Cine


Me gustó el póster y me quedé con el nombre del artista. Estaba colgado en la pared de una moderna cafetería granadina. Me recordó, salvando las distancias, a los ambientes de escenas americanas de Edward Hopper, pero con caras famosas. En otra zona del local tenían éste:

Del autor no he encontrado buscado gran cosa en la red. Según cuentan aquí, Chris Consani ha trabajado haciendo carteles de películas y portadas de discos. Ahora se dedica a publicar pósters y trabaja también para los estudios Dream Picture. A mí me encanta la mezcla explosiva de carácter y talento en estas escenas imposibles sobre decorados tan añejos y cinematográficos.

Las imágenes están tomadas de la página de AllPosters.com donde venden estos y otros pósters de Chris Consani.

Esta entrada es una recomendación para aquellas personas que, como yo, no tienen escrúpulos y roban sin piedad a las productoras y distribuidoras de cine y televisión descargando de la red contenidos con copyright.

www.mejorenvo.com es el típico portal de enlaces a torrents, eLinks y descargas directas de películas y series de TV. La diferencia con otros sitios es que en mejorenvo.com todo está disponible en versión original, y puedes descargarte, si quieres, los subtítulos.

Tal vez pronto este sitio deje de existir porque decidan que es ilegal. Encontraré otro. Espero que entretanto quienes pierden tantísimo dinero nos ofrezcan una forma alternativa de acceder a sus producciones. El problema no es el dinero, sino la accesibilidad. Me encanta ir al cine, pero no puedo hacerlo todos los días y además estoy resfriado y no me conviene salir a la calle.

PAÍS: EE. UU.
DIRECCIÓN Y GUIÓN: James Cameron
INTÉRPRETES: Sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez

SINOPSIS: Año 2154. Jake Sully es un ex-marine confinado en una silla de ruedas que, a pesar de su cuerpo tullido, todavía es un guerrero de corazón. Jake ha sido reclutado para viajar a Pandora, donde las corporaciones están extrayendo un mineral extraño que es la clave para resolver los problemas de la crisis energética de la Tierra. Al ser tóxica la atmósfera de Pandora, ellos han creado el programa Avatar, en el cual los humanos “conductores” tienen sus conciencias unidas a un avatar, un cuerpo biológico controlado de forma remota que puede sobrevivir en el aire letal. Estos cuerpos están creados genéticamente de ADN humano, mezclado con ADN de los nativos de Pandora, los Na’vi. Ya en su forma avatar, Jake puede caminar otra vez. Ha recibido la misión de infiltrarse entre los Na’vi, los cuales se han convertido en el mayor obstáculo para la extracción del mineral. (FILMAFFINITY)

Hace tiempo que no comento películas que haya visto, por pereza más que nada, pero Avatar es algo más que una simple película. Hablar de Avatar es hablar casi de un fenómeno sociológico, y de eso me da menos pereza opinar.

Fuimos a verla a unos multicines el domingo a las 4 de la tarde. Para la versión en 3D había dos salas, pero no quedaban entradas hasta las 22:30. Sacamos dos de esas y volvimos por la noche. Para la sesión en 2D de las 16:30 había más de 300 butacas libres. Nadie quería entrar a verla, y eso que era 2,50€ más barata (o menos cara, más bien).

Conclusiones:

  1. Que las productoras y distribuidoras de cine dejen de llorar. La gente va al cine y se deja mucha pasta. Y las cifras así lo indican.
  2. Está claro que el filón para que la gente acuda más a los cines está en darle un valor añadido a la proyección en salas comerciales. Esto es lo que consigue el 3D. Pagamos la entrada más cara y nos ponemos las gafas tan contentos. Nadie quiere ver la otra versión; para eso te la bajas de la red.
  3. Avatar es una película de efectos especiales, en la que el guión es bastante secundario. Eso anima a verla más de una vez. Te da igual saber ya cómo acaba porque eso es lo de menos (pasaba lo mismo con Titanic). Estoy seguro de que mucha de la gente que había en el cine había visto ya la peli. Es otra razón de sus éxitos de taquilla.

Sobre la película en sí… ya me entra la pereza. Es un continuo déjà vu. No hay una sola escena que no tengas la sensación de haber visto ya antes en otras películas: del Oeste, de Tarzán, Parque Jurásico, Harry Potter, Pocahontas… Todo en la historia es previsible. Sabes lo que va a pasar, lo que no evita que estés deseando que pase para verlo. A James Cameron ya le acusaron de hacer un guión pobre y memo para Titanic. Yo creo que no es que no sepa hacerlo mejor; lo hace “mal” queriendo. Una historia simplona y sencillota te garantiza que hasta los niños se van a enterar de todo lo que está pasando. No tienes que preocuparte de seguir el hilo y te centras en lo “importante”: disfrutar de las imágenes. Es una solución supercomercial que da resultado. Los cinéfilos irán a verla de todas formas; para atraer a los demás es necesario un guión lineal y facilón.

Es la película más espectacular que he visto, de eso no tengo duda. Refleja años de investigación y trabajo puestos al servicio de la recreación de artilugios, paisajes y seres irreales, que seguramente marcará un antes y un después. Te presenta un mundo imaginario, lleno de belleza y fantasía, para que te integres en él y lo disfrutes en tres dimensiones. El mundo de los humanos del año 2154 es Ciencia Ficción relativamente creíble. El de los bichos y plantas del planeta Pandora es Fantasía en estado puro. Tanto uno como otro son especiales, nunca vistos. Se cuida hasta el mínimo detalle en la recreación de los escenarios. Son un derroche de belleza e imaginación. Los actores son mucho menos importantes, a veces pasan desapercibidos.

Hay algunos elementos bastante inéditos. En el planeta Pandora los humanos son los alienígenas, los colonizadores, los malos, en definitiva. Utilizan las armas y se mueven por la codicia. Los nativos del planeta, los Na’vi, son ingenuos y primitivos, pero poseen el poder de la sabiduría ancestral y la armonía con la Naturaleza. Hay en la película una moraleja ecologista y antibelicista muy políticamente correcta, que la convierte, más si cabe, en un bonito (y ñoño) cuento para todos los públicos.

¿Recomiendo ir a verla? ¿Pero alguien no la ha visto todavía? Sí, lo recomiendo, con gafas de 3D y palomitas. Para cuatro cochinos días que vamos a vivir no es justo perderse algo tan espectacular, semejante obra maestra de la imaginación y la tecnología humanas.

Me enteré de este proyecto a través del podcast de cine 00Podcast. El Cosmonauta es una película de la que acabo de hacerme productor por sólo 2 € (soy el 1383). A cambio mi nombre saldrá en los títulos de créditos y me mandan algo de merchandising.

Hay varios aspectos que hacen especial a esta película, que está todavía en fase de recaudación de fondos:

  • Crowdfunding. La película se financia con la aportación de cualquier persona interesada en participar.
  • Creative Commons. Todos los contenidos de la película estarán licenciados bajo Creative Commons. Cualquiera puede distribuirla, copiarla, remezclarla o utilizar alguna de sus partes gratuitamente.
  • Distribución por Internet. La película se estrenará en Internet de forma gratuita y en HD.
  • Transparencia. Todas las actuaciones de los responsables del proyecto (modelo de negocio, etc.) son públicas.

¿Y cómo se consigue que esto sea rentable? Pues recibiendo aportaciones desinteresadas, eliminando intermediarios, mediante la venta de productos relacionados… en definitiva, con imaginación y haciendo un uso inteligente de las nuevas tecnologías.

Es una estupenda muestra de cómo mirar hacia adelante, de cómo inventar y descubrir la forma en que se harán o deberían hacerse las cosas en el futuro, prescindiendo de empresas intermediarias que han dejado de ser necesarias y compartiendo la creación para uso y disfrute general. Seguro que ahora a todos se nos ocurre pensar en esos llorones trasnochados que prefieren exigir derechos en fase de extinción antes que mirar a su alrededor y descubrir que el mundo en el que viven ya no es territorio para sus negocios caducos. Espero que esto haga daño de verdad a todas las SGAEs y empresas intermediarias del negocio de la cultura. Porque esto sí es el principio de su fin, mucho más que lo que ellos llaman piratería.

Nunca se me ha ocurrido celebrar Halloween. No me atrae especialmente la estética de brujas y fantasmas, ni me convencen demasiado las costumbres importadas de los Estados Unidos. O tal vez es que es una fiesta demasiado reciente en nuestra cultura… no la viví cuando era un niño y ahora no me apetece mucho empezar.

Pero los obispos me han hecho cambiar de opinión.

Según parece, a la Iglesia Católica no le gusta que se celebre Halloween. Nos alerta sobre el peligro de que “costumbres paganas e importadas prevalezcan hasta hacer desaparecer nuestras propias costumbres cristianas arraigadas y beneficiosas como la devoción a los santos y el recuerdo a los difuntos“.

Señores obispos. ¿No tienen ustedes otras cosas más importantes de las que preocuparse? ¿No hay pobreza y miseria a su alrededor que despierte más sus alarmas que una simple fiesta de importación? ¿No hay mezquindades, indecencias e injusticias sociales mucho más dignas de censura que el hecho de que la gente se divierta de una manera inédita?

halloween

Me gusta ver a la gente que sale esta noche disfrazada a la calle. Lo considero una actividad mucho más saludable que la devoción a los santos. Me encantó lo felices que se pusieron ayer el grupo de niños vestidos de brujas y demonios que vinieron a casa cuando Meli les dio un buen puñado de caramelos. Para el año que viene ella misma amenaza con disfrazarse de bruja. Pues claro que la gente prefiere Halloween a la devoción a los santos. Por la misma razón que preferimos el Carnaval a la Cuaresma. ¿Qué legitimidad moral puede tener una doctrina que ve un riesgo en que la gente se divierta sin hacer daño a nadie?

Ah, también se meten con Hollywood, con la industria cinematográfica norteamericana, como presunto origen de esta influencia anticristiana. Hollywood, Halloween… estas palabras impronunciables deben de parecerles de inspiración demoníaca. Un soplo de aire fresco y modernura para sus mentes retrógradas.

Por otra parte, la fiesta de Halloween tiene un origen esencialmente católico. La misma palabra es una corrupción de la expresión All Hallow’s Eve (Víspera del Día de los Santos). Y la costumbre de celebrar Halloween llegó a los Estados Unidos llevada precisamente por los irlandeses, pueblo católico donde los haya, en la época de hambrunas del siglo XIX. Es cierto que su origen está también, al parecer, en la festividad celta llamada Samhain, en la que se celebraba el final de la temporada de cosechas, pero el sincretismo de festividades paganas por parte del Cristianismo es omnipresente; lo tenemos en la Navidad o la noche de San Juan, por ejemplo.

Es evidente, desde luego, que a la inmensa mayoría de la población nos tienen sin cuidado estas palabras de los obispos. Yo mismo, aunque parezca indignado, sonreí cuando oí la noticia por la radio. Porque en realidad es para reírse. Pero eso sí, lo diré una y mil veces: que el Estado deje ya de subvencionar a estos farsantes cavernícolas.

¡Y que viva Halloween!

Imagen tomada de Wikipedia, la enciclopedia libre.

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