Viajes


Chica, !qué adelantos!

Fue lo que le dijo la tía Filomena a mi madre, con su acento de Jaca, cuando vio por primera vez un lavavajillas.

Estuve este fin de semana en Sevilla, asistiendo al Evento Blog España (EBE), que sus organizadores denominan “la gran cita nacional para blogueros y profesionales de la red”. El Evento tiene lugar anualmente desde 2006. Por diversos motivos mi asistencia fue muy dispersa, pero pude aprovechar la circunstancia de que la reunión se encontrara en medio de mi viaje Granada – Huelva.

Blogprofesores
Foto de josealoly (@jochimet)

Madrugué el sábado para ver la mesa de Blogprofesores. Fue una breve pero refrescante sesión, fruto del empeño de Juanma Díaz por hacer presente la educación en este evento sobre blogs. Intervinieron María Barceló, Lola Urbano y Juanjo Muñoz, tres profesores/as comprometidos e ilusionados en dar nuevos aires a su labor educativa, por medio, entre otras cosas, de las TIC. Esto no es una etiqueta, lo sé porque a algunos los conozco de hace tiempo. Hablaron de blogs, de sus experiencias, de software libre… Alguien echó de menos que hubiera más tiempo para mostrar usos concretos de los blogs en el aula. Tal vez el próximo año.

Fue lo más “normal” del EBE. Me explico: nunca había visto tanto geek junto. Me recordó a la sensación, cuando asistí al primer Doctor Music Festival, de estar viendo más gente fumando porros que en toda mi vida. En el EBE había una densidad de iPhones, netbooks, etc. por metro cuadrado cientos de veces superior a la de la calle. Había smartphones que hasta ahora sólo había visto en blogs tecnológicos, portátiles con manzana por doquier, camisetas frikis por todas partes… Sí, yo iba con mi iPhone, igual que me fumé algún canuto en el D. M. Festival, pero normalmente mi teléfono es la excepción. Por cierto, me hizo ilusión saludar a José y Valen, de Macniacos, uno de mis podcasts de cabecera.

Uno se cree que está en el mundillo de los blogs porque ha leído algunos chascarrillos sobre Enrique Dans y escucha Kafelog de vez en cuando. Pero no. Hay cientos de blogs y podcasts circulando de los que no tenía ni noticia. Había un grupito de muchachos con camisetas donde se leía flapa. ¿Qué será eso?, pensé. Pues resulta que han ganado el Premio Bitácoras al mejor blog del público, son sevillanos, y tienen un blog de humor muy muy currado. Pues así todo.

EBE09

Una última reflexión. En lo que pude asistir a las distintas sesiones se habló poco de blogs. Los temas candentes eran el futuro de las redes sociales, la seguridad y privacidad en las redes sociales, el modelo de negocio de las redes sociales… Facebook se lo come todo. Esa empresa que nos acoge para que seamos amigos y nos demos abrazos virtuales y después se queda con nuestras fotos es lo que pita. Y, desde luego, Twitter. Pero es otra historia. La mayoría de mis amigos se empeña en invitarme a estupideces en Facebook, pero casi ninguno tiene cuenta en Twitter. En el EBE no existes si no llevas una @ delante de tu nombre. Si tía Filomena levantara la cabeza…

Mantener un blog personal después de casi 5 años es un reto, sin duda. Para mí escribir aquí no es una labor profesional, y tampoco tengo una afición muy especial sobre la que tratar de forma erudita. Me gusta escribir, sencillamente contar lo que pienso o las cosas que me pasan, y hace ya tiempo que decidí que escribiría en este hormiguero simplemente aquello que me apeteciera en cada momento, sin preocuparme demasiado de que mis publicaciones tuvieran “éxito”. Esa decisión me ha ayudado a seguir publicando, aunque también me ha apartado temporalmente del blog en ocasiones.

Mientras me adapto a mi vida en una ciudad nueva y en un centro de trabajo nuevo, con nuevos retos personales y un montón de ilusiones, descubro que me sigue apeteciendo escribir en este hormiguero, y en ello estoy.

jueves1

El jueves es en este curso mi día bueno. Salgo del instituto temprano y, normalmente, me adentro por la ciudad a hacer cosas. Es una simple actividad cotidiana, pero que en Granada se convierte en algo más. Granada es una ciudad con un tamaño manejable, que invita a caminar, a que tus piernas te lleven, y tiene dos ingredientes que hacen agradable, en mi opinión, recorrer sus calles: estudiantes y turistas. He conocido lugares parecidos, como Salamanca o Compostela, pero nunca viví en ellos.

jueves2

Me gusta ver a mi alrededor gente que está de vacaciones; dan muy buen rollo. Personas llegadas de lugares lejanos que hablan otros idiomas. Me gusta la mezcla de culturas de esta ciudad, que resistió más que ninguna a la reconquista cristiana. Las distintas culturas que pasaron por ella la llenaron de iglesias y palacios, que hoy nos hablan de los grandes acontecimientos del pasado.

jueves3

Ahora Granada se exhibe a diario, pero disfrutarla un jueves por la mañana es privilegio casi exclusivo de quienes vivimos en ella. No es fácil contar cómo es, pero al menos he traído algunas fotos…

Me llamó la atención que mi amigo Javi, a su vuelta de una temporada trabajando en Irlanda, contara que en los pubs ponían el himno nacional cuando iban a cerrar. Algo así sería impensable en nuestro país, donde nos cuesta tanto identificarnos con los símbolos de la Patria. Viajar a Irlanda me ha ayudado a entender…

Paisaje irlandés

Irlanda es ciertamente un país de símbolos, emblemas, atributos, alegorías y toda la lista de sinónimos que se nos ocurran… Se la simboliza con un trébol, también con un arpa; su color es el verde, su animal la oveja, el alimento nacional la patata. Lo céltico es genuinamente irlandés, y aparece en cruces, en dibujos o en la música. La lluvia es otro emblema nacional, por no hablar de la cerveza Guinness. Y tienen en el leprechaun a su mascota de cuentos de hadas oficial. Por supuesto, hay hasta deportes típicamente irlandeses, como el fútbol gaélico y el hurling. Y una lengua poco usada pero ancestral, el irlandés o gaélico. Ah, y el catolicismo, casi se me olvida; menuda plaga nacional. Son muy religiosos/as.

Clonmacnoise, Irlanda

En general los irlandeses son alegres, habladores, bebedores y cantarines, y se sienten orgullosos de su tierra, de sus costumbres y sus atributos. Pero aún hay algo más. Creo que lo que une a este pueblo por encima de todo es el odio a los ingleses (o a la Corona Británica, para ser más exactos). Sometida durante siglos al poder de Inglaterra, la historia de Irlanda es la historia de su lucha permanente por independizarse de sus vecinos del este, de defender lo suyo frente a lo ajeno: tierras, idioma, cultura, religión. Hace casi un siglo que se consiguió esa independencia. Pero queda rencor (y complejo, para qué negarlo).

Un caso aparte es el del Ulster, el norte de Irlanda aún territorio británico. A pesar de la paz firmada hace unos años, sus ciudades continúan divididas y las heridas de sus habitantes sin cicatrizar.

Guinness en un pub

Nos contaba Owen, un amigo irlandés que ahora vive en España, que ni a él ni a sus amigos les gusta vivir en su país. Que prefiere España porque Irlanda está muy hundida por la crisis, por no hablar de lo malo que es el clima, la comida… Sin duda la emigración es otro rasgo típicamente irlandés. Hay millones de irlandeses por el mundo, dejando su huella allá donde van. Porque quien haya vivido en esa isla llevará siempre a un irlandés dentro, esté donde esté.

Low lie the fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly
Our love was on the wing
We had dreams and songs to sing
It’s so lonely round the fields of Athenry.

Escuchando esta canción puedo cerrar los ojos y ver los campos de Irlanda pasar hacia atrás. Son verdes, muy verdes; tienen cercas de piedra y en ellos sólo se cultivan vacas y ovejas.

Profundamente orgulloso de todas sus cosas, Irlanda es un país dedicado a hacer música. Su música.

Calle de Galway

Todo pub que se precie ofrece música en directo a diario. Pequeños grupos locales interpretan viejos temas tradicionales que todo el mundo conoce. Puedes ver banjos, armónicas, violines, guitarras y acordeones. Incluso oímos tocar un arpa, que no por casualidad es el símbolo nacional.

También son muy cantarines. Los conductores de autobús de los tours de Paddywagon son auténticos chicos-para-todo, y solían interpretarnos canciones en ruta. También se canta en la calle. Casi cada rincón del centro de Dublín tiene una anécdota relacionada con los orígenes de U2, grandes héroes locales. También quien haya visto la película Once recordará esa música en las calles.

Taaffes Bar, Galway

En Irlanda se entiende fácilmente de dónde procede la música popular que todos escuchamos. De aquel folclore tan arraigado en gentes forzadas a emigrar que difundieron su música allá donde fueron. Irlanda puso la melodía, África el ritmo y América el suelo.

La irlandesa es una música popular, que cuenta historias sencillas y sirve para expresar emociones o simplemente divertirse. En Andalucía también tenemos eso mismo, pero este verano vengo lleno de aires célticos…

Sentado en esta mesa, mientras mis dos alumnas hacen su examen de septiembre, encuentro por primera vez en semanas un remanso para escribir en este hormiguero.

Tecleo en este ordenador del aula por última vez. Les he cogido cariño a estos puñeteros Karisma y Cofiman de Centro TIC. He cuidado de ellos durante cinco cursos y ahora que me voy siento cuánto voy a echarlos de menos. Aunque ellos son sólo máquinas; tristeza dan las personas.

Quiero escribir sobre Irlanda, el país del orgullo y de los símbolos, el país más musical. Con mi vida en pleno proceso de transformación, Irlanda ha sido como un regalo verde para recordar.

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