¿Quiénes son “los internautas”; esa horda de energúmenos de la que tanto de habla últimamente?

Los internautas llevan a la calle la protesta contra Ángeles González-Sinde (elmundo.es).

Los internautas esperan un gesto del Ejecutivo (abc.es).

Los internautas saldrán este viernes a la calle para “defender sus derechos” (20minutos.es).

Los internautas exigen la dimisión de Sinde por su “diarrea legislativa” (libertaddigital.com).

Los internautas sostienen que la defensa de los derechos de autor no puede colocarse por encima de otros… (elpais.com).

Las frases anteriores están extraídas de las publicaciones de diversos diarios online en los últimos días. Es difícil decidir si el uso que se hace en ellas del término “internauta” es o no correcto, ya que la palabra no está en el diccionario. Si nos atenemos a la etimología de este neologismo, significaría más o menos “persona que navega en Internet”.

Los periodistas que escribieron, por tanto, dichas frases, son internautas, así como los/as destinatarios de las mismas. La penetración de Internet en España es del orden del 60%. Es decir, se está hablando de una mayoría de la población.

El conflicto internautas-gobierno por el anteproyecto de ley sobre economía sostenible parece estar tratándose como la lucha sectaria de un grupo de frikis de la informática. Parecería incluso que se dice los “internautas” como un eufemismo de “partidarios de la piratería” o “ciberdelincuentes”. ¿Si el problema estuviera relacionado con el uso de las playas o de los parques públicos, hablarían los medios de “los playeros” o “los que van a los parques”? Claro que no.

¿Está mal usado entonces el término “internautas”? No, por supuesto; lo que está mal es suponer (si es que se hace) que el conflicto afecta a un colectivo determinado. Internet es de todos/as y para todos/as. Y si su uso no es universal es más debido a dificultades de acceso por diversos motivos que a un supuesto carácter sectario de sus usuarios. Que una “comisión de expertos” elegida a dedo suspenda a un sitio web puede afectar especialmente a quien visita ese sitio, pero es una injusticia universal, no un problema de unos pocos. Porque ese sitio está para cualquiera, no sólo para quienes salieron el viernes a protestar.

No es un conflicto frikis vs. gobierno; es más bien “ejercicio de un derecho reconocido en la Constitución” vs. “defensa de la propiedad intelectual”. Que el gobierno defienda la propiedad intelectual, pero que no sea a costa de los derechos de los ciudadanos, porque Internet no es un capricho de intelectualoides y tramposos.

Los internautas somos todos. Viva Internet.