CiberGrano #43
Sábado, 22 de noviembre de 2008
Pasó el verano y aún no he traído nada de cibergrano a este hormiguero, así que más que un hormigo parezco un cigarro…

- Sí, soy yo de picoleto en plan personaje de comic. Facilísimo, subiendo una imagen a esta web.
- Vídeo de un tipo que tiene el mismo arte en los dedos que Ronaldinho en las piernas.
- Este otro sí que tiene el arte en los pies, además de un morro impresionante… a ritmo de AC/DC (gracias Fernando).
- Otro vídeo de habilidosos/as.
- ¿Tienes aracnofobia? No abras esto.
- Diversión en la oficina, para cuando se va el jefe (vídeo).
- Photoshop en el mundo real (imagen).
- El Guernica de Picasso en 3D (vídeo, gracias Juan).
- Un juego original: el Tetris con piezas que obedecen a las leyes de la física. No se trata de llenar líneas, sino de intentar que la torre no se caiga.
- Dos personas crían a un león pero luego, ya adulto, tienen que abandonarlo en África para vivir salvaje. Este video muestra lo que ocurrió cuando fueron a verlo un año después… (gracias Meli).
- Este enlace es ideal para cuando alguien me pregunta por enésima vez cómo encontrar mi blog. Was that so hard?
- Y una más, porque con Photofunia he conseguido que mi foto con tricornio haga estragos entre las mujeres… (Gracias Antonio).

Fuentes de algunos enlaces: fresqui, delicious popular, meneame.net, microsiervos.
4 Comentarios :-) Post visto 3672 veces
Categoría: CiberGrano , Risas


Estás genial de picoleto, qué conseguido, Carlos.
Por cierto, muchas gracias por las fotos, me gusta tenerlas de recuerdo.
Besos!!
Me gustan los cibergranos.
Qué susto!!! Menos mal que ya no da tanta grima lo del tricornio!
(“-Qué quieres susto o tricornio?
– Susto.
– Auhhhhhhhh!
– ¡Oye, qué susto!!!
_ Pues haberte pedido tricornio”)
(Gracias, Casimiro)
Me recuerda un chiste que viene a “güevo”. Dos marcianos se encuentran un tricornio y no saben qué hacer con él. Uno de ellos se lo pone en el codo, pero no siente nada. El otro se lo pone en el pie y tampoco siente nada. El primero vuelve a intentarlo y se lo pone en la cabeza. El otro le pregunta qué siente, a lo que el primero le responde: “Sentir no siento nada, pero me están dando unas ganas de darte un par de…”