Entradas de Marzo de 2007

Cuando he leído este mismo título en una entrada del blog Microsiervos he pensado que se trataba de un meme. Pero me ha gustado que fuera en realidad una encuesta y me ha gustado el tema de la pregunta. Así que les he copiado la idea. Se trata de responder qué tienes como página de inicio cuando abres tu navegador. A ver qué averiguamos de los lectores/as del hormiguero…

De paso he descubierto MajicWidget, un bonito servicio online (gratis al principio y en inglés) para insertar widgets como éste.

Soy muy poco amigo de las cadenas de emails. Nunca las sigo y, de hecho, ya casi nadie me invita a participar en ellas. El otro día Paco me mandó un mensaje que empezaba diciendo “Copia, pega y vuelve a enviar ¿ok? ;) esta castigada Tierra nos lo agradecerá”. No lo reenvié, pero sí lo voy a copiar y pegar aquí.

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Antes de hacerlo me permitiré puntualizar un par de cosas. La primera es que me parece fantástica la iniciativa de Al Gore en pro de la defensa de nuestro planeta. La segunda que me parece detestable el afán recaudatorio que rodea a dicho personaje (que cobra grandes cantidades de dinero por sus intervenciones) y a su oscarizado documental (el otro día me llegó un mensaje de robot amenazador a mi programa P2P porque lo tengo compartido). Dicho esto, allá va el copypaste por la salud del Planeta (los resaltados de texto son míos). Me temo que no será la última vez que hable de este preocupante asunto…

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Hay 10 cosas concretas que todos podemos hacer para frenar el calentamiento de la Tierra, según los organizadores del “Primer Encuentro sobre Energía Municipio y Calentamiento Global”, celebrado la pasada semana en Madrid con la intervención estrella de Al Gore. Como reza la campaña de concienciación lanzada a mediados de 2006 por la Comisión Europea, Tú controlas el cambio climático.

  1. Cambia las bombillas.
    Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilogramos de dióxido de carbono al año. Cierto que la segunda es más cara, pero resulta más económica a lo largo de su vida. Una sola de ellas puede reducir hasta 60 euros los gastos de electricidad, según la Comisión Europea.
  2. Apaga la tele y el PC.
    Sólo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera. No dejes los aparatos eléctricos en stand-by (espera): un televisor que permanece encendido durante tres horas al día (la media que los europeos ven la tele) y en stand-by las 21 horas restantes consumirá un 40 por ciento de la energía total en el modo de espera.
    No dejes el cargador de tu móvil enchufado todo el tiempo, aunque no esté conectado al teléfono, porque seguirá consumiendo electricidad.
  3. Conduce menos
    Anda, monta en bicicleta, usa el transporte público. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por cada 4,5 kilómetros que no conduzcas. Por cada litro de combustible que quema el motor de un coche, se libera una media de 2,5 kilos de CO2, según la Comisión Europea.
    Bruselas también recomienda no correr con el coche: gastarás menos gasolina y emitirás menos CO2. Ir a más de 120 kilómetros por hora aumenta un 30 por ciento el consumo de combustible, frente a una velocidad de 80 kilómetros por hora.
  4. Revisa los neumáticos
    Si la presión de tus neumáticos baja 0,5 bares, tu coche consumirá un 2,5 por ciento más de combustible y, por tanto, liberará un 2,5 por ciento más de CO2. El ahorro de cuatro litros de gasolina evita la emisión de seis kilos de dióxido de carbono.
  5. Recicla
    Puedes ahorrar más de 730 kilos de CO2 al año al reciclar la mitad de la basura que se produce en casa.
  6. Evita mucho embalaje
    Escoge productos con poco envase: una botela de 1,5 litros genera menos residuos que tres de medio litro. En la compra usa bolsas reutilizables.
    Evita las toallitas húmedas y de papel. Puedes evitar la emisión de 1.100 kilos de CO2 si reduces tu basura un 10 por ciento.
  7. Menos agua caliente
    Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instala un regulador de caudal del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de 100 kilos de dióxido de carbono al año.
    Lava con agua fría o tibia y ahorrarás 150 kilos de CO2. Ahorras agua caliente y gastas cuatro veces menos energía si en vez de un baño te das una ducha. Cierra el grifo mientras te lavas los dientes. Asegúrate de que tus grifos no gotean: el goteo de uno puede hacer perder en un mes el agua suficiente para llenar una bañera.
  8. Vigila los electrodomésticos
    Tapar la cazuela mientras cocinas es un modo de ahorrar mucha energía.
    Aún mejor son las ollas a presión y las vaporeras, que ahorran un 70 por ciento de energía.
    Usa la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos. Si no lo están, usa programas económicos. No hace falta poner una temperatura alta, hoy los detergentes son eficaces incluso cuando es baja. Recuerda que si el frigorífico y el congelador están cerca de los fuegos o de la caldera, consumirán mucha más energía. Si éstos son viejos, descongélalos periódicamente. Los nuevos tienen ciclos automáticos de descongelación y son casi dos veces más eficientes. No pongas en la nevera alimentos calientes o templados; ahorrarás energía si dejas que se enfríen primero.
  9. Ajusta el termostato
    La oscilación de dos grados centígrados en invierno y en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono por hogar en un solo año. Bajar la temperatura un grado puede reducir la factura de la calefacción entre un 5 y un 10 por ciento. Cuando ventiles tu casa, abre las ventanas unos minutos, no dejes escapar el calor mucho tiempo.
    Si dejas una pequeña abertura todo el día, la energía necesaria para mantener el interior caliente durante seis meses de frío será de casi una tonelada de emisiones de CO2. Aísla bien tu casa. No abuses de los aparatos de aire acondicionado, consumen mucha energía y emiten unos 650 gramos de CO2. Y supone un coste en tu factura de 10 céntimos de euro por hora.
  10. Planta un árbol
    Un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida.

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DIRECTOR: Alejandro González Iñárritu
GUIÓN: Guillermo Arriaga
INTÉRPRETES: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael Garcia Bernal

SINOPSIS: El formidable tándem González Iñárritu y Arriaga vuelven a colaborar en otro drama de varias historias ambientadas en Marruecos, Túnez, México y Japón. La historia comienza cuando, armados con un Winchester, dos jóvenes marroquíes salen en busca del rebaño de cabras de la familia. En medio del silencio del desierto, deciden probar el rifle… pero el alcance de la bala es mucho mayor de lo que esperaban. En un instante, las vidas de cuatro grupos de extraños en tres continentes colisiona. (FILMAFFINITY)

Suele ocurrir que cuando vas a ver una película de la que te han hablado maravillas acaba decepcionándote. Al menos un poco, que fue lo que me pasó con Babel. Porque había oído que era muy original y moderna, y la verdad es que no me pareció que aportara demasiado nuevo. De hecho es casi habitual encontrarse con películas en las que te cuentan varias historias paralelas o en las que el desarrollo de la acción no es lineal sino con idas y vueltas en el tiempo.

También he de decir que las dos horas largas de película se me hicieron más bien cortas, en definitiva, que me resultó muy entretenida y supongo que es de lo que fundamentalmente se trata.

Cabe suponer que el título hace referencia a la ciudad bíblica en la que Dios castigó la soberbia de las personas impidiendo que se entendieran al hablar distintas lenguas. Y efectivamente en Babel nos cuentan varias historias de choques de culturas, con situaciones en las que se ven obligadas a convivir y a comprenderse personas de muy diversos orígenes. Porque nuestro Mundo es una aldea global, en la que hemos sido capaces de llegar desde todas hasta todas partes, pero, eso sí, sin mezclarnos demasiado mientras podamos evitarlo. Ésa me pareció la idea desarrollada en la película, y por eso la historia de la chica japonesa me resultó un poco postiza, fuera de lugar.

(Tal vez no debas leer más si quieres ir a verla)
¿Hay moraleja? Pues no lo sé, pero una cosa queda clara: los ricos, los poderosos acaban triunfando; los débiles terminan fatal. Es decir, que la globalización significa en definitiva la extensión a nivel planetario de los esquemas locales de desigualdad. En fin, nada nuevo.

Hoy hace tres años que el PSOE ganó en España las elecciones generales, tras tres intensos y tensos días en el país de abatimiento, informaciones y desinformaciones a raíz de los atentados del 11-M. El Partido Popular, ante la inesperada derrota sufrida, achacó la misma a una campaña de descalificaciones vertidas por la oposición y algunos medios informativos respecto de la gestión de su gobierno en esos convulsos días.

Lo cierto es que el gobierno de entonces anunció que la autoría de los atentados era de ETA, y jamás han reconocido abiertamente su error. No se sabe si por conveniencia política o por no dejar en evidencia su flagrante equivocación inicial, el PP se empeñó en seguir apuntando a ETA como autora. Con el tiempo ha encontrado en la banda terrorista la razón de ser de su política de desgaste al actual gobierno.

Hay medios de comunicación, como la emisora COPE o el diario El Mundo, que apoyan teorías conspiratorias, según las cuales todas las pistas que conducirían a la autoría etarra han sido sistemáticamente ocultadas. No hay pruebas de ello (salvo las falsificadas al efecto) pero se insiste en esa vía incesantemente. De esta forma, la banda ETA se convierte en la mayor aliada de quienes pretenden, a costa de cualquier cosa, incluida la verdad, derribar al actual gobierno.

La dinámica de acoso y derribo del Partido Popular ha culminado en una auténtica política anti-sistema, en una vorágine de acusaciones y protestas desmedidas que llevó a dirigentes del partido a promover y participar en una manifestación en contra de una decisión del Tribunal Supremo (la de conmutar la pena de prisión a De Juana Chaos). Se acusa al gobierno de tener pactos ocultos con ETA, de plegarse a los mandatos de la banda, de traicionar a las víctimas y de tener la intención de anexionar Navarra al País Vasco.

Se repiten las más terribles acusaciones, basadas en la verdad única y exclusiva de que hay un enemigo al que sólo una forma de combatir es válida y las demás traicioneras. No hay rigor en la acusación, sólo la dudosa evidencia de que un juicio se convierta en cierto a base de repetirlo hasta la saciedad. Se utiliza la lógica de “cuanto peor, mejor”, se desgasta la convivencia, se exaltan la irritación y el menosprecio.

¿Es legítimo hacer una oposición tan salvaje? Probablemente se piensa que se obtienen beneficios de ello. ¿Y quién sale beneficiado? El Partido Popular trata de ganar puntos de cara a las próximas elecciones, el radicalismo abertzale encuentra motivos de justificación a sus posturas más extremas y los fachas recalcitrantes descubren foros permanentes en los que lucir sus símbolos y gritar sus consignas al amparo del legítimo derecho a protestar.

Lo malo es lo que se pierde por el camino. Tal vez pierdan apoyo ciudadano el PSOE y los demás partidos, pero eso, personalmente, me da bastante igual. Sí me preocupa muchísimo lo que sufren la convivencia y la verdad.

Da la sensación de que el mayor enemigo de España para el PP no sea el terrorismo de ETA (casi agotado y derrotado en los últimos años, por otra parte) sino el gobierno legítimamente elegido por los españoles y españolas. Y no es de extrañar. ETA sigue siendo su gran baza, su filón de oro, su opción infalible. Tipos como Iñaki de Juana Chaos, asesino abominable e irredento, sirven de apoyo para apelar a una respuesta visceral y sin matices. Es fácil levantar la rabia y el odio contra un asesino. Y peligroso. Para eso se hicieron las leyes y el Derecho. Por eso deciden los jueces y legislan los gobiernos, y lo hacen con la ley, y no con las vísceras.

Me gusta que la gente se manifieste en la calle. Me gusta que griten lo que piensan, aunque esté en desacuerdo. No me escandaliza ni me asusta. Nadie obtiene ningún beneficio por hacerlo, salvo a nivel de su conciencia. No hay “ánimo de lucro”.

Pero a los dirigentes políticos sí les exijo responsabilidad y coherencia. Por eso me parece tan lamentable la política del Partido Popular. Sí me escandaliza y me asusta que aspiren a gobernarnos quienes desprecian la legitimidad de las instituciones y se apoyan en el odio o la venganza para tratar de obtener beneficios electorales.

En diciembre de 2000, el PP y el PSOE firmaron conjuntamente un Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo en el que se declara explícitamente: Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos las políticas para acabar con el terrorismo. Mariano Rajoy llamó a manifestarse contra la política antiterrorista del gobierno el sábado pasado a los “españoles decentes”. No fui a esa manifestación, pero haré algo más interesante, en mi opinión, para demostrar que no soy del todo indecente: expresar pacíficamente mi opinión y votar a otro partido en las próximas elecciones.

En una de las mesas redondas de las II Jornadas internacionales sobre políticas educativas de la semana pasada en Granada, sobre las que he escrito algo en Tengo un tic, intervino Ernesto Páramo, el director del Parque de las Ciencias de la misma ciudad.

Búho Real
Búho real

Aparte de explicar varios puntos de vista que me inspiraron alguna reflexión para escribir en el futuro, Ernesto nos vendió muy bien su Parque (para lo cual, por otra parte, no hace falta mentir en absoluto), así que al día siguiente decidi(mos) hacer la n-sima visita al mismo. Porque además, en las n-1 anteriores no me había percatado del Taller de rapaces en vuelo que desarrollan, lo que resulta imperdonable para un casi-ornitólogo medio-granaíno como yo.

Bueno, llamar “taller” a lo que esencialmente es una exhibición no deja de ser un hábil truco para vender el producto. Me recordó a cuando mi colega Joaquín, con su chispa habitual, afirmaba convencido que tendría mucho más alumnado si a su asignatura, en lugar de “Cultura Clásica”, la hubieran llamado “Taller de Gladiadores”.

Lechuza común
Lechuza común

Pero las rapaces resultan espectaculares sólo con verlas. Nos mostraron a un precioso búho real zampándose en un minuto dos pollitos y un ratón. Enteritos para adentro. Después vimos volar a un águila pequeña, parecida al azor, pero no recuerdo la especie. Se movía ágilmente entre nosotros, buscando la comida de la mano de sus cuidadores.

Después vimos lanzarse desde una torre y “cazar” el señuelo de un conejo a un águila más grande, del estilo del ratonero. Como premio le dieron después un ratón que se papeó con parsimonia, arrancándole de cuajo la cabeza. Encantadora criatura.

Y por último un halcón (no peregrino, pero parecido) que nos mostró su velocidad y potencia para cazar.

Buitre leonado
Buitre leonado

Había más rapaces para ver después de la exhibición; fue a las que pude fotografiar. El monitor nos explicó algunos detalles sobre ellas. Nos encantó la lechuza, animal peculiar donde los haya, con su máscara blanca y un oído más alto que otro. También había un asustadizo buitre, con su plumaje a modo de abrigo con cuello de piel, que abría sus enormes alas de cuando en cuando como queriendo impresionar. Y otra vez el elegante búho real.

Son pájaros increíbles. Fieros y agresivos con sus presas, y tiernos y cuidadosos a la vez con sus crías. Aparentemente poderosos, pero sumamente vulnerables y en riesgo, bastantes de ellos, de extinción. Muy recomendables el Parque de las Ciencias de Granada y una visita al rincón apartado en que viven estas aves. Hay dos sesiones diarias del taller de rapaces.

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