Aveiro no es Venecia. Ni de lejos. Pero por un momento recuerda a la ciudad eterna de los canales, en la que estuve ya tres veces y siempre quiero volver.
Hemos pasado gran parte del lunes conduciendo hacia el sur, parando a comer en la playa de Figueira da Foz y a dormir en nuestro camping preferido desde hace unos años, junto a Odeceixe.