Estreno con este post la nueva instalación de WordPress 2.5.1 en este hormiguero. Me gusta mucho todo, pero lo que más que guarde automáticamente los borradores cada minuto.

Bueno, hace tiempo que quería hablar del Pastafarismo, que es uno de los descubrimientos más ingeniosos y esperanzadores que ha hecho últimamente este hormigo ateo y positivista.

Un poco de historia. El pastafarismo fue un invento de Bobby Henderson, licenciado en física estadounidense, como reacción contra la decisión del Consejo de Educación del Estado de Kansas, a finales de 2005, de permitir que se enseñara el diseño inteligente como una alternativa de la teoría científica de la evolución. Se trata de una “religión” que predica la adoración como ser supremo a un Monstruo Volador de Espagueti (MEV), que se representa normalmente como una masa de espagueti con dos ojos, dos albóndigas y sus proverbiales apéndices tallarinescos.

Pastafarismo

Lo que hizo Henderson, en un alarde de lucidez e ironía, fue publicar una carta abierta protestando por esa norma arbitraria y pidiendo formalmente que el Pastafarismo recibiera el mismo trato, al presentar «conjeturas lógicas basadas en abrumadoras evidencias observables»; al igual que las que proclamaba el diseño inteligente (o sea, la idea de que el universo fue creado por un Dios).

Y esa es la clave del Pastafarismo: plantear el culto al Monstruo Volador Espagueti en los mismos términos que se hace con respecto a otras divinidades. Es una genial reducción al absurdo, porque nadie en su sano juicio adoraría a una bola de pasta con carne, pero los motivos para hacerlo son los mismos que con cualquier otro Dios.

El Pastafarismo presenta varios argumentos acerca de la existencia del Monstruo Volador de Espagueti. Está, por ejemplo, el argumento ontológico basado en el de San Anselmo:

  • Premisa 1: el Monstruo Volador de Espagueti es un ser que tiene toda perfección.
  • Premisa 2: la existencia es parte de la perfección.
  • Conclusión: por lo tanto el Monstruo Volador de Espagueti existe.

En un contexto de frikismo delirante la doctrina pastafari es crítica, irónica y mordaz con todas las incoherencias de la religión cristiana. Así, los 10 mandamientos aquí son 8 “realmente preferiría que no” (”I’d really rather you didn’t”), dictados por el MEV al Capitán Mosey (parodia de Moisés) en el Monte Salsa. Me gusta especialmente el 6º:

6. Realmente preferiría que no construyeras iglesias/templos/mezquitas/santuarios multimillonarios a mi tallarinesca santidad cuando el dinero podría ser mejor gastado en (tú eliges):

  1. Terminar con la pobreza.
  2. Curar enfermedades.
  3. Vivir en paz, amar con pasión, y bajar el precio de la televisión por cable.

Bobby Henderson mantiene la web oficial de la “Iglesia del Monstruo Volador de Espagueti”, y existe también la “1ª Iglesia del MVE en España”. En ellas y en el artículo de la wikipedia puedes encontrar más información si te interesa abrazar esta novedosa fe.

Yo no voy a hacerlo en relidad (el título del post era más que nada marketing), pero le reconozco al Pastafarismo su magnífica aportación a frenar tanta superstición y desprecio por el saber científico, utilizando, además, para ello, la más sublime singularidad de la especie humana: la risa.