Cine


C.R.A.Z.Y. (2005)

PAÍS: Canadá
DIRECTOR: Jean-Marc Vallée
GUIÓN: Jean-Marc Vallée, François Boulay
INTÉRPRETES:
Michel Côté, Danielle Proulx, Marc-André Grondin, Émile Vallée

SINOPSIS: C.R.A.Z.Y. narra el relato de un niño, y luego el de un adolescente “diferente”, que renegará de su naturaleza más profunda para no perder el amor de su padre. De 1960 a 1980, rodeado de sus hermanos, de Pink Floyd y los Rolling Stones, entre las vueltas en moto para impresionar a las chicas, los porros fumados a escondidas, las grandes y pequeñas discusiones y, sobre todo, un padre al que intenta volver a encontrar con desesperación, Zac nos cuenta su historia. (FILMAFFINITY)

Uno suele llevarse gratas sorpresas cuando le recomiendan una película pero no pone mucha fe en ella. C.R.A.Z.Y. fue una sugerencia de mi amigo Carlos hace ya meses pero no la vi hasta ayer. Y me encantó.

C.R.A.Z.Y. son las iniciales de los cinco hermanos. Zac es el penúltimo y nos cuenta su historia desde su nacimiento, un 25 de diciembre. Lo malo de nacer en Navidad es que tu cumpleaños siempre pasa desapercibido, y aún es peor si nunca te regalan lo que tú quieres. En C.R.A.Z.Y. todo gira en torno a esta familia, el pequeño universo en el que Zac crece. Y Zac es diferente porque tiene un don. Su padre le tiene un cariño especial, su padre es el mejor padre del mundo y espera que Zac sea un gran músico. Su madre le protege y le asegura la simpatía de Jesús, al fin y al cabo, ambos nacieron el mismo día.

Lo mejor de C.R.A.Z.Y. es este mundo de personajes. Son personajes reales, llenos de convicciones, dudas, temores, fracasos y esperanza. Al principio todos son niños. El tiempo pasa y los cinco niños se adaptan, cada uno busca su sitio; cada uno a su manera. Zac tendrá que recorrer un duro camino de aceptación hasta llegar a sí mismo.

La película se adorna con bonitas metáforas y recrea con buen gusto la estética de los años 60 y 70. El padre de Zac es un melómano; escucha a Charles Aznavour y Patsy Cline. Su hijo herdará esta afición, así que la banda sonora hace un entrañable repaso por temas de Pink Floyd, los Rolling Stones, Jefferson Airplane y el gran David Bowie.

En fin, que la peli es muy recomendable, en mi opinión. Y le he copiado a Juan Cosaco la idea de poner un fragmento sacado de YouTube, en este caso un trailer.

He visto últimamente dos películas cuyo final me motivó a escribir esta entrada. Una es la danesa En tus manos (2004), un drama ambientado en una cárcel de mujeres, y la otra la norteamericana Juegos secretos (2006), que tuvo tres nominaciones a los Oscar, una de ellas por el mejor guión adaptado.

En tus manosLas dos tratan temas como la debilidad humana, la pasión, la traición, la culpa o la búsqueda de redención. Y aunque no diré más sobre ellas, porque no es de eso de lo que quiero hablar, ambas me parecen muy recomendables. Me centraré, sin embargo, en lo que las hizo diferentes en mi ánimo al terminar de verlas: una (no diré cuál) tiene un final innecesariamente cruel y la otra acaba con un sorprendente giro al optimismo, a la esperanza.

Juegos secretosSiempre he pensado que cuando alguien hace una creación artística, una obra ofrecida al público, tiene -aparte de un fin económico y un propósito de entretener o comunicar- cierta obligación moral hacia sus destinatarios. Que en el mensaje que se lanza al resto de la humanidad, en ese brindis al sol y a la posteridad, la estética y la ética (o como quieran llamarse) deberían ir juntas, al unísono. Lo contrario es, en mi opinión, una irresponsabilidad, un acto de auténtico mal gusto.

Por eso me gustan las películas que acaban bien, las que te dejan en paz con su mensaje optimista. No me refiero a finales ñoños de película de Walt Disney; quiero decir que cuando la pelota bota en lo alto de la red el golpe ya está dado, y los espectadores nos merecemos que caiga del lado bueno.

Para alguien que crea en Dios, o en otra entidad suprema poseedora y adjudicataria del bien, todo es más fácil. Ellos/as pueden permitirse la frivolidad de un final despiadado; al fin y al cabo las cosas buenas residen en el más allá, y el resto son meras anécdotas. Los ateos/as lo tenemos más difícil. Creo que los actos de bondad humana son exclusivamente propiedad de las personas, y necesito saber que en una balanza pesarían más que los actos perversos.

Por eso me gustaría no tener que ser testigo de la desesperanza, de esa crueldad innecesaria… exactamente por la misma razón que preferimos que los niños no sean testigos de la pornografía o la violencia. Para un ateo como yo, cada día las personas construimos el destino de nuestra especie. Es demasiada responsabilidad como para andar lanzando miseria a las pantallas de los cines.

Esta entrada me la sugirió mi hermana Ariana el otro día por email después de advertirme que había visto en YouTube la película sobre Nick Drake “A Skin Too Few”. Se trata de una película sobre la vida del músico inglés que a mí me costó años conseguir (alguien me mandó finalmente el DVD desde Birmingham). Es una prueba más de que ya TODO está accesible en internet.

“A Skin Too Few: the days of Nick Drake” es un documental del año 2000 de 48 minutos que narra la corta vida de Drake a través de las fotos y escasos videos que se conservan de él, imágenes actuales de los lugares que frecuentó y que le sirvieron de inspiración, y, sobre todo, el testimonio de quienes mejor lo conocieron: su hermana y sus amigos. Es una producción holandesa dirigida por Jeroen Berkvens. Está en inglés y, aunque me lo preguntan a menudo, que yo sepa sólo existen subtítulos en holandés.

La película ha sido subida a YouTube hace unos días por el usuario joeburton77, que al parecer también toca la guitarra acústica. Está dividida en 5 pedazos: 1ª parte, 2ª parte, 3ª parte, 4ª parte y 5ª parte.

Como muestra voy a poner un fragmento de la película (cargado por otro usuario). Corresponde a la canción Northern Sky, una de las más bonitas de Nick. Mientras suena el tema se ven paisajes de Tanworth-In-Arden, el pueblo inglés en el que creció, vivió y está enterrado Nick Drake, y algunas fotos y videos de su infancia junto a sus padres y su hermana. Hacia la mitad de la canción aparece hablando Gabrielle Drake, su hermana, en la entrevista que le hicieron para la película, y dice algo así:

Más que la fama que ahora tiene, lo que creo que puede dar sentido a su vida es que muchos jóvenes hayan encontrado ayuda en su música. Y eso le habría gustado a él muchísimo. Una vez le dijo a mi madre: “Si al menos pudiera sentir que mi música ha hecho alguna vez algo para ayudar a una sola persona, habría valido la pena”.

Nick Drake fue un cantautor inglés, que, después de producir e interpretar una colección de preciosas canciones, murió prematuramente a los 26 años. Ocurrió en 1974. Para saber más sobre él recomiendo visitar La Luna Rosa, un sitio web que dediqué a su memoria hace ya unos años.

Y estoy preparando otro post en el que recopilar más videos con canciones de Nick Drake alojados en YouTube.

El corazón de la Tierra

DIRECTOR: Antonio Cuadri
GUIÓN: Doc Comparato, Antonio Cuadri, Shelley Miller (Novela: Juan Cobos Wilkins)
REPARTO: Catalina Sandino Moreno, Bernard Hill, Joaquim de Almeida, Sienna Guillory, Philip Winchester, Jorge Perugorría, Ana Fernández

SINOPSIS: En 1888 una poderosa compañía inglesa explota durante más de 30 años las milenarias minas de Riotinto, en Huelva. Blanca Bosco, una niña de 9 años, y su inseparable amiga inglesa Kathleen, sobrina del director británico, son testigos de las miserables condiciones de vida de los trabajadores, entre los que abundan niños, y de la terrible contaminación atmosférica y la lluvia ácida que asola toda la comarca. Cosechas, ganado, árboles y ríos, y especialmente la salud de ancianos, niños mujeres y hombres desde Sevilla al sur de Portugal, sufren permanentemente la agresión de los humos tóxicos que hacen irrespirable el aire y asolan la tierra. La llegada al pueblo de Maximiliano, un revolucionario de quien se enamorará la madre de Blanca, supone un revulsivo y una esperanza para todos. (FILMAFFINITY)

Es difícil resistirse a ver una película que trata sobre la historia del lugar donde vives, en la que aparecen escenarios que conoces bien o incluso ves casi a diario, y en la que actúan como figurantes varios amigos, colegas y conocidos. Por eso era obligado que fuese a ver “El corazón de la Tierra”. De hecho lo hice hace ya unas semanas y tuvo que ser fuera de Huelva, porque en esta ciudad las salas en las que se exhibía estaban siempre llenas.

Me encantó ver el lavadero de Linares de la Sierra, el barrio inglés de Riotinto, las vistas de las minas y el Muelle del Tinto de Huelva, uno de mis rincones favoritos de esta ciudad. Y por supuesto esa breve recreación de cómo era la playa onubense mucho antes de que la arruinara la industria química. Maravillosa. También me gustó enterarme un poco mejor del episodio del “año de los tiros”, parte de la historia más triste de esta provincia. Ver caras conocidas la verdad es que no fui capaz de hacerlo; tal vez a cámara lenta, y con los protagonistas explicándome quiénes son, lo consiga algún día.

Hasta ahora he contado la parte buena. Porque por lo demás la película me resultó mediocre, aburrida, monótona, previsible, falta de interés y, en definitiva, muy decepcionate. David vino a verla con la intención de reconocer a nuestro amigo Fernando y se durmió a los 20 minutos. Yo evité hacerlo porque no tengo 9 años como él.

Para empezar algunos de los personajes resultan incomprensibles, otros demasiado planos y previsibles, los diálogos anodinos… Constantemente tienes la sensación de que estás viendo cosas que has visto ya cientos de veces. Además los doblajes al castellano son lamentables (la película se rodó en inglés), entre el andaluz forzadísimo de unos y el habla de película del oeste de otros. El ambiente es un poco de spaghetti western en algunos momentos.

Y para colmo la mayor parte de la historia trata hechos ficticios, quedando la parte histórica casi como una anécdota al lado de la trama principal, que es simplona y telenovelera. No he leído la novela en la que se basa la película, pero me han contado que, sin ser una maravilla, es bastante mejor que la versión cinematográfica.

En fin, que me la tendré que tragar otra vez para intentar localizar a Fernando y a otros conocidos/as, pero juro solemnemente que el resto lo pasaré sin mirar.

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DIRECTOR: Alejandro González Iñárritu
GUIÓN: Guillermo Arriaga
INTÉRPRETES: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael Garcia Bernal

SINOPSIS: El formidable tándem González Iñárritu y Arriaga vuelven a colaborar en otro drama de varias historias ambientadas en Marruecos, Túnez, México y Japón. La historia comienza cuando, armados con un Winchester, dos jóvenes marroquíes salen en busca del rebaño de cabras de la familia. En medio del silencio del desierto, deciden probar el rifle… pero el alcance de la bala es mucho mayor de lo que esperaban. En un instante, las vidas de cuatro grupos de extraños en tres continentes colisiona. (FILMAFFINITY)

Suele ocurrir que cuando vas a ver una película de la que te han hablado maravillas acaba decepcionándote. Al menos un poco, que fue lo que me pasó con Babel. Porque había oído que era muy original y moderna, y la verdad es que no me pareció que aportara demasiado nuevo. De hecho es casi habitual encontrarse con películas en las que te cuentan varias historias paralelas o en las que el desarrollo de la acción no es lineal sino con idas y vueltas en el tiempo.

También he de decir que las dos horas largas de película se me hicieron más bien cortas, en definitiva, que me resultó muy entretenida y supongo que es de lo que fundamentalmente se trata.

Cabe suponer que el título hace referencia a la ciudad bíblica en la que Dios castigó la soberbia de las personas impidiendo que se entendieran al hablar distintas lenguas. Y efectivamente en Babel nos cuentan varias historias de choques de culturas, con situaciones en las que se ven obligadas a convivir y a comprenderse personas de muy diversos orígenes. Porque nuestro Mundo es una aldea global, en la que hemos sido capaces de llegar desde todas hasta todas partes, pero, eso sí, sin mezclarnos demasiado mientras podamos evitarlo. Ésa me pareció la idea desarrollada en la película, y por eso la historia de la chica japonesa me resultó un poco postiza, fuera de lugar.

(Tal vez no debas leer más si quieres ir a verla)
¿Hay moraleja? Pues no lo sé, pero una cosa queda clara: los ricos, los poderosos acaban triunfando; los débiles terminan fatal. Es decir, que la globalización significa en definitiva la extensión a nivel planetario de los esquemas locales de desigualdad. En fin, nada nuevo.

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