Ciencia


Hemos dedicado casi todo nuestro segundo día en Valencia a visitar este lugar, de aspecto rompedor y moderno. Aparte de ver un documental sobre Arabia y echar un vistazo rápido al museo de la Ciencia, hemos pasado casi todo el tiempo viendo peces, aves y cetáceos. Nuestros preferidos, las rayas, los tiburones, las morsas y los pingüinos. Y la beluga, supertierna.
Después hemos tenido un entrañable encuentro con Dani Muñoz, el muchacho que no sólo canta y toca como Nick Drake, sino que además es mucho más erudito que yo sobre sus canciones. Ha sido inevitable descubrir que, aunque se nos olvida, le doblamos de largo su edad. Refrescante.
La cena ha sido especial: una paella hecha en fogón de leña, en un lugar al que algún día hemos de volver.

PAÍS: EE. UU.
DIRECCIÓN Y GUIÓN: James Cameron
INTÉRPRETES: Sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez

SINOPSIS: Año 2154. Jake Sully es un ex-marine confinado en una silla de ruedas que, a pesar de su cuerpo tullido, todavía es un guerrero de corazón. Jake ha sido reclutado para viajar a Pandora, donde las corporaciones están extrayendo un mineral extraño que es la clave para resolver los problemas de la crisis energética de la Tierra. Al ser tóxica la atmósfera de Pandora, ellos han creado el programa Avatar, en el cual los humanos “conductores” tienen sus conciencias unidas a un avatar, un cuerpo biológico controlado de forma remota que puede sobrevivir en el aire letal. Estos cuerpos están creados genéticamente de ADN humano, mezclado con ADN de los nativos de Pandora, los Na’vi. Ya en su forma avatar, Jake puede caminar otra vez. Ha recibido la misión de infiltrarse entre los Na’vi, los cuales se han convertido en el mayor obstáculo para la extracción del mineral. (FILMAFFINITY)

Hace tiempo que no comento películas que haya visto, por pereza más que nada, pero Avatar es algo más que una simple película. Hablar de Avatar es hablar casi de un fenómeno sociológico, y de eso me da menos pereza opinar.

Fuimos a verla a unos multicines el domingo a las 4 de la tarde. Para la versión en 3D había dos salas, pero no quedaban entradas hasta las 22:30. Sacamos dos de esas y volvimos por la noche. Para la sesión en 2D de las 16:30 había más de 300 butacas libres. Nadie quería entrar a verla, y eso que era 2,50€ más barata (o menos cara, más bien).

Conclusiones:

  1. Que las productoras y distribuidoras de cine dejen de llorar. La gente va al cine y se deja mucha pasta. Y las cifras así lo indican.
  2. Está claro que el filón para que la gente acuda más a los cines está en darle un valor añadido a la proyección en salas comerciales. Esto es lo que consigue el 3D. Pagamos la entrada más cara y nos ponemos las gafas tan contentos. Nadie quiere ver la otra versión; para eso te la bajas de la red.
  3. Avatar es una película de efectos especiales, en la que el guión es bastante secundario. Eso anima a verla más de una vez. Te da igual saber ya cómo acaba porque eso es lo de menos (pasaba lo mismo con Titanic). Estoy seguro de que mucha de la gente que había en el cine había visto ya la peli. Es otra razón de sus éxitos de taquilla.

Sobre la película en sí… ya me entra la pereza. Es un continuo déjà vu. No hay una sola escena que no tengas la sensación de haber visto ya antes en otras películas: del Oeste, de Tarzán, Parque Jurásico, Harry Potter, Pocahontas… Todo en la historia es previsible. Sabes lo que va a pasar, lo que no evita que estés deseando que pase para verlo. A James Cameron ya le acusaron de hacer un guión pobre y memo para Titanic. Yo creo que no es que no sepa hacerlo mejor; lo hace “mal” queriendo. Una historia simplona y sencillota te garantiza que hasta los niños se van a enterar de todo lo que está pasando. No tienes que preocuparte de seguir el hilo y te centras en lo “importante”: disfrutar de las imágenes. Es una solución supercomercial que da resultado. Los cinéfilos irán a verla de todas formas; para atraer a los demás es necesario un guión lineal y facilón.

Es la película más espectacular que he visto, de eso no tengo duda. Refleja años de investigación y trabajo puestos al servicio de la recreación de artilugios, paisajes y seres irreales, que seguramente marcará un antes y un después. Te presenta un mundo imaginario, lleno de belleza y fantasía, para que te integres en él y lo disfrutes en tres dimensiones. El mundo de los humanos del año 2154 es Ciencia Ficción relativamente creíble. El de los bichos y plantas del planeta Pandora es Fantasía en estado puro. Tanto uno como otro son especiales, nunca vistos. Se cuida hasta el mínimo detalle en la recreación de los escenarios. Son un derroche de belleza e imaginación. Los actores son mucho menos importantes, a veces pasan desapercibidos.

Hay algunos elementos bastante inéditos. En el planeta Pandora los humanos son los alienígenas, los colonizadores, los malos, en definitiva. Utilizan las armas y se mueven por la codicia. Los nativos del planeta, los Na’vi, son ingenuos y primitivos, pero poseen el poder de la sabiduría ancestral y la armonía con la Naturaleza. Hay en la película una moraleja ecologista y antibelicista muy políticamente correcta, que la convierte, más si cabe, en un bonito (y ñoño) cuento para todos los públicos.

¿Recomiendo ir a verla? ¿Pero alguien no la ha visto todavía? Sí, lo recomiendo, con gafas de 3D y palomitas. Para cuatro cochinos días que vamos a vivir no es justo perderse algo tan espectacular, semejante obra maestra de la imaginación y la tecnología humanas.

Encontré hace unos días, a través de delicious.com/popular, este Top 10 de trucos de limpieza de lifehacker.com. Me dio buena espina, porque un par de ellos los conocía y sabía que funcionaban. También me di cuenta de que el artículo estaba escrito en un inglés algo coloquial y con cierto tono desenfadado y humorístico.

El caso es que hoy mi sesión de English learning ha consistido en traducir el artículo y traerlo a este hormiguero. La traducción es bastante fiel, aunque he trasladado algunos localismos americanos a nuestra experiencia española. Varios consejos proceden de wikiHow; otros de usuarios referenciados en el artículo original.

10. Usa Coca-cola y papel de aluminio para limpiar cromados

Los metales cromados tienen un gran aspecto cuando son nuevos, pero bastante más triste cuando se acumula en ellos suciedad y se decoloran. Pero no son necesarios costosos limpiadores químicos. Aplica un poco de cola –Coca-cola, Pepsi, o cualquier otra marca genérica– y frota la superficie brillante con papel de aluminio. Recuperarás el vistoso brillo de tu antiguo barrote, de la moto o de cualquier otra cosa metálica brillante.

9. Usa bicarbonato y vinagre para  arreglar toallas malolientes

Con el tiempo y muchos lavados tus toallas de baño acumulan residuos de detergente y suavizante, que les quitan capacidad de absorber agua y les dejan un olor desagradable cuando se mojan. Antes que dejarte más dinero en el Corte Inglés, lávalas una vez con agua caliente y una taza de vinagre, y después otra vez en caliente con media taza de bicarbonato sódico. Eso elimina los residuos acumulados, las deja de nuevo con un olor fresco, y hace que tu “experiencia post-ducha” resulte menos húmeda.

8. Utiliza sal para secar manchas de huevo derramado

Incluso si tienes a mano servilletas de papel, el huevo tiende a dejar pringoso y con aspecto sucio todo lo que toca. Espolvorea una buena dosis de sal de mesa sobre el huevo, espera unos 10 minutos, y tendrás una masa semi-sólida que es fácil de quitar sin dejar el trapo o cepillo hecho un asco.

7. Echa Coca-cola en un váter sucio

¿Te has quedado sin Pato WC u otros limpiadores de inodoro? En wikiHow recomiendan verter una lata de Coca-cola dentro de la taza, dejándola reposar durante una hora o más, y después frotar la taza hasta limpiarla. Esto no te ahorra el esfuerzo manual, pero tu váter quedará de un limpio escalofriante –y tu adicción a los refrescos con gas seguramente disminuirá. El color de la coca-cola debería irse al aclarar, pero si tienes agua con gas a mano, podría servir igualmente.

6. Drano de fabricación casera para tuberías

Algunos propietarios prohíben explícitamente a sus inquilinos usar Drano [un desatascador comercial de desagües], y hay a quien no le gusta la idea de echarlo en el mismo sitio donde bebe o se ducha. En su lugar, vete al armario de la cocina, saca un poco de –sí, lo has adivinado– bicarbonato y vinagre, y mézclalos como describen en el Bonzai Aphrodite blog (es decir, 1/2 taza de bicarbonato, 1 taza de vinagre y unos 4 litros de agua hirviendo). Esta mezcla debería agitar y disolver cualquier cosa de tu tubería, siempre que no sea demasiado grasienta o esté muy endurecida. Si tu problema es debido a un atasco en el váter, inténtalo con jabón de lavar platos.

5. Utiliza Kool-Aid de limón para limpiar el lavavajillas

Limpiar un lavavajillas parece extraño e innecesario a primera vista… ¿no está el aparato siempre lleno de agua jabonosa? Con el tiempo, sin embargo, el óxido y los depósitos de cal ensucia y se acumulan en las superficies de tu lavavajillas, convirtiéndolo en un lugar donde no te apetece esconder los platos de los que vas a comer. Real Simple encuentra la solución en los paquetes de Kool-Aid de limón sin azúcar [cualquiera encuentra eso en España... me ha costado hasta encontrarlo en internet]. Vacía un paquete en la cubeta de detergente, ponlo a hacer un lavado normal en vacío, y el ácido cítrico de nuestro zumo favorito limpiará de mugre esas superficies tan difíciles de alcanzar.

4. Limpia y quita los arañazos de un monitor LCD

Los fundamentos de la limpieza de un monitor LCD [de los finitos] empiezan por evitar el alcohol –al menos para limpiarlo. Apaga el monitor, humedece con agua un trapo suave y sin pelusas, y pásalo por su superficie. Si es uno de esos monitores guays de pantalla superbrillante, debes usar un paño de micro-fibra y limpiar por pequeñas secciones. Hackosis (desaparecido desde entonces), ofreció una vez consejos para reparar un LCD rayado, que incluían desde el uso de gelatina de petróleo para suavizar temporalmente y esconder los arañazos, hasta lacar de nuevo las pantallas muy rayadas. Si tienes algo pequeño, estás de suerte: el método de la goma de lápiz [que consiste en frotar el arañazo con un borrador suave de lápiz] podría funcionarte.

3. Elimina las manchas de las axilas

Sabemos que usas desodorante. Sabemos que lavas tu ropa. Aún así, las manchas de sudor se las arreglan para aparecer en tus prendas de colores claros. Men’s Flair ofrece los mejores métodos para limpiar las manchas de sudor, como las mezclas de cítricos y bicarbonato o bórax, y también podemos recomendar una solución basada en aspirinas [aplicar a la mancha dos aspirinas y media taza de agua caliente]. Lo que esta guía también enseña, en todo caso, es que secar la ropa al sol es mejor para que queden más blancas que usar una secadora.

2. Limpiar una lente de cámara réflex

Al contrario que con las pantallas LCD, un poco de alcohol es realmente una buena idea para limpiar la lente de una cámara réflex –pero sin usar demasiado. En Digital Photography School muestran cuáles son las mejores herramientas, como paños de limpieza, sopladores, filtros UV o skylight, y algunos otros. Una de las cosas más baratas que puedes llevar en la bolsa de tu cámara se encuentra en cualquier tipo de cajas: paquetes de gel de sílice. Guardándolos en tu bolsa previenes a las lentes de humedecerse, lo que hará que tardes menos en limpiarlas y te dejará más libre para, ya sabes, hacer fotos.

1. Elimina el rotulador de cualquier superficie

Sabemos cómo quitar el rotulador permanente de una pizarra blanca: escribir encima con un rotulador de los que sí se borran y borrar juntas ambas capas con un trapo. Sí tú o algún niño habéis escrito con un Sharpie [rotulador permanente] sobre alguna otra superficie, en Public Realty Blog sugieren usar pasta de dientes con bicarbonato. Quizás la recomendación se deba a su habilidad para eliminar la placa y el sarro de los dientes. En todo caso, tener un tubo a mano parece una buena idea, a juzgar por lo que se ve en este vídeo:

Whenever anyone says “God,” we should reply, “God is imaginary.” (*)

Los estudios estadísticos demuestran que rezar no produce ningún efecto positivo en nuestras vidas, la Biblia contiene todo tipo de insensateces, la idea de un “plan divino” es absurda en este mundo caótico y lleno de sufrimiento, no existe ninguna evidencia tangible de los milagros de Jesús, el fenómeno religioso responde exactamente a lo que el diccionario define como superstición… son algunos de los argumentos que se utilizan en la web God is Imaginary para sustentar la afirmación de que Dios es imaginario.

En el sitio se ofrecen hasta 50 pruebas de dicha afirmación, a base de reflexiones sobre todo tipo de evidencias cotidianas de lo absurdo de la existencia de Dios.

Alguien podrá pensar que es un poco ingenuo utilizar argumentos tan obvios; que las religiones ya superaron ese recurso a la interpretación literal de los dogmas y escrituras; que la idea de Dios es algo más abstracto, íntimo y personal… Pero tengamos en cuenta que la web es estadounidense y seguramente tiene bastante sentido en ese país, donde más del 50% de la población considera que lo que dice la Biblia es literalmente cierto.

En todo caso, es interesante ver cómo han ido estructurando las diferentes pruebas, apoyando las unas en las otras y en diversos estudios científicos, y utilizando citas bíblicas para mostrar su inconsistencia.

En definitiva, sus creadores pretenden difundir la idea de la inexistencia de Dios partiendo de una realidad bien diferente, de un mundo en el que miles de millones de personas adoran a una divinidad. Pero eso no parece plantear un imposible, pues, de la misma forma que se alcanzó el voto femenino partiendo de una situación de negación mayoritaria del mismo, se puede llegar a un consenso mayoritario sobre que Dios (y Alá, etc.) son imaginarios. Y ese día, según afirman, el papel de las religiones será meramente decorativo y el mundo será un lugar mejor.

Mi relativismo y escepticismo naturales me obligan a escribir todo lo anterior “en tercera persona”. Es decir, sostengo plenamente las tesis de God is Imaginary, tengo la absoluta convicción de que Dios es imaginario, pero desdeño todo lo que tenga apariencia de “pensamiento único” y sospecho que un mundo sin religiones no sería tan idílico. En todo caso, no sería demasiado humano.

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(*) Cada vez que alguien diga “Dios”, debemos responder “Dios es imaginario.”

Me encanta la lluvia en verano. Porque es efímera y pasajera. Porque llega de pronto y rompe la monotonía de un día tórrido. Porque refresca el aire y enseguida vuelve a salir el sol. Y por ese aroma a tierra mojada que deja perfumando el aire. Mirando los titulares de meneame he encontrado este artículo donde explican lo que es la geosmina.

Según se cuenta en él, la geosmina, que en griego significa “olor a tierra”, es un alcohol producido por cierta clase de bacterias (Streptomyces) y liberado cuando el microorganismo muere. La sustancia permanece en la tierra hasta que caen las primeras gotas de lluvia, momento en que una pequeña cantidad es arrastrada por la humedad, haciendo que el aire adquiera ese olor característico (petricor).

Por eso notamos ese olor en los días de lluvia de verano, después de un periodo seco. Las bacterias son fantásticas; ¡vivan las bacterias! Solemos despreciarlas porque nos causan enfermedades, pero también nos proporcionan cosas estupendas, como el vinagre, el queso, el yogur o los antibióticos. También están las que fijan el nitrógeno a la tierra, y por supuesto las bifidobacterias de la flora intestinal, que, como todo el mundo sabe, están que te cagas.

Y las Streptomyces, que ayudan a los camellos a encontrar agua en el desierto, y seducen nuestro olfato con ese agradable olor a tierra mojada.

+ info en wikipedia. Imagen de jreed1912, publicada con licencia CC.

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