La Tierra Prometida
Jueves, 14 Diciembre 2006
La tierra a la cual cruzas para tomarla en posesión es una tierra de montes y de valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo; una tierra de la cual cuida Yahveh tu Dios. Los ojos de Yahveh tu Dios están siempre sobre ella, desde el principio del año hasta el final de él.
Deuteronomio 11, 11 - 12
Escuché en la radio el otro día que el primer ministro de Israel había recordado públicamente que su país tiene armas atómicas. La noticia me motivó a escribir sobre Israel.
El devenir del pueblo hebreo está marcado desde tiempos inmemoriales por su relación con su dios Yahveh, ese Dios vengativo y justiciero del Antiguo Testamento. Según cuenta la Biblia, Jacob, a quien Yahveh llamó Israel (Príncipe de Dios), nieto del patriarca Abraham, heredó de su Dios la Tierra Prometida, que coincidía con lo que hoy llamamos región de Palestina. Después esta tierra se repartió entre sus 12 hijos que fundaron las 12 tribus de Israel. Los israelitas pasaron más tarde una época de esclavitud en el Egipto faraónico hasta que Moisés, con la ayuda de Yahveh, los condujo de vuelta a Palestina.
Después llegaría la conquista romana y el nacimiento de Jesús de Nazaret, fundador de una nueva religión, el Cristianismo. Y más tarde la conquista árabe de la región en el siglo VII.
El Cristianismo consideraba Palestina como Tierra Santa en poder de infieles, y así los papas organizaron en la Edad Media hasta cuatro cruzadas para su reconquista…
Entretanto el pueblo judío, los descendientes de Jacob y Abraham que seguían fieles a su dios Yahveh, se fue extendiendo por todo el planeta dedicándose a algo en lo que resultaron ser extremadamente hábiles: el comercio, los negocios monetarios y la usura. Los judíos han sido grandes banqueros, han formado guetos (juderías) y han sido marginados, odiados y perseguidos. Las causas del antisemitismo son variadas, y se basan en muchos casos en falsos mitos.
La culminación del antisemitismo fue el Holocausto nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Tras ella se creó la ONU, y fue esta organización la que gestionó la creación en 1948, de nuevo en territorio palestino, de un Estado de Israel para el pueblo judío. Fue una forma de resarcir tanta injusticia y tanto dolor ocasionados por el Holocausto. Es una lástima que como contrapartida Israel se haya dedicado sistemáticamente a incumplir las resoluciones de la organización que posibilitó su existencia.
Efectivamente, los musulmanes palestinos (obligados a compartir el territorio con Israel) y los estados árabes de la zona se negaron a reconocer el nuevo Estado, al tiempo que Israel se dedicaba a tratar de expandir sus fronteras, atacando, invadiendo y arrinconando a palestinos, sirios, jordanos, libaneses y egipcios. Israel ha contado siempre para ello con el apoyo incondicional de los Estados Unidos de América, país que necesita un aliado en una zona conflictiva, de naciones hostiles, pero rica en recursos energéticos. Además, la poderosa población hebrea de los USA es un importante grupo de presión en su país.
Decir que el Estado de Israel tiene un comportamiento prepotente y macarra con los países de su entorno, y en particular con los Territorios Ocupados Palestinos, es ser bastante benévolo. Decir que practica indiscriminada y sistemáticamente el terrorismo de estado sería mucho más preciso. Es cierto que Israel sufre el ataque de las milicias palestinas y libanesas, pero eso no justifica naturalmente el uso del terror sobre la población civil. En la reciente Guerra del Líbano Israel utilizó armamento prohibido por la Convención de Ginebra. El Consejo de Seguridad de la ONU condena repetidamente y sin éxito la actitud del gobierno israelí, que cuenta siempre con el veto favorable de Estados Unidos.
Se podría culpar a los sucesivos gobiernos de Israel, pero no es el caso. En un país democrático donde el gobierno se decide en la urnas, la población es responsable de los actos de ese gobierno. Y aunque generalizar sea simplificar, son un pueblo violento, vengativo, sanguinario. Parece que hubieran heredado los atributos de ese Dios milenario que, al fin y al cabo, los hizo “a su imagen y semejanza” (Gn. 1, 27).
Cuesta creer que sigan confiando en su Yahveh. Cuesta creer que sigan amando a esa tierra terrible, que Él bendijo para ellos, que Él les prometió. “Una tierra de la cual cuida Yahveh tu Dios”, les dijo… A lo largo de los siglos han vivido en ella multitud de culturas. Y nunca hubo paz. Es un territorio maldito, bañado sucesivamente con la sangre de quienes pasaron por él. Es una tierra que inspira odio y rencor en quien la habita. Judíos, cristianos y musulmanes eternamente peleados por un pedazo de semidesierto. Y ahora Yahveh ya no envía maná; envía la bomba atómica. Era la Tierra Prometida, pero la promesa nunca se cumplió.
Imágenes tomadas de Wikipedia, la enciclopedia libre.



Los israelíes al menos tienen la excusa de los atentados palestinos… los norteamericanos ni siquiera eso! Son los mayores responsables, por defender siempre a Israel en su postura genocida con los palestinos.
15 Diciembre 2006 a las 17:13 usandoPor cierto, si Israel confirma que tiene bombas atómicas, ¿EEUU debería invadirlo o amenazarlo como con Irán o Korea? Hipocresía en estado sumo.
Y qué hacemos la UE? (tb una democracia que votamos nosotros) eliminar las ayudas a Palestina por haber elegido democráticamente a Hamás… los funcionarios palestinos llevan meses sin cobrar por ello…
Salud! (y apoyo al pueblo palestino, el que peor lo está pasando)
Es una historia que no logro entender del todo, nunca la entendí. Una pena, desde luego.
17 Diciembre 2006 a las 1:58 usandoUna tierra muy conflictiva. Pero todos los pueblos que siguen “fundamentalmente” una religión son muy conflictivos, porque se creen en posesión de la verdad, y la verdad es que no hay verdad única. Jesús era judío, pero fundó una secta diferente, según su carácter pacífico. Se le creyó el hijo de Yhavéh tan esperado, aunque la mayoría de los judíos no creyeron que fuera él. Así se creó el cristianismo y demás derivados de él.
17 Diciembre 2006 a las 14:30 usandoEn todo caso las guerras con la religión por medio provocarán nuestro fin, o eso parece.
Soy una reseca, ni te he dicho que el reportaje me parece estupendo, resumen claro para tener una idea que muchos conservan equivocada. Estupendo! (es que estoy en el frío norte y se me pega la austeridad)
18 Diciembre 2006 a las 17:12 usandoGracias, Zuriñe. Cuidado con ese frío; yo también voy al norte muy pronto. Un abrazo.
18 Diciembre 2006 a las 18:59 usandoGuerras de nunca acabar si las hay. Me gustaría ver con mis propios ojos el dia en que seamos una sola gran Nación.
24 Enero 2007 a las 3:59 usandoSaludos Pariente!
-El Avispo
no tienen informacion sobre la historia e salvacion
11 Octubre 2007 a las 1:09 usandono tienen informacion sobre la historia e salvacion
11 Octubre 2007 a las 1:09 usandoME PARECE BIEN TODO.SOLO UNA PREGUNTA EXISTE ALGUN PAIS DEMOCRATICO
27 Diciembre 2007 a las 3:59 usandoDE VERDAD LOS POLITICOS SON EL FIEL REFLEJO DE SUS BOTANTES.
CON EL QUE MAS DE ACUEDO ESTOOY ES CON EL CABALLERO QUE DICE LO DE LA GRAN NACION QUE YA TINE N OMBRE ” LA TIERRA”, PERO LLEGARA CLARO QUE LLEGARA EL DIA QUE LOS CIUDADANOS ABRAM OS LOS OJOS, Y POR SUPUESTO EL CORAZON, Y ESO SÍ DEJEMOS DE SER EGOISTAS, SALUDOS A TODOS