Quino
Miércoles, 21 de noviembre de 2007
He estado esta tarde con Carlos y Dolo en la Universidad de Huelva en una charla de Quino, el dibujante argentino mundialmente famoso gracias a su personaje de Mafalda.

A sus 75 años Quino inspira respeto y admiración, y sus palabras transmiten paz y sabiduría según van saliendo de detrás de su actitud tímida y discreta. Nos ha hablado de su ascendencia española, de sus inicios como dibujante, de Argentina, de la censura, de la guerra y, por supuesto, de Mafalda y sus amigos. Era emocionante escuchar de primera mano de dónde había salido ese universo de personajes entrañables que todos hemos conocido desde niños. De sus palabras puede deducirse que en todos ellos ponía algo de sí mismo, aunque parece identificarse especialmente con Felipe.

A la salida nos hemos acercado para saludarle, que nos firmara libros y a hacernos algunas fotos junto a él. Y nos ha ocurrido una bonita anéctoda. De pronto he encontrado una bufanda gris a mis pies (algo tiene de bueno ir siempre mirando al suelo). La he levantado preguntando de quién era. No aparecía el dueño. Al rato, en la calle, cuando Quino ya subía al coche para marcharse, alguien ha dicho que el dibujante había perdido su bufanda. ¡Era de él! Así que Carlos ha corrido a rescatarla del lugar donde yo la había dejado, y, antes de devolverla, me han hecho esta foto con la prenda de nuestro personaje:

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Flipante!
Carlos, no podías haberlo contado mejor. Yo había improvisado sobre el papel un resumen parecido , pero me gusta más tu forma, y coincido plenamente. Yo lo percibí igual. La anécdota de la bufanda fue genial, Quino inolvidable. Y debo confesar que cuando vi al verdadero papá de Mafalda se me puso el vello de punta.
Gracias por la foto, Carlos, y besos.
Un caballero al que soy incapaz de ignorar me ha traído hasta aquí, pues sabe de mi admiración por Quino.
Para siempre quedaran las personalidades de sus personajes en nuestro recuerdo, al igual que tu divertida anécdota con él.
Un abrazo