra aquella noche. Tal vez no la tocaban desde hacía meses o años, ni pensaban hacerlo, pero I’m Goin’ Down sonó en el Camp Nou espectacular. Y cuento esta historia porque es la demostración de lo que sólo 35 años (o casi) de tocar juntos puede producir. Hay un hombre que escribe las canciones, pero hay también una banda de 9 personas más para interpretarlas. Bruce Springsteen se ha hecho grande, ha crecido y ha envejecido con la E Street Band. Las canciones son suyas, se escribieron para que ellos las tocaran. Toda una vida juntos, recorriendo el planeta con ese montón de canciones para repartir al mundo, haciendo del rock’n roll algo digno de respeto y admiración. Por desgracia ya no están todos; Danny Federici murió el pasado mes de abril de un melanoma, después de 40 años junto a Springsteen.
Flipé con el solo de Nils Lofgren en Youngstown, también con los sucios punteos del inimitable Steve Van Zandt en Murder Incorporated, me emocionó el saxo de Clarence Clemons bajo la luna en Thunder Road, y me encantó el beso de Max Weinberg a Bruce Springsteen al final del concierto. Son la banda del Boss y son realmente grandes.
Nuevas sorpresas en el repertorio de Bruce Springsteen & The E Street Band ayer en Madrid:
July 17, 2008
Madrid, Spain
Estadio Santiago Bernabeu
Night
Radio Nowhere
Lonesome Day
The Promised Land
Spirit In The Night
Summertime Blues
Brilliant Disguise
The River
Cover Me
Trapped
No Surrender
Out In The Street
Because The Night
Cadillac Ranch
Livin’ In The Future
Mary’s Place
Tunnel of Love
The Rising
Last To Die
Long Walk Home
Badlands
Jungleland
Seven Nights To Rock
Born To Run
Bobby Jean
Dancing In The Dark
American Land
Twist And Shout
Destaca especialmente la inesperada inclusión de The River; también Cadillac Ranch. Creo que en nuestro país el álbum “The River” suele ser elegido como el preferido de Springsteen en las encuestas. Y Trapped es una bomba en directo. También me parece un regalo que hagan Jungleland en los bises, aunque sigo prefiriendo Thunder Road.
Salgo mañana de viaje hacia Barcelona; después del concierto del domingo contaré la experiencia.
Ayer tuvo lugar el primer concierto de la actual gira de Bruce Springsteen & The E Street Band en España. Copio la lista de temas de brucespringsteen.net:
July 15, 2008
San Sebastián, Spain
Estadio Anoeta
Tunnel Of Love
Radio Nowhere
No Surrender
Out In The Street
The Promised Land
Hungry Heart
Summertime Blues
4th of July, Asbury Park (Sandy)
Growin’ Up
Atlantic City
Prove It All Night
Darlington County
Because The Night
She’s The One
Livin’ In The Future
Mary’s Place
Tougher Than The Rest
Incident On 57th Street
The Rising
Last To Die
Long Walk Home
Badlands
Thunder Road
Born To Run
Bobby Jean
Dancing In The Dark
American Land
Twist And Shout
Respecto del concierto anterior, y de los comunes denominadores que deduje en el último post, hay algunas diferencias:
Prefiero mil veces empezar con Night que con Tunnel Of Love, la verdad. De ese álbum incluyen también Togher Than The Rest.
Aparte de eso, buenas noticias; hay algunas inclusiones a las que tengo mucho cariño, como No Surrender, Growin’ Up o Darlington County.
Una gran sorpresa en los bises: Thunder Road, aunque también me fliparía que hicieran Rosalita.
Pero bueno, todo puede ser será diferente el domingo. Lo que pasa es que tenía ganas de escribir y no se me ocurría otro tema.