Este título tan largo corresponde a la pregunta que me reta a contestar María Barceló a modo de meme. Desde luego no es una cuestión trivial, pues abarca aspectos técnicos, organizativos y metodológicos. Creo, sin embargo, que es una integración que acabará produciéndose de forma casi natural, a medida que el uso de las TIC se haga cotidiano en nuestras vidas. Otra cosa será que seamos capaces de aprovechar de forma eficaz todo el potencial educativo de las nuevas herramientas, confiando en su capacidad para aportar soluciones y tal vez para revolucionar la forma de aprender de nuestros alumnos y alumnas.

Sin pretensiones de ser exhaustivo ni excesivamente ambicioso, mi breve pero intensa experiencia me sugiere tres aspectos fundamentales a desarrollar:

  1. Es necesario tener ordenadores conectados a Internet en las aulas, situados físicamente de la forma más flexible posible. Deben estar dotados de un software moderno y sólido (el software libre parece la opción más adecuada) y disponer de una asistencia técnica rápida y eficaz en caso de avería.
  2. Es esencial la formación del profesorado. ¿Cuánta? Pues mucha. Mucha, mucha, mucha. De calidad, bien organizada, reconocida, y, por qué no, evaluada.
  3. Y abundantes recursos educativos que funcionen. Bien organizados y clasificados, y con sus correspondientes guías didácticas.

Casi nada. ¿Es necesario que añada que todas estas cosas cuestan mucho dinero? Bueno, el software libre no. Nos queda mucho por hacer, pero hay importantes avances en el buen camino.

Y como esto es un meme, animo a que nos cuenten su opinión a mis amigos Juan, Antonio y Pepe. Y para que nos de su punto de vista de alumno, a Tesalonikos.