Videojuegos
Miércoles, 27 de diciembre de 2006
Escuché hace unos días en la radio que el 70% de los niños/as españoles desea como regalo navideño un videojuego (fundamentalmente las famosas consolas PS2, Xbox 360 y Wii).
Precisamente el día anterior había estado hablando de ese tema con un compañero, profesor de informática. Él se quejaba de que los niños y niñas ya no juegan en la calle, de que cada vez se tiende más al aislamiento, al juego individual y sedentario, etc.
Le expresé mi opinión, que es más o menos lo que pretendo hacer ahora en estas líneas. Es cierto que las calles están progresivamente más vacías de niños/as, especialmente en las ciudades. La escasez de zonas seguras para jugar y el miedo de sus padres y madres al tráfico o a que alguien pueda hacerles daño influyen en ello. Pero también, sin duda, la tele, con su colección creciente de canales llenos de programas embrutecedores y, desde luego, los videojuegos.
Los videojuegos producen en los niños una fascinación con la que es difícil competir. Poder meterse en un mundo virtual en el que vivir aventuras fabulosas, o competir en una liga imaginaria manejando a las estrellas de su deporte favorito es, para ellos, más apasionante que intentar emular esas sensaciones en el mundo real. Quiero decir, los niños y niñas juegan a lo mismo de siempre, a recrear mundos virtuales en los que son y hacen lo que les gustaría ser y hacer. Pero la tecnología les facilita la ilusión de que las cosas ocurren realmente.
Alguien dirá que para todo eso debería bastar con la imaginación, que es bueno correr y moverse, que la pantalla cuadricula las cabezas y que es mucho más saludable física y mentalmente jugar al aire libre como antes. Vale. Tal vez. Pero la batalla está ya perdida, y la opción inteligente, el “voto útil”, parece que en este caso es optar por asumirlo y contar con ello. La tecnología está aquí para quedarse, nuestras casas se han llenado ya de cables, pantallas y botones. Creo que lo eficaz es aprovechar ese impulso en lugar de empeñarse en nadar contra corriente.
Aunque hay matices. Una videoconsola se puede usar para muchas cosas. Hay juegos colectivos, que requieren incluso ejercicio físico, como los que usan cámaras que captan el movimiento. Pueden ser divertidos y socializantes (siempre y cuando el vecino de debajo no esté durmiendo la siesta al mismo tiempo). Hay otros que requieren imaginación e ingenio, que son auténticos retos para la inteligencia. Juegos en los que te enfrentas a puzles, enigmas, misterios, laberintos. También promueven la colaboración, la participación de varios, son sociales. Al final el éxito es un poco de todos. Incluso hay juegos que pueden ser educativos, que pueden ayudar a aprender costumbres, historia, geografía, arte, etc. Hay juegos, en definitiva, a los que no me importaría que un hijo (o hija) mío jugase.
Y hay otros juegos terribles. Eres un individuo que se mueve por la ciudad con el objetivo de llegar al aeropuerto, para lo que dispones de tus puños que te permitirán destrozarle la cara a la gente que te encuentres a tu paso, a quienes les robarás su dinero, su vehículo o, si se descuidan, la vida. No hay problema siempre que no te alcance el coche de la policía, al que, de todas formas, siempre puedes embestir si te corta el paso. O eres una pistola andante. No está claro tu objetivo, pero los bonus de colores saltan por la pantalla cada vez que te cargas a alguien. Hay sangre y gritos. Y continuas explosiones. La muerte violenta al alcance de un botón. Son los juegos que nunca le compraría a mi hijo de 13 años (aunque lo tuviera).
Es cierto que siempre ha habido sadismo y crueldad entre la infancia. Los niños de los pueblos, por ejemplo, solían maltratar a los animales, y los de las ciudades a mendigos o personas marginadas. Eso ocurría ya antes, y personas de lo más normal recuerdan (arrepentidas) cosas así. Ahora importamos demasiadas costumbres de los Estados Unidos, de aquella sociedad enferma de violencia y puritanismo. Y algunos videojuegos superan los límites de lo asumible aún por la más salvaje de las tradiciones. La violencia se va arraigando en nuestras sociedades y no parece razonable contribuir a ella en los juegos para niños. Es inmoral, es irresponsable y es peligroso.
Hace poco descubrí que varios compañeros/as de trabajo juegan con sus consolas o las de sus niños. Eso demuestra que se trata de juegos para adultos (porque el hecho de que a mí me gustasen algunos juegos lo consideraba yo más bien un síntoma de mi infantilidad). Así que habría que tener cuidado de no ponerlos al alcance de nuestros niños/as, igual que hacemos con los cuchillos, los medicamentos o las películas porno.
En definitiva, que si los niños piden consolas a ver quién es capaz de negárselas. Es lo que hay y se puede hacer un uso sabio de ellas. La tecnología produce emociones extraordinarias, sensaciones nuevas, es nuestro logro, es el presente y -sobre todo- el futuro. Dejemos que nuestros pequeños/as disfruten de los videojuegos, que les aporten alegrías y buen rollo aunque los mantengan metidos en casa. Yo tardé decenas de años en descubrir que lo más apasionante es salir a pasear, respirar el aire del campo y ver pajaritos.
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Hummm, es un tema delicado. Quizás sea mejor un pc que una consola de videojuegos; aparte de jugar, hay mil cosas instructivas que hacer…
Todo depende de la educación que demos a nuetros hijos: por ejemplo, en mi casa nunca me compraron una pistola de juguete y en general juegos bélicos… ahí mis padres acertaron, pues yo les salí objetor y antimilitarista.
Complicado, de todas formas, porque los videojuegos son hipercomerciales y las empresas saben cómo llegar a los niños…
Pero el libro aún no está vencido del todo…
Salud!
Es un cambio social inevitable y tampoco tiene por ello que ser malo. Tal vez si que se debería controlar más esos desafueros violentos que muestran muchos de esos juegos, que aunque no sean para niños, son para adolescentes y les muestran mucha falta de respeto y violencia gratuita que luego pueden traspasar a la vida real, sin una sepación clara entre mundo virtual y real. También fue un verdadero acto de individualismo cuando el hombre empezó a leer para sí mismo, y dejó de hacerlo en grupo y en alto. Fue considerado un gran cambio social, un movimiento hacia la introspección e individualismo.
Feliz año 2007 y que te diviertas reciviéndolo
FELICES FIESTAS, que lo pases muy bien mi querido amigo
Un beso enormeeee
Contra el vicio de pedir hay la virtud de no dar.
Feliz año.
Me gusta lo que dices, es tranquilizador para mi, porque mi hijo pequeño que tiene 11 años es un apasionado de todo lo que tenga botones. Ya tiene la Wii y por supuesto que a los reyes le ha pedido juegos para la Wii. Observo a sus amigos y le pasa lo mismo. Cierto que también juega al fútbol y se divierte, hace yudo y se divierte, juega al ajedrez y se divierte, pero donde se ponga un videojuego…
Nosotros antes nos resistíamos a aceptar ésto (con el mayor no hemos observado tanta fascinación, aunque también le gustan),pero está claro lo que tú dices: es lo que hay, es el presente, y contra eso no se puede luchar. Solamente controlar qué ven, a qué tipo de juegos juegan, en qué páginas de internet entran, y por supuesto que no se pasen las 24 horas del día dándole a los botones.
Buen principiio de año, Carlos, y muchos besos.
Para este nuevo año que hoy iniciaremos, os deseo, que todos los camino que temías cerrados, se abran; que los suelos escabrosos se alisen; que los sueños se cumplan y os traigan sosiego; que la dicha os inunde y el amor os guíe; que las sombras se alarguen y desaparezcan; y que lo que atesoréis no os impida ser solidarios y humanos.
De corazón
Carmen Moreno Martín
Alias Hannah
Hace poco hemos tratado el tema en relación con los hábitos de las videojugadoras.
Saludos.
Mi madre decía que si no tengo nada bueno que decir a alguien, que mejor no diga nada…
…
..
.
No es que esté en contra del uso de las videoconsolas, pero si que es cierto que tienen dos aspectos negativos muy importantes:
1. Los niños juegan solos la mayoria del tiempo. En la infancia el juego es muy importante y las relaciones con iguales también, porque son las base de las aptitudes sociales que tendrán en la edad adulta.
2. No son el tipo de juguete que estimula la imaginación ni el aprendizaje. Los juguetes deben aportar algo al niño, y él aportar a los juguetes. Todo juego debería ser edcativo, al menos en alguna de sus partes. Unir diversión y educación no está reñido.
Felicitaciones a los padres que consiguen combinar el uso de la consola con otras actividades, porque eso enriquece a sus hijos. Es la labor de todo educador optar por lo mejor para su educando, y en eso entra todo: los juguetes, las actividades, la formación… Todo es educable y por lo tanto debemos educar, y sobretodo formar personas que sean capaces de estar en una sociedad y mantenerla.
ufff… un tema muy complejo y complicado a su vez, con muchas vertienetes.
Tengo un hijo de 2 añitos y ya sabe utilizar los mandos a distancia a la perfección; ay dios, la que me espera, le encantan todos los botoncitos…
Es muy dificil y complicado acertar con los niños, yo soy del que opina que se les pueden educar de mil formas, pero el niño siempre tiene su carácter que es el que le impone su personalidad. El entorno ayuda pero, solo los moldea. a mi parecer…
cierto es también que echo de menos los tiempos de mi juventud en los que los niños se encontraban en la calle… recuerdo que no hacía falta quedar con nadie, salías y ya está…
y la charranca, y la lima, y la peonza, y, y …
Me apena la evolución de hoy en día en cuanto al aislamiento de los niños…
no me enrollo porque esto es un tema como dije al principio muy amplio.
saludos cordiales
Los videojuegos es un tema que hay que tratar con pinzas, porque lo que puede ser algo para entrenerse puede convertirse en una forma de vivir, y no es bueno.
La mayoria de los videojuegos, no aportan nada, solo “divertirte”, y lo digo asi porque hay formas de divertirse mucho mas sanas, fisica y mentalmente.
La idea de los videojuegos es muy buena, pero cuesta ver un juego que entretenga y enseñe. La mayoria de los juegos se basan en aprenderte las teclas que tienes que pulsar en el momento adecuado y se olvidan de desarrollar la mente.
Salud
los videojuegos son e lo mejor del mundo ola pablo motos