Afirmo que ambos somos ateos. Simplemente creo en un dios menos que usted. Cuando entienda por qué usted descarta todos los demás dioses posibles, entenderá por qué yo descarto el suyo.

Stephen Henry Roberts (1901-71)

Hace un tiempo que tenía ganas de publicar en este hormiguero citas que me gusten y he empezado con ésta. Ya la conocía, pero la he reencontrado hoy en esta traducción de un texto que leí hace unos meses y me propuse traducir yo mismo (ya no será necesario).

Se trata del artículo 10 myths — and 10 truths — about atheism (10 mitos -y 10 verdades- sobre el ateísmo) de Sam Harris. Un repaso por algunos de los prejuicios que albergan quienes no soportan la idea de que algo bueno pueda provenir de alguien que niega la existencia de Dios. En Estados Unidos “sólo el 37% de los ciudadanos votaría para presidente a un ateo calificado”, y el propio Dios Bush padre parece tener dudas sobre si los ateos deberían ser considerados ciudadanos y patriotas.

De ese decálogo traducido, que invito a leer, pego a continuación un pequeño anticipo:

Los efectos positivos de la religión pueden ser certeramente cuestionados. En la mayoría de los casos, parece que la religión da a las personas malas razones para comportarse bien, cuando en realidad hay buenas razones disponibles.