La naturaleza, caprichosa, ha producido en las rocas de esta playa gallega arcos, bóvedas y ábsides. Tuvimos la suerte de pasar por ella en un momento de marea baja, cuando el mar se retira y puedes bajar a la playa.
Estuvimos después en Estaca de Bares, el lugar que deja al sur todo el resto de la Península.
Ya en Coruña, hemos visto la torre de Hércules y un poquito de un concierto de música gallega en la plaza de María Pita.