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Creo que vamos a hacer historia

– Andrés Iniesta, mayo de 2009

La Masía es un caserón situado al lado de las instalaciones del Camp Nou, y construido el año 1702. En 1979 se convirtió en la residencia de los jóvenes jugadores que no vivían en Barcelona, y que dejaban su pueblo (o su país) para formarse como futbolistas con el sueño de debutar algún día con el primer equipo del F. C. Barcelona. En la Masía no sólo reciben clases de fútbol de alto nivel, también estudian y viven allí todos los días.

¿Qué tiene eso de especial? Pues que La Masía es, hoy por hoy, la mayor fábrica de estrellas del fútbol del mundo. En la última entrega del trofeo Balón de Oro (la de 2009), que premia al mejor futbolista del mundo, tres de los cuatro primeros clasificados eran jugadores formados en La Masía. El otro era el futbolista más caro de la historia.

Hace unos minutos el F. C. Barcelona se ha proclamado campeón del mundo de clubes de fútbol. Se trata del club que lo ha ganado todo en la última temporada; algo inédito en la historia del fútbol. En la alineación que ha conseguido el triunfo jugaban 7 futbolistas de la cantera azulgrana. Guardiola, el entrenador, lloraba de emoción tras el partido. Era la emoción que siente quien ama la camiseta que ha vestido desde que, siendo casi un niño, alguien lo llamó para que dejase su Santpedor natal y fuese a formarse, él también, como jugador en La Masía. Todo queda en casa, y ésa es una de las claves de que lo ganen todo.

Víctor Valdés, Carles Puyol, Gerard Piqué, Pedrito Rodríguez, Sergi Busquets, Bojan Krkic, Jeffrén Suárez, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Lionel Messi, Josep Guardiola… Aprendieron a jugar al fútbol en la Masía y hoy han hecho historia. No es la Historia de los libros; no es la que cambiará el destino de la humanidad y acabará con el cambio climático. Pero sí es lo bastante grande como para llenar de alegría a millones de almas amantes del buen fútbol. Visca el Barça i visca el fútbol.

Imagen tomada de fcbarcelona.enla.net.

Pues eso.

Dedico un último post al concierto del pasado domingo en Barcelona, porque, aunque no lo parezca, este hormiguero no es un blog monotemático sobre Bruce Springsteen, y, de hecho, tengo algunos temas bastante jugosos esperando en el tintero.

Tal vez el Camp Nou sea un magnífico lugar para ver un partido de fútbol (sobre todo si estás en la tribuna y el Barça golea al Madrid), pero no lo es tanto para un concierto de rock. No es del todo justo que llames por teléfono para comprar unas entradas nada baratas el mismo día que salen a la venta (7 meses antes del evento) y un lacónico contestador automático te coloque en la 4ª tribuna del gol norte. Es decir, a unos 150 metros del escenario.

La otra vez que vi a Bruce Springsteen, hace casi 20 años, fue también en un campo de fútbol, el Vicente Calderón de Madrid. Pero eran otros tiempos, y bastó llegar un poco pronto y echarle algo de ganas para coger un sitio en la hierba aceptablemente cerca del escenario. Creo que no había diferentes tipos de entradas; simplemente hubo quien prefirió la grada al césped.

Aparentemente Internet ha democratizado muchas cosas, pues las ha hecho universales y accesibles, al menos para quien tiene un ordenador conectado a la Red. Pero no ocurre así con la venta de entradas para espectáculos y no es ésta, desde luego, la primera vez que sufro esta situación. Para conseguir un buen sitio en un concierto siguen siendo mucho más eficaces el oportunismo, el enchufe o vete a saber qué fraudulentas maniobras, que el ADSL.

Y no es que uno aspire a tocarle las piernas al boss desde la primera fila, pero la verdad es que hubo momentos en el concierto en que me sentía ajeno a él. Cuando Springsteen bajaba a darse baños de multitud entre los más forofos que habían conseguido un preciado puesto junto al escenario era como si el espectáculo estuviera ocurriendo allá abajo y yo me limitara a verlo “por la tele”, en las pantallas gigantes del escenario. Le compré unos cutre-prismáticos a un tipo que los repartía por la grada, pero ni aún con esas.

Otro problema de los macroconciertos es el sonido. Debido a las dimensiones del estadio el sonido tarda en llegar de un extremo a otro aproximadamente medio segundo más que la imagen. Para evitar el desajuste habían instalado unas enormes torres con altavoces en mitad del campo, lo que reducía el efecto a la mitad (más o menos). Pero se notaba. Y además, por muy grandes que sean, no hay altavoces capaces de dar una buena calidad para un auditorio tan enorme.

Y lo peor de todo: el rock’n roll no es para estar sentado. Afortunadamente Springsteen acabó levantando a todo el personal de sus asientos, pero yo eché de menos haber podido dar botes frenéticos desde el primer instante. ¡¡Pero si es que de toda mi grada sólo yo me sabía las canciones!!

En fin, la compañía era muy buena ;-) y disfruté mucho en la distancia. Pero me quedo con la última frase del boss antes de irse: “Barcelona, hope to see you next time” (o algo así). Allí estaré… pero abajo, en el suelo, sudando la camiseta, como tiene que ser. A ver cómo lo conseguimos…

Ocurrió en el concierto del domingo en Barcelona, y fue para mi la gran sorpresa de la noche. Alguien del público llevaba un pequeño cartel luminoso sostenido por un palito y Bruce Springsteen se acercó a recogerlo. Lo miró sorprendido y se lo enseñó sonriente al resto de su banda. Luego lo mostró a la cámara para que lo viéramos las 80,000 personas que abarrotábamos el Camp Nou. Unas letras rojas avanzaban por el letrerito, y podía leerse I’M GOIN’ DOWN.

Había viajado hacia Barcelona el día anterior en coche con Meli y mis hermana Paula y Ariana. Los cuatro íbamos al concierto. Dedicamos el viaje a repasar algunas canciones como quien prepara un examen. Yo tenía más idea que ellas de lo que “podía caer” en nuestro examen imaginario. Estuvimos traduciendo letras y cantando durante todo el viaje. Varias veces me preguntó Ariana: “¿Tocarán I’m Goin’ Down“? Y yo le respondí que no, que esa no la llevaban en esta gira.

Efectivamente, en los más de 50 conciertos de esta gira, que empezó en febrero, Bruce Springsteen & The E Street Band no habían tocado nunca I’m Goin’ Down. Por eso fue para mí, y para miles de personas, tan especial oírla esa noche después de ver su título en el cartelito luminoso. No estaba prevista. La lista escrita a mano por Springsteen antes del concierto no la incluía, y, de hecho, no fue lo único que improvisaron respecto de esa lista a petición del público.

No es mi canción preferida, pero la disfruté como nunca y como ninguna otra aquella noche. Tal vez no la tocaban desde hacía meses o años, ni pensaban hacerlo, pero I’m Goin’ Down sonó en el Camp Nou espectacular. Y cuento esta historia porque es la demostración de lo que sólo 35 años (o casi) de tocar juntos puede producir. Hay un hombre que escribe las canciones, pero hay también una banda de 9 personas más para interpretarlas. Bruce Springsteen se ha hecho grande, ha crecido y ha envejecido con la E Street Band. Las canciones son suyas, se escribieron para que ellos las tocaran. Toda una vida juntos, recorriendo el planeta con ese montón de canciones para repartir al mundo, haciendo del rock’n roll algo digno de respeto y admiración. Por desgracia ya no están todos; Danny Federici murió el pasado mes de abril de un melanoma, después de 40 años junto a Springsteen.

Flipé con el solo de Nils Lofgren en Youngstown, también con los sucios punteos del inimitable Steve Van Zandt en Murder Incorporated, me emocionó el saxo de Clarence Clemons bajo la luna en Thunder Road, y me encantó el beso de Max Weinberg a Bruce Springsteen al final del concierto. Son la banda del Boss y son realmente grandes.

Imágenes tomadas de brucespringsteen.net.

Echando un vistazo a la lista de temas que Bruce Springsteen & The E Street Band interpretan en cada concierto de su actual gira llegas a la conclusión de que puedes verlos todos sin que muchas de las canciones coincidan jamás de uno a otro, sin dejar de llevarte sorpresas con canciones casi olvidadas, versiones inesperadas, y, por supuesto, varias intensas horas de rock’n roll. No los he contado, pero si en cada concierto suenan unos 30 temas (!!) el repertorio total a lo largo de la gira abarca probablemente más de 100.

Por eso mi intento de recopilar aquí una predicción de lo que oiremos en el Camp Nou de Barcelona el próximo día 20 ha sido en vano. Me he limitado a juntar las canciones del último concierto (el del día 11 en Helsinki), que es el anterior a los cuatro que van a dar en España y con los que terminará la gira europea. Falta sólo el legendario Twist and Shout con el que cerraron en Helsinki, y del que no he encontrado en Deezer una versión por Springsteen:

Revisando las listas de los últimos conciertos he podido encontrar algunos puntos en común…

  • Últimamente arrancan con Night, del “Born To Run”, y, en todo caso, siempre lo hacen con un tema clásico.
  • Casi todas las canciones son de los álbumes hasta el “Born In The USA” (los mejores, claro) y de “Magic” (el último).
  • De “Magic” tocan Radio Nowhere, y dos o tres más de los más reivindicativos: Livin’ In The Future, Last To Die, Long Walk Home. También incluyen siempre The Rising.
  • Los bises, por supuesto, apoteósicos. Suelen arrancar con Girls In Their Summer Clothes, y después auténticas joyas: Born To Run, Rosalita, Dancing In The Dark, Thunder Road, Bobby Jean, e incluso Jungleland.
  • Acaban con American Land y Twist and Shout (¡como en los mejores tiempos!).

¿Se nota que espero ansioso el momento?