Sota de orosEsta mañana, en clase de Estadística, les enseñaba a mis alumnos/as las cartas de una baraja francesa para que calculasen las probabilidades de cada jugada del póquer. Al llegar a la J, les he dicho que equivale a la sota de la baraja española, y que en inglés se denomina Jack (esto lo sabía por una canción de AC/DC). Rápidamente Víctor ha buscado en su diccionario bilingüe el significado de Jack, pero el resultado ha sido bastante decepcionante: sota. Sí, claro, una sota, pero ¿qué **** es una sota fuera del contexto de una baraja?

Se me ha ocurrido ponerme a investigar sobre tan enigmático personaje. Y mi sorpresa ha sido doble: nadie sabe a ciencia cierta lo que es, pero bastante gente se lo pregunta. Se especula especialmente sobre si es un hombre o una mujer, o tal vez un tipo algo afeminado. Hay quien se ha entretenido incluso en buscar a ver si tienen tetas (y parece que no). La wikipedia no sabe/no contesta; lo más que le he sacado es que en algunos modelos se la representa como mujer y en otros como hombre. Pero sí hay indagaciones al respecto en la red, como esta pregunta de Yahoo respuestas, esta entrada de un blog, o esta otra de hace unos días.

Al final, parece que nos tenemos que quedar con la escueta información del diccionario de la RAE:

sota.
(Del lat. subtus, debajo).
1. f. Carta décima de cada palo de la baraja española, que tiene estampada la figura de un paje o infante.

Sota de espadasViene de subtus, debajo. Es decir, se trata de un súbdito, un lacayo. Hay quien añade que es “el alcahuete del caballero o príncipe”. En fin, que es un tío, y bastante maltratado por la vida comparado con el señorío del rey o el caballo… Y tal vez por eso se le degradó con el tiempo hasta la categoría de mujer, o de hombre de masculinidad dudosa.

Pobre sota. Qué despreciada e ignorada. ¡Con lo útil que es a la escoba para pescar sietes, al mus para tener juego, y no digamos al guiñote para cantar las 40! Mi respeto para esta figura ninguneada donde las haya. He de decir que yo siempre le tuve cariño. No en vano, en mi época de estudiante, cuando pasaba 3 horas diarias (sí, 3 horas) jugando al mus y al guiñote en la cafetería del colegio mayor, mi carta preferida era la sota de espadas, a la que siempre consideré la chica más guapa de la baraja.

Imágenes tomadas de La Vida Es Un Trueque.