Aunque pueda parecerlo, éste no es un post sobre elecciones o política. Se me ha ocurrido hablar sobre uno de las expresiones más repetidas en los informativos en el día de hoy, y rendir un pequeño homenaje a un hombre, Gaspar Llamazares, que ayer repartió a los micrófonos un curioso neologismo.

Si yo fuera experto en lingüística y etimología lo que voy a decir a continuación me parecería una obviedad, o tal vez una estupidez. Pero como soy un profano en la materia (y la ignorancia es muy atrevida) me aventuro a hablar sobre el origen de las palabras. Creo que en el principio las palabras fueron simples onomatopeyas. Pero después, cuando ya había unas cuantas, las siguientes se formaron mediante metáforas. La metáfora es un invento genial, un fructífero logro de la imaginación humana. Gracias a ellas la capital es la ciudad que está en cabeza, el capitán es también el soldado que va en cabeza y un precipicio es donde caes con la cabeza por delante.

Esquema de un tsunami

Todo el mundo sabe lo que es un tsunami, o lo que era hasta ayer. Según la Wikipedia, tsunami es una palabra de origen japonés que significa maremoto y que viene del japonés tsu, “puerto” o “bahía”, y nami, “ola”, y literalmente significa gran ola en el puerto. Así que cuando Llamazares decía insistentemente ayer que su partido había sido arrollado en las elecciones por el tsunami bipartidista, se refería a que habían sido devastado, como por un maremoto, por la tendencia al bipartidismo fomentada en los medios de comunicación.

La palabra tsunami no está actualmente en el diccionario de la RAE. Supongo que se considera un extranjerismo. Pero sabemos que esas cosas pueden cambiar. Que si se utiliza habitualmente acabará en el diccionario. Y cuando lo haga, podría ocurrir, ¿por qué no?, que adoptara algún día también ese significado metafórico que le dio ayer Llamazares. Al fin y al cabo, actualmente un huracán es también un “suceso o acontecimiento que causa destrucciones o grandes males”.

Y cuando eso ocurra tal vez recordemos ese día, 9M de 2008, en que este hombre vencido pero íntegro se lamentaba de su derrota regalándonos una bonita metáfora.

Imagen tomada de Wikipedia, la enciclopedia libre.