Entradas de Febrero de 2009

Quienes solemos manejar varios ordenadores en los que trabajamos con los mismos archivos necesitamos tener siempre disponible la última versión de éstos. Esto solía hacerlo llevando conmigo un pendrive, pero de vez en cuando me daba disgustos… Una vez sobreescribí un archivo con contenidos erróneos, otra vez perdí información al hacer un backup porque cambié una versión nueva por otra más antigua, en otra ocasión sencillamente se me borraron cosas. Los programas de copia de seguridad son útiles pero a veces también dan disgustos.

Descubrí Dropbox hace una semana y ha cambiado mi forma de funcionar en mi trabajo. Se trata de un servicio online (sí, en la nube) para hacer backups automáticos desde diferentes ordenadores. Dropbox proporciona un cliente de escritorio que actualiza desde y hacia la nube el contenido de una carpeta del ordenador local elegida a tal efecto. Puede estar instalado en varios equipos (conectados a una misma cuenta de Dropbox) y en todos ellos la carpeta correspondiente tendrá siempre de forma automática (seamless, lo llaman ellos) la versión más actual de todos los archivos.

Y con varias caracerísticas muy ventajosas:

  • Existen versiones del cliente de escritorio para Windows, Mac OS y GNU/Linux, todas, por supuesto, capaces de funcionar sobre una misma cuenta de Dropbox.
  • También existe una interfaz online, accesible desde un navegador web, para cargar y descargar archivos, borrarlos, organizarlos, etc, etc.
  • Incluso hay un cliente de Dropbox para el iPhone, desde el que puedo ver y abrir mis archivos.
  • Los archivos son privados pero pueden compartirse, dándonos para ello el sistema una URL pública.
  • Ah, y existe una carpeta especial para compartir y mostrar imágenes. Ideal para enseñar fotos de un acontecimiento a alguien sin necesidad de enviarlas por email ni subirlas a Flickr.
  • El sistema ofrece 2 Gb de almacenamiento gratis, o la opción de contratar 50 Gb por 10$ al mes.
  • El sistema guarda las versiones anteriores de los archivos (ver imagen), lo que es una gran ventaja en caso de que sobreescribamos alguno con basura.
  • Incluso guarda versiones de los archivos eliminados. Ni éstas ni las versiones antiguas cuentan para la suma de 2 Gb disponibles.

En fin, que estoy encantado con este descubrimiento, y hace una semana que tengo los puertos USB desnudos de pendrives. Eso sí, como siempre, necesito una conexión permanente a la nube. Probadlo, no os decepcionará. La web está en inglés pero tiene una interfaz muy sencilla, con videos explicativos, FAQs, etc. También hay info de Dropbox (en español) en este post.

A los humanos, cuando contamos, nos resulta un hito llegar al número 1000 porque supone empezar a escribir las cantidades con 4 cifras (en lugar de con 3). Es una consecuencia de utilizar un sistema de numeración decimal, lo que a su vez es consecuencia de que tengamos 10 dedos en nuestras manos.

Bien, pues teniendo en cuenta esta humana dilección me complace celebrar que la comunidad jabonera de este hormiguero ha llegado recientemente al comentario número 1000 en la entrada Haciendo jabón. ¡1000 comentarios en una sola entrada! Ya escribí hace un tiempo sobre este fenómeno para mí extraordinario. No es exagerado llamar comunidad jabonera a este grupo de lectores/as que espontáneamente han ido formando una reunión de colegas/compañeros/amigos en torno a la fabricación de jabón casero, pero que ha trascendido en algunos casos a lo personal. Tampoco es exagerado decir que si alguien menos perezoso que yo se encargase de recopilar el montón de recetas de jabón que se han ido publicando en los comentarios de ese post se tendría una magnífica colección de útil sabiduría popular… ¿Alguien se anima?

La sección de comentarios de un blog no es el lugar más adecuado para un foro de este tipo, pero ya se intentó crear un grupo de Google y no tuvo mucho éxito. La familia de jaboneros sigue reuniéndose en este hormiguero, lo cual, desde luego, me encanta. Además el dios Google sigue trayendo a nuevos curiosos/as del jabón casero, y el grupo se renueva.

Amigos/as jaboneros, quieros daros 1000 gracias por vuestro buen rollo y felicitaros a todos/as en esta conmemoración. Sois, como mínimo, la comunidad más aseada de la blogosfera. Espero que sigamos leyéndonos al menos durante 1000 comentarios más.

Me ocurrió ayer una pequeña desgracia: un microcorte de luz estropeó algo en mi ordenador de sobremesa, que lo dejó torpe y propenso a bloquearse constantemente. Para evitar que algo así vuelva a ocurrirme me compré esta tarde un SAI. Pero además había que reinstalar el sistema…

Para quien usa Windows reinstalar el sistema operativo es una aventura. Hay que formatear el disco duro, instalar Windows, actualizar Windows, instalar antivirus y anti-bichos-de-todo-tipo, y luego intentar volver a instalar el resto de programas y los documentos. Eso suponiendo que tengamos copia de seguridad de estos últimos, en caso contrario la aventura sería bastante más entretenida.

En el caso de Ubuntu -el mío desde hace unos años- todo el proceso equivalente me ha llevado media hora. Y de paso he aprovechado para actualizarme a la versión 8.10, porque utilizaba todavía la 8.04, que no actualicé en octubre por pereza. Tengo la buena costumbre de utilizar una partición exclusiva para el directorio /home, lo que me ha permitido tener que formatear sólo la partición donde se monta el directorio raíz. En ella se han reinstalado las versiones más actuales de tooodos los programas que trae el disco de Ubuntu, y ya está.

El proceso dura unos minutos y al reiniciar el ordenador parece como si nada hubiera cambiado. Todos los archivos de configuración permanecen (no sólo los documentos), de forma que aparece el mismo fondo de escritorio, los mismos lanzadores en el panel, el mismo tema y decoración de ventanas e incluso al iniciar Firefox me ha abierto las mismas pestañas que tenía antes de la instalación.

Es cierto que tengo que recuperar algún paquete y acualizar otros. Pero todo se hace de forma limpia y eficaz, a través de la red y desde los repositorios oficiales.

Rápido, fácil, seguro, limpio. Se llama Ubuntu GNU/Linux, es software libre, y es gratis.

Más en el hormiguero: Por qué prefiero Linux (I), Ubuntu, Por qué prefiero Linux (II), Ubuntu 8.04, la garza robusta.