El triunfo de las redes sociales
Martes, 23 de marzo de 2010
Por primera vez, que recuerde, en más de 5 años he pasado un mes y pico sin postear nada en este hormiguero. La razón tal vez tenga algo que ver con el título de esta entrada, en la que me propongo reflexionar -ahora que tengo un rato- sobre algunos aspectos del uso actual de internet para la comunicación.
Al principio había webs estáticas y chats. Así era internet como casi todos/as la conocimos hace entre 10 y 15 años. La única forma de comunicación con otras personas, por tanto, eran las salas de chat. Las había de muchos temas, que no dejaban de ser simples eufemismos para esconder lo que todos y todas buscábamos en ellas: ligar.
También existía ya el correo electrónico, que fue ganando en importancia a medida que más y más personas tuvieron su dirección.
Bueno, y había también en la web tímidos intentos de bidireccionalidad, como los foros o los libros de visitas.
Después se popularizaron los programas de mensajería instantánea. El “mésenyer”. Ya escribí una vez sobre ellos. Si no eras un adolescente o vivías muy lejos, solían convertirse en una fantástica forma de malgastar el tiempo.
Llegaron los blogs. Quienes blogueamos desde hace tiempo podemos recordar una etapa inicial en la que parece que nadie te va a leer nunca, y cada comentario es un tesoro. Después despegas y empiezas a crecer. Y te integras, de alguna forma, en una pequeña comunidad de blogueros/as con quienes compartes visitas, enlaces, comentarios… Esa pequeña fiebre de éxito pasa y, si tu blog sobrevive, acaba convirtiéndose en algo que forma parte de tu vida, aunque no sea prioritario en ella. Al menos esa ha sido mi experiencia.

Lo siento, Leonard. Yo estoy en FaceBook y tú en MySpace… Esta relación ya no me sirve.
Porque, entretanto, aparecieron las redes sociales. Y por alguna razón se fueron abriendo camino hasta convertirse en la forma de comunicación preferida por la inmensa mayoría. Bueno, por muchas razones, en realidad, y a eso voy. Tengo una amiga, Elisa, que escribe a diario en Facebook lo que en un blog podrían ser publicaciones de éxito. Pero no le interesa abrir un blog. ¿Por qué?
- Las redes sociales te garantizan que lo que escribes será leído por quienes te interesa que lo lean. Vale; mi texto no llegará a un jubilado de Albacete, o a una niña de Chiapas (Mexico), pero lo van a leer mis colegas, con toda seguridad, y hoy mismo.
- Porque en las redes sociales todo es inmediato. No tienen la rapidez de un chat, pero casi. Los envíos se suceden y se acumulan, formando conversaciones en tiempo real.
- Las redes sociales ofrecen la sensación de que lo que escribes no llegará a quienes no deseas que lo vean. Hay mucha confusión al respecto, mucha falsa privacidad, pero -en definitiva- a priori se te ofrece la posibilidad de que sólo quien tú deseas acceda a tus contenidos.
- Las redes sociales están pensadas “para que las sepa usar incluso tu madre” (o tu padre). Publicas un vídeo de Youtube con un click, subes tus fotos fácilmente desde cualquier aplicación, localizas decenas de personas en un santiamén, etc.
- Las redes sociales no requieren posteos largos ni sesudos. ¿Tienes una buena idea? ¿Un pensamiento ingenioso, divertido, brillante? Puede ser poca cosa para dedicarle una entrada en un blog, pero es ideal para los 140 caracteres que permite Twitter.

- Las redes sociales te permiten fingir. No es una buena idea, en mi opinión, pero puedes simular que eres otra persona. Es más, hay quien dice que eso es incluso lo normal, como una forma de adaptación al contexto, de la misma forma que te adaptas en una fiesta o en un funeral.
- Las redes sociales se administran solas. No se caen, no se borran, no hay que diseñar ni elegir una plantilla, no se crean ni se destruyen; estaban ahí antes de que tú llegaras y seguirán aunque las ignores.
- Las redes sociales te acaparan, te absorben, tiran de ti, te ofrecen más y más cosas a cambio, tan solo, de que tú les dediques más y más tiempo.
No sabemos cómo nos comunicaremos dentro de 5 años, por ejemplo, pero ahora lo hacemos con redes sociales. Si estás leyendo esto, si has llegado hasta aquí, seguramente es porque viste un enlace en Facebook o en Twitter. El RSS es un monstruo que ya a casi nadie interesa. Pero sobre eso escribiré en otro post…
Imágenes tomadas de ucalgary.ca y de Ser de Agua.
9 Comentarios :-) Post visto 2050 veces


Puedo decir con rotundidad que personifico el éxito de las redes sociales, en concreto del facebook. Jamás he entrado en un chat, no tengo blog y ni siquiera he sido asidua a leerlos. Entré en facebook para comunicarme con gente con la que no puedo estar en contacto como yo quisiera y estoy absolutamente enganchada. La red social me permite dejar mis mensajes a personas sabiendo que lo leerán cuando puedan y se ha convertido incluso en un miniblog donde divago y me divierto con quienes yo quiero.
Pues a mí me trajo aquí mi lector RSS, Carlos
.
Enhorabuena por el post.
Saludos.
Me divierte el facebook. Estoy en contacto con personas que hace mucho que no veo , y que de otro modo ni siquiera hubiera vuelto a saber de ellas. Lo único malo es que me engancho tela…Me voy de una cosa a otra y cuando me doy cuenta ha pasado una hora, sin hacer nada prácticamente.
Aunque bien pensado, si me he divertido, ¿por qué no perder un poco el tiempo?
Yo me sigo y seguiré pasando, aunque lo hagas menos. Decidí comentarte a los pocos días de que actualizaras, pero no supe qué poner entonces ni tampoco lo sé muy bien ahora.
Pues te agradezco mucho el comentario, Daniel. El feedback es muy bien recibido, y más ahora que estoy muuuuuy perezoso para escribir. Creo que debería intentar publicar post cortos y rápidos para volver a ir cogiendo ritmo.
¡¡Un post muy interesante!! Yo me reconozco enganchado a Twitter. Facebook no consigue atraerme tanto, de momento. Pero lo que creo que realmente es efectivo es la combinación de todos ellos en la formación de tu red de contactos. Cada uno para lo que sirve y con sus posibilidades.
De todos modos, me siguen encantando los blogs
Yo le veo más encanto a esto, poder encontrarte la sorpresa o no de haber actualizado. Las redes sociales, en general, se basan en saber dónde estás, a qué hora y qué haces: algo así como un móvil. Y siendo así, jamás me gustará; ya que ya me siento mal hablando un poco de mí en estos post y diciéndote lo que sigue en este mensaje:
Pronto grabaré las canciones, intentaré darte al menos un motivo para actualizar.
Ahora estaba escuchando Road mientras veo bajar la luna -sólo tarda unas cuatro horas, desde la parte más alta del cielo-.
Que descanses, Carlos.
Por cierto, ahora la luna ha llegado al final del trayecto y ha cogido un color rosado. Espero no ser pesado.
Ah, eres tú, Daniel. Fíjate, no había reconocido que eras el mismo de los emails y las canciones. Qué despiste, perdona.
Graba, graba, y ponme a trabajar, que tengo esto muy abandonado