Se llama Clipper Point (creo) y lo he visto crecer. El camino que recorro con mi amigo Carlos cuando salimos a montar en bici pasa justo al lado de los astilleros de Huelva, antes de cruzar la ría del Odiel. Hace unos dos años montaron allí una enorme grúa nueva y empezaron a construir el que hasta ahora es el barco más grande salido de estos astilleros.

clipper1.jpg

Cada vez que pasábamos pedaleando íbamos viendo como crecían y tomaban forma de barco unas enormes y feas planchas de acero. Construyeron el barco en dos partes, primero la popa y después la proa con la superestructura. Pasaban los meses y el barco crecía y crecía. Hace algo más de un año botaron la popa. Al poco tiempo ésta se soltó de sus amarras y chocó contra el puente de la ría.

clipper2.jpg

Siguió la construcción y de pronto el barco desapareció. No sabíamos que había sido de él, pero en los astilleros ya estaban construyendo otros. Carlos supuso que se lo habrían llevado para pintarlo…

clipper4.jpg

Y tenía razón. Hace unos días nuestro niño ha vuelto de Cádiz recién pintado, y está atracado en otra zona del Puerto de Huelva, donde le instalan los motores y otras muchas cosas. Dicen que en septiembre estará terminado.

clipper3.jpg

Pero antes de que se vaya para siempre, como hacen los hijos al crecer, quisimos acercarnos a hacerle unas fotos al atardecer. Me ha quedado una historia un poco cursi; será la falta de costumbre…