La cruz de Sant Jordi
Martes, 25 Diciembre 2007
He leÃdo últimamente en diversos medios una noticia que anunciaba que en varios paÃses islámicos se retoca el escudo del Fútbol Club Barcelona eliminando de él la cruz de Sant Jordi para evitar herir sensibilidades. La cruz de Sant Jordi (una cruz roja sobre fondo blanco) aparece también en el escudo de la ciudad de Barcelona o en la bandera de Inglaterra, por ejemplo. Pero era lucida, además, por los cruzados que luchaban en Tierra Santa contra los “infieles” durante la Edad Media, al ser Jorge de Capadocia profundamente venerado por la cristiandad en aquella época. De hecho, San Jorge se convirtió en santo protector de algunas órdenes religiosas militares, como la Orden Teutónica o los templarios.

Este hecho, aparentemente ridÃculo puesto que el escudo del Barça representa cosas totalmente diferentes a aquellas que simbolizaba el de los cruzados, me ha recordado a otra noticia reciente también aparentemente ridÃcula: El primer teniente de alcalde de Sevilla, de Izquierda Unida, ha preferido denominar al alumbrado navideño de la ciudad para este año “alumbrado del solsticio de invierno“. Me pareció un arriesgado y loable intento de apartar la religión de lo que no la representa, aunque me quedé pensando en cómo denominarán a las procesiones de Semana Santa… ¿Desfile equinoccial de estatuaria barroca? ¿Paseo primaveral de muñequitos tristes?
En ambos casos, la sensación de que se actúa de forma ridÃcula procede, en mi opinión, de una premisa equivocada, según la cual no tiene nada de extraordinario utilizar sÃmbolos religiosos en la vida cotidiana. Pero es que sà lo tiene. Porque la Guerra Santa ocurrió, fue real, sus sÃmbolos persisten en nuestros escudos, y además cristianos y musulmanes seguimos sin ser del todo amigos. Y en Sevilla viven personas que no celebran la navidad cristiana (musulmanes, ateos, etc.), pero que pagan con sus impuestos la iluminación municipal como todo el mundo. Los sÃmbolos religiosos están por todas partes, los utilizamos constantemente y son parte de nuestra cultura, pero no por ello dejan de ser polÃticamente incorrectos algunas veces. Me gusta que eso se recuerde y se tenga en cuenta.
Al final, de todas formas, lo que molestará al F. C. Barcelona será realmente que su equipación oficial no se venda en los paÃses islámicos (la alterada es falsificada) y apuesto a que no tardarán en sacar versiones oficiales alternativas para esos paÃses. Y lo que tendrá felices a los comerciantes sevillanos es que la gente se pase las tardes en la calle comprando bajo la luz de unas bombillas que a nadie importa cómo se llamen. Y yo seguiré disfrutando, porque me encantan, de las procesiones de Semana Santa sevillanas aunque las considere folclore popular en forma de preciosos paseos de muñequitos tristes con música.
Imagen tomada de lavanguardia.es.


Los sÃmbolos son lo que son y están donde están (me sale humo por las orejillas de pensar tanto…jeje) pero hay que tenerlos en cuenta. Son detalles que pueden herir sensibilidades y tal vez sea bueno diferenciar lo que un club privado quiere llevar en su escudo y lo que pagamos entre todos. Para los represaliados por Franco, imagina qué es ver sus flechas y aguiluchos por lugares públicos de toda España…
25 Diciembre 2007 a las 21:48 usandoSalud!
De todas formas, no podemos “pasarnos”, y ponernos tan supersensibles con esas cosas, pienso yo. Lo que un dÃa significó un sÃmbolo no es lo que significa ahora. Los sÃmbolos, como todo, van cambiando de significado, y pasan a ser parte de nuestra cultura, de nuestra historia. No sé, no sé, quizás en esto, como en otras muchas cosas, los españoles nos pasamos de rosca. A veces.
30 Diciembre 2007 a las 11:35 usandoCon sÃmbolo o sin sÃmbolo, feliz año nuevo, culé. (Siento lo del último partido)
La cultura de nuestro paÃs es cristiana, todo se fundamenta en ella y si los musulmanes tienen que pagar que paguen, no creo que se queden pobres además si empezamos con bobadas de estas no se con que cultura acabaremos, perderemos nuetra identidad nacional. Además os recomiendo ir a estos paises árabes y preguntad a los cristianos si pueden manifestar su religión sin ser reprimidos.
28 Abril 2008 a las 14:18 usandoLa única solución es el respeto. Hemos de respetar la cultura árabe, su religión y su libro, El Corán. Pero ellos han de hacer lo mismo con la cultura occidental de raiz cristiana. Es un trema bilateral, han de colaborar las dos partes. De lo contrario la convivencia será -una vez más- imposible.
2 Agosto 2008 a las 22:49 usando