Un guiño a la verdad
Lunes, 9 de Julio de 2007
Es difícil ser objetivo. Habría que partir inicialmente de un alejamiento del tema para atenerse única y exclusivamente a “los hechos” implicados en la situación. Aún así, si fuésemos capaces de lograrlo estaríamos ante una única visión, la nuestra. Una visión, un pensamiento único… ¿nos llevaría a descubrir la autenticidad, la verdad de los hechos?

Autor foto: Ramón Jiménez
Cuando comencé a escribir en un blog tomé el nombre de una carpeta en la que archivaba escritos sobre un momento puntual, del que ahora alejada con el paso del tiempo [todo es tiempo] mi visión única ha cambiado. Al hacer este blog personal partía del conocimiento de que era, cuanto escribiera, una parte de un todo desde un ángulo, en el que yo estaba colocada y de ahí nutriría cuanto tomase cuerpo bajo mis dedos para quedar impreso, un único ojo. Una mirada de cíclope. Después vendrían todas las demás visiones, confluyentes, divergentes… miradas al fin y al cabo de una misma realidad, una misma verdad. Un aquí, un ahora puntual.
Lo ilustro con un ejemplo “prestado” de un libro; imaginemos un incendio en un edificio. Hasta el lugar de los hechos llegan cuatro periodistas para narrar el acontecimiento; cada uno se coloca en una esquina. El relato del suceso será distinto: uno nos hablará de las llamas devastadoras del edificio, así como del dolor de las personas implicadas, otro del humo, de los camiones de bomberos que llegan al lugar, otro de la inquietud que se percibe en la zona, el más alejado comunicará que se ha producido un incendio cerca de donde se encuentra pero que todo está en calma. Un mismo hecho, una perspectiva distinta y ésta mi pregunta: ¿qué periodista tiene el punto de vista correcto, conoce realmente los hechos? En definitiva, quién está en posesión de la verdad…
Se puede, por tanto, estar toda la vida mirando con un solo ojo, perdiendo la auténtica perspectiva de las cosas, hablando, leyendo, escuchando, comunicándonos con personas que no profundizan, ni van más allá de una esquina, o tal vez la verdad y la realidad sean cuestión de percepción.
Sucede que no siempre se está dispuesto a abrir los ojos, salir de la esquina, aceptar otros puntos de vista, respetar en definitiva. Me dan miedo los pensamientos y actitudes intolerantes, rígidas, aunque se estén manifestado mis ideas porque podría ser que no lo fueran y sería yo la que me encontrara censurada o criticada. Una de las cosas más tristes es perder la inocencia, la capacidad de sorprenderse, la magia ante lo creíble frente a lo esperado, dar por hecho lo que ha de suceder. Etiquetar, clasificar, calificar, encasillar.
Debilidad, miedo a salir, a dejar entrar otros mundos que nos hagan abrir los ojos de par en par.
Seguir guiñando a la verdad.
Este post es en realidad un guiño, porque debería estar aquí. Tal vez ahora también vosotros lo miréis de un modo muy distinto al de antes de saber de quién era en realidad.
Autora: la mirada del cíclope.
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Categoría: Personal


Querida Mellyta, gracias por tus palabras en mi blog.Los puntos de vista son tantos como pares de ojos observando el mismo hecho. A veces hablando con mis hermanas sobre los recuerdos comunes, nos sorprende combrobar como cada una de nostras guarda diferentes detalles sobre un mismo suceso. Incluso habiendo tenido la misma educación, mismos colegios, mismos padres tenemos diferentes puntos de vista sobre la vida, algunos irreconciliables. La inocencia deberia poder tener cabida en este mundo, pero desgraciadamente no es así. Los “Santos Inocentes” siguen siendo casi los mismos y por supuesto llevan mala vida. Besos (pd. Me gusta este cambio, es original)
Qué de acuerdo estpy contigo. Yo escucho hasta a los del Opus.. ¡Ya es decir!
Meli, qué sorpresa encontrarte aquí, en otro lugar. Creí que era Carlos quien “hablaba”. Una buena manera de obligarnos a ser flexibles, a no preestablecer. A mi tampoco me gustan nada las posturas intransigentes. En este mundo cabemos todos.
Besos, muchos besos, Meli.
Quizás no todas las ideas sean respetables…
Quisiera que todos fueran libres para pensar lo que quieran, pero tampoco me parece bien “respetar” los actos que no respetan los derechos humanos. Creo que de una forma noviolenta se puede luchar contra las injusticias. La verdad absoluta nadie la sabe; quizás haya que luchar contra quienes dicen estar en posesión de ella; pero también creo en la gente que se moja; Salud!
Tampòco estoy muy seguro de lo que he escrito antes…
Salud!
La otra parte del cameo….
Empatía. Capacidad de calzarse los zapatos del otro. ¿es eso?
¿sabes? la empatía, la capacidad de adoptar otros puntos de vista es una virtud en general muy alabada, pero yo creo que a la vez tiene algo de siniestro. Debería llevar hasta adoptar los puntos de vista malvados o perversos y sino compartirlos, al menos entenderlos.
Besos