Solsticio
Sábado, 21 Junio 2008
En estos dÃas de final de curso he estado viendo en clase con mis alumnos/as de Diversificación el documental “Tierra, la pelÃcula de nuestro planeta”, de la BBC, que recomiendo encarecidamente. Pocas veces he visto a los muchachos/as tan enganchados a una pelÃcula.
Al principio del documental, Constantino Romero -el narrador de la versión doblada al español- dice: “Hace alrededor de 5000 millones de años un enorme asteroide se estrelló contra la Tierra e inclinó su eje [...]. Aquel catastrófico accidente se convirtió en poco menos que un milagro [...], pues dio lugar a las estaciones, a los extremos climáticos, frÃo y calor, y a paisajes de espectacular belleza”.
Aunque lo estoy escribiendo antes, este post está programado para publicarse a las 23:59 (hora U.T.C.) del 20 de junio de 2008. En ese momento (la 1:29 del dÃa 21 en Huelva, España) la inclinación del eje de la Tierra apuntará exactamente hacia el Sol (en el Hemisferio Norte) y comenzará nuestro verano.

La palabra solsticio viene del latÃn solstitium (sol quieto), y se aplica al dÃa del año en que el eje terrestre tiene esta posición particular. Ocurre dos veces al año, en una de ellas el Hemisferio Norte es el que tiene una posición de privilegio, recibiendo más directamente los rayos del Sol; en la otra, sobre el 22 de diciembre, le ocurre lo propio al Hemisferio Sur, empieza entonces su verano. Por eso, lo correcto es llamar a esta fecha solsticio de junio, y no de verano (en el Sur comienza ahora el invierno).
El solsticio de junio provoca en nuestras latitudes los dÃas más largos del año. El Sol hace su recorrido más amplio sobre el horizonte. Son dÃas de luz, de mucha luz, y de inicio de la estación calurosa. No por casualidad hemos organizado nuestras vidas para empezar en estas fechas la época de vacaciones. No por casualidad se han realizado celebraciones rituales en el solsticio desde tiempos inmemoriales (dentro de unos dÃas saltaremos las hogueras de San Juan).

El Sol, nuestro mejor amigo, nos acompaña en estos dÃas durante más tiempo que nunca, repitiendo, una vez más, ese ciclo extraordinario que hace posibles las estaciones, las épocas, los nacimientos, maduraciones y muertes… la actividad incesante de la vida.
Recuerdo de mi época de colegio a mis padres sembrando el huerto en estos dÃas que para mà eran de exámenes finales. Recuerdo el agua entrando por primera vez en la piscina recién pintada. Recuerdo las fiestas del pueblo, que obligaban al curso escolar a acabar antes… JurarÃa que hay algo de magia en esa órbita elÃptica que nuestro planeta describe alrededor de su estrella y en esa inclinación providencial de su eje de rotación. Y hoy es, sin duda, el dÃa más mágico.
Imágenes tomadas de Wikipedia, la enciclopedia libre.


Perfecta combinación de ciencia y magia en tus letras. Brillante, como el sol de la foto.
21 Junio 2008 a las 13:42 usandoPues yo me acuerdo de alguien cruzando la txarka del campus,…
23 Junio 2008 a las 17:38 usando