Siguiendo con mi incipiente costumbre de añadir artículos sobre aves a la Wikipedia en español, hoy le ha tocado el turno a un pato que conocí el otro día: el tarro blanco. Tristemente, he de decir, una vez más, que el artículo existía ya en 18 idiomas y ni mención (hasta ahora) en castellano.

Tarro blanco macho
Tarro blanco macho

Estuvimos viendo tarros blancos el domingo pasado en la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga, España). Había varios grupitos mordisqueando en el fango, fuera del agua. Buscarían pequeños crustáceos o insectos.

Había también ánades reales, unos pocos ánsares comunes, un grupo de flamencos y otro de grullas. Y miles de gaviotas. Pero la laguna está muy seca para como debería encontrarse en esta época. Nos contaron que se teme que la sequía impida criar a los flamencos (la especie “estrella” de la laguna), como ya ocurrió hace dos años.

Aunque cría en la Península Ibérica, el Tarro blanco es una especie más bien invernante en nuestro país. Suele criar en zonas más al norte de Europa. En la época de cría desarrolla un comportamiento social bastante complejo. Cuando las crías aún no están del todo desarrolladas, los adultos (machos y hembras) mudan sus plumas rémiges (las de las alas), lo que les impide volar durante una época. Esto no es extraño, les ocurre a otras especies de patos. Pero los tarros hacen algo peculiar: los adultos se reúnen en inmensas bandadas en zonas costeras más seguras durante la época de muda, huyendo del peligro de posibles depredadores y abandonando a sus crías aún inmaduras.

Crías de Tarro blanco
Crías de Tarro blanco

¿Y quién cuida de ellas, de esos pollos indefensos? Pues ahí está lo curioso. Unas pocas hembras los reúnen en “guarderías” mientras completan su desarrollo, y a la espera de que vuelvan los adultos/as. Lo que demuestra, una vez más, que los humanos no hemos inventado casi nada.

Las fotos no son mías, están tomadas de Wikipedia, la enciclopedia libre.