Scoop (2006)

DIRECCIÓN Y GUIÓN: Woody Allen
INTÉRPRETES: Woody Allen, Scarlett Johansson, Hugh Jackman

SINOPSIS: Sondra Pransky, una estudiante americana de periodismo, se encuentra en Gran Bretaña visitando a unos amigos. Durante su estancia en Londres, acude a un espectáculo de magia, donde un ilusionista la hace subir al escenario para realizar uno de sus trucos en el que ella debe desaparecer. Mientras Sondra está esperando “desmaterializarse”, recibe la visita del fantasma de un reportero fallecido. El ambicioso periodista ha venido desde el Más Allá para servirle en bandeja la exclusiva del año. El espíritu afirma que Peter Lyman, el rico y atractivo hijo de un conocido aristócrata británico, es en realidad el famoso asesino en serie conocido como “el asesino del tarot”… (FILMAFFINITY)

Si hay una cosa que recibo con alegría cada año, aparte de la llegada en junio de los girasoles, es la película de Woody Allen, que se presenta puntualmente todos los otoños. Scoop es la de este año. La vi hace ya varias semanas, cuando la estrenaron, pero he vuelto a verla antes de escribir sobre ella… tenía ganas de reirme otra vez.

Podría vivir sólo de pan. Me encanta el pan. Yo nunca he aumentado un gramo porque mi angustia me hace de gimnasio, así que hago ejercicio.

Son frases como ésta las que me hacen pasar una hora y media alucinante cada vez que veo una peli de Woody Allen. Me encantó Match Point, la anterior, pero eché de menos al bueno de Woody. Scoop, ambientada también en Inglaterra, no es una historia tan intensa ni tan brillante, incluso se podría decir que en ciertos aspectos es casi infantil. Pero tiene la chispa genial de Woody Allen, tan divertido (o más) como nunca.

Woody Allen va a cumplir 71 años. No vivirá eternamente. Así que es un lujo poder disfrutar todavía de su ingenio. Cada minuto suyo en la pantalla es un diamante. Es la sensación que sentí viendo la película. El patoso neurótico de toda la vida se ha convertido en un anciano resabiado y entrañable. Con su tartamudeo inconfundible, sus gestos nerviosos, su indignación, su picardía, su ironía fantástica, y ese doblaje al español increíble. Se permite el lujo de hacer un personaje que cualquiera quisiera representar, al menos una vez en la vida: un mago…

Son un público increíble, y lo digo sinceramente, desde el fondo de mi corazón.

Hay otras genialidades en la película, como el barco que dirige la muerte o la actuación de Scarlett Johansson, que me pareció muy buena. Pero lo bueno de verdad es el ancianito Woody Allen, el mago Splendini. Un personaje al que en hora y media le da tiempo de representar su espectáculo, trabajar de detective sabueso, reirse de la aristocracia inglesa, y acabar siendo el héroe de la historia. Y eso que él no quería meterse en líos, y por eso, cuando la chica le dice “oye, ¿por qué no piensas que esto da un poquito de emoción a tu vida?”, él responde tranquilamente:

Mira, cariño, la emoción de mi vida es comer sin que me dé acidez después.