Todavía me hago esta pregunta después de pasar ayer toda una mañana intentando conseguir entradas para el concierto de Bruce Springsteen en el Palacio de los Deportes de Madrid el próximo 25 de noviembre.

Las entradas se pusieron a la venta a las 10 de la mañana, en la web www.ticktackticket.com y a través del teléfono de esta tienda virtual. Pero desde antes ya de esa hora la web estuvo bloqueada (daba error 104: Connection reset by peer) y por teléfono salía un mensaje de línea saturada (ni siquiera comunicaba). Y así toooooda la mañana. No fue posible hablar con nadie ni que se abriera la web.

Cuando por fin respondieron al teléfono, a las 2 y media de la tarde, fue para que un contestador me confirmara lo que ya suponía: que las entradas se habían agotado.

Bruce SpringsteenVi a Springsteen con su E Street Band hace más de 15 años, en el estadio Vicente Calderón. Aquella noche inolvidable ese hombre llenó mi alma de rock’n roll como nunca nadie antes ni después. Aún me emociono recordando aquel concierto y me he propuesto firmemente volver a vivir aquella experiencia mientras sea posible. Pero tengo la sensación muy desagradable de que con la forma en que se pusieron a la venta las entradas ayer no tuve ninguna oportunidad.

Bruce Springsteen, el working-class hero por excelencia, el hombre que canta a los solitarios, a los excluidos en busca de redención, cantará en Madrid para una élite de recomendados, enchufados, privilegiados o, al menos, afortunados. Supongo que yo mientras tanto conduciré por una autopista escuchándolo en mi coche.

Ni que decir tiene que estoy abierto a ofertas de reventa de entradas. Si alguien consiguió alguno de esos preciados tesoros, yo pagaría bastante por un par de ellos.

Imagen tomada de Wikipedia, la enciclopedia libre.