Llevo casi 4 años escribiendo en este blog. En este tiempo he tratado, algunas veces, temas polémicos, intentando ser comedido en mis palabras. La repercusión de lo que se lanza a la red es incalculable. Algo que escribes casi sin pensar una tarde desde el ordenador de tu casa puede llevarte a ser denunciado.

Siempre he tenido abiertos los comentarios, y prácticamente sólo borro los que son simple spam. He borrado algunos que contenían insultos o expresiones ofensivas contra otras personas. Hay otros que me “atacan” directamente a mí, y esos los dejo porque no me molestan demasiado. Duele mucho más una crítica sesuda que un vulgar insulto.

Ahora se ha dictado una sentencia en la que se condena a una persona exclusivamente por los comentarios en una entrada de su blog, los cuales vulneran “el derecho al honor de la Sociedad General de Autores (SGAE)”. En la sentencia se argumenta que Julio Alonso, el condenado, es el responsable de la creación del blog (merodeando.com), de la introducción de sus contenidos “y de la posibilidad técnica del control de los mismos”. En definitiva, que si puedes borrar los comentarios y no lo haces eres responsable de lo que en ellos se diga. Aunque, según argumenta el propio Alonso, respecto de los comentarios, la sentencia “da por probado que son difamatorios, pero no justifica cuáles lo son y porqué”.

No hay apenas jurisprudencia; esta condena lo es en primera instancia y Julio Alonso la va a recurrir. Da la impresión de que los jueces actúan a ciegas, copiando y pegando texto de sentencias anteriores dictadas por quienes aún tenían menos idea de qué hacer.

Se me ocurre que podrían condenarme (por ejemplo) por lo que en algunos comentarios de este hormiguero se dice sobre la empresa Tele2, se me ocurre que la SGAE es experta en granjearse el odio de los internautas (¡qué afán!), pero sobre todo se me ocurre que si los blogueros/as vamos a tener que empezar a censurar los comentarios que otros/as nos escriben esto va a volverse muy triste. Me siento agredido y me identifico con el condenado. Su causa es la de todos y todas quienes escribimos en un blog. Su defensa, como dice Rafa Osuna, es nuestra defensa.

Más información sobre la noticia en Referenta, en el blog de David Bravo o en  Merodeando, el blog de Julio Alonso. El cutre-banner es de soygik.