Entradas de Septiembre de 2009

Trabajando en las salinas

Tarea primitiva y primordial, la extracción de sal de las piscinas inundadas por el agua de las mareas se sigue realizando en las Marismas del Odiel. Nunca me canso de hablar de este lugar, mi preferido de Huelva sin duda.

¿Es sal o es nieve?

Moderna maquinaria se encarga hoy en día de esta tarea. Las enormes superficies salinas recuerdan a paisajes nevados, tan limpios y llenos de luz. Y no faltan los grupos de gaviotas para dar vida y alegría al blanco panorama.

Gaviotas en las salinas

Me gustó ver esta “vendimia” de las salinas y le hice algunas fotos. Ocurre a sólo cinco minutos de mi casa choquera

Me llamó la atención que mi amigo Javi, a su vuelta de una temporada trabajando en Irlanda, contara que en los pubs ponían el himno nacional cuando iban a cerrar. Algo así sería impensable en nuestro país, donde nos cuesta tanto identificarnos con los símbolos de la Patria. Viajar a Irlanda me ha ayudado a entender…

Paisaje irlandés

Irlanda es ciertamente un país de símbolos, emblemas, atributos, alegorías y toda la lista de sinónimos que se nos ocurran… Se la simboliza con un trébol, también con un arpa; su color es el verde, su animal la oveja, el alimento nacional la patata. Lo céltico es genuinamente irlandés, y aparece en cruces, en dibujos o en la música. La lluvia es otro emblema nacional, por no hablar de la cerveza Guinness. Y tienen en el leprechaun a su mascota de cuentos de hadas oficial. Por supuesto, hay hasta deportes típicamente irlandeses, como el fútbol gaélico y el hurling. Y una lengua poco usada pero ancestral, el irlandés o gaélico. Ah, y el catolicismo, casi se me olvida; menuda plaga nacional. Son muy religiosos/as.

Clonmacnoise, Irlanda

En general los irlandeses son alegres, habladores, bebedores y cantarines, y se sienten orgullosos de su tierra, de sus costumbres y sus atributos. Pero aún hay algo más. Creo que lo que une a este pueblo por encima de todo es el odio a los ingleses (o a la Corona Británica, para ser más exactos). Sometida durante siglos al poder de Inglaterra, la historia de Irlanda es la historia de su lucha permanente por independizarse de sus vecinos del este, de defender lo suyo frente a lo ajeno: tierras, idioma, cultura, religión. Hace casi un siglo que se consiguió esa independencia. Pero queda rencor (y complejo, para qué negarlo).

Un caso aparte es el del Ulster, el norte de Irlanda aún territorio británico. A pesar de la paz firmada hace unos años, sus ciudades continúan divididas y las heridas de sus habitantes sin cicatrizar.

Guinness en un pub

Nos contaba Owen, un amigo irlandés que ahora vive en España, que ni a él ni a sus amigos les gusta vivir en su país. Que prefiere España porque Irlanda está muy hundida por la crisis, por no hablar de lo malo que es el clima, la comida… Sin duda la emigración es otro rasgo típicamente irlandés. Hay millones de irlandeses por el mundo, dejando su huella allá donde van. Porque quien haya vivido en esa isla llevará siempre a un irlandés dentro, esté donde esté.

Low lie the fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly
Our love was on the wing
We had dreams and songs to sing
It’s so lonely round the fields of Athenry.

Escuchando esta canción puedo cerrar los ojos y ver los campos de Irlanda pasar hacia atrás. Son verdes, muy verdes; tienen cercas de piedra y en ellos sólo se cultivan vacas y ovejas.

Profundamente orgulloso de todas sus cosas, Irlanda es un país dedicado a hacer música. Su música.

Calle de Galway

Todo pub que se precie ofrece música en directo a diario. Pequeños grupos locales interpretan viejos temas tradicionales que todo el mundo conoce. Puedes ver banjos, armónicas, violines, guitarras y acordeones. Incluso oímos tocar un arpa, que no por casualidad es el símbolo nacional.

También son muy cantarines. Los conductores de autobús de los tours de Paddywagon son auténticos chicos-para-todo, y solían interpretarnos canciones en ruta. También se canta en la calle. Casi cada rincón del centro de Dublín tiene una anécdota relacionada con los orígenes de U2, grandes héroes locales. También quien haya visto la película Once recordará esa música en las calles.

Taaffes Bar, Galway

En Irlanda se entiende fácilmente de dónde procede la música popular que todos escuchamos. De aquel folclore tan arraigado en gentes forzadas a emigrar que difundieron su música allá donde fueron. Irlanda puso la melodía, África el ritmo y América el suelo.

La irlandesa es una música popular, que cuenta historias sencillas y sirve para expresar emociones o simplemente divertirse. En Andalucía también tenemos eso mismo, pero este verano vengo lleno de aires célticos…

Sentado en esta mesa, mientras mis dos alumnas hacen su examen de septiembre, encuentro por primera vez en semanas un remanso para escribir en este hormiguero.

Tecleo en este ordenador del aula por última vez. Les he cogido cariño a estos puñeteros Karisma y Cofiman de Centro TIC. He cuidado de ellos durante cinco cursos y ahora que me voy siento cuánto voy a echarlos de menos. Aunque ellos son sólo máquinas; tristeza dan las personas.

Quiero escribir sobre Irlanda, el país del orgullo y de los símbolos, el país más musical. Con mi vida en pleno proceso de transformación, Irlanda ha sido como un regalo verde para recordar.