Corrían otros tiempos para el Barça hace dos temporadas. Fue entonces cuando el equipo azulgrana ganó la Champions League y estuvo intratable en la liga española. En esta competición sólo se le atragantó el Atlético de Madrid, con el que perdió los partidos de ida y de vuelta, con varios goles de Fernando Torres. Para justificar a mi equipo yo les decía a Pablo y David, colchoneros de pro, que el Barça perdía contra el Atleti a propósito, porque Rijkaard, el entrenador barcelonista, era amigo mío y yo le llamaba para pedírselo. “Lo hago por vosotros -les decía- y como Paco es muy amigo mío y nosotros vamos sobrados de puntos me hace caso y se dejan ganar”. Y me veían coger el móvil y simular llamadas a mi colega Paco.

Frank Rijkaard

Llamar “Paco” a Frank Rijkaard era mi truco para dar más credibilidad a la broma. Por supuesto, ellos, por muy niños que fueran, nunca se tragaron la historieta, aunque, por si acaso, David me pidió siempre, a partir de entonces, que hablara con Paco cuando se enfrentaban Barça y Atleti.

Ahora Paco se despide del club; ha sido una mala temporada y estas cosas en el fútbol no se perdonan. Profesionalmente Rijkaard ha demostrado su categoría ganando para el Barcelona dos ligas y una Champions y llevando a lo más alto del fútbol mundial a jugadores como Ronaldinho, Eto’o y Leo Messi. En la época del dream team de Cruyff se ganaron varias ligas por los pelos, en la última jornada. Paco no tuvo tanta suerte. Perdió una liga igualado a puntos con el Real Madrid, una Intercontinental con un injusto 1-0 in extremis, etc.

Frank RijkaardPero seguramente recordaremos a Rijkaard por su lado humano. Por esos abrazos cariñosos que siempre daba a sus jugadores en los momentos difíciles y por la defensa que hacía de ellos cuando alguien cuestionaba su actitud. Por la sensatez y templanza al hablar con la prensa en esa vorágine que es la actualidad deportiva. Por tener siempre una sonrisa y nunca un mal gesto. Por ser un tipo elegante y humilde en un mundo de excesos y vanidades.

Es cierto, mis llamadas a Rijkaard eran mentira. No es verdad que sea mi amigo, pero me gustaría que lo fuera. Hasta siempre, Paco.

Imágenes tomadas de Wikipedia, la enciclopedia libre.