He de reconocer que mi experimento para engañar a Google no funcionó. El motivo es que el post nunca llegó a estar entre los 10 primeros resultados, como yo había previsto, sino que sólo llegó al puesto 54 y ahora se encuentra en el 56.

Esto no hace sino confirmar la importancia de la posición que el dios Google otorgue a una referencia para que esta sea leída (muy por encima de la que le den otros buscadores, o herramientas de tipo social como Technorati, del.icio.us o meneame.net). Pondré algún ejemplo de esto.

Mi post Amo a Laura sí triunfó en Google. Creo que llegó a ocupar el puesto 4º y ahora ocupa el 6º. Gracias a ello el artículo, por sí sólo, ha recibido más de 10000 visitas en un mes. Es la explosiva combinación de un tema de moda con una posición alta en las búsquedas del Ser Supremo. Algo similar ocurrió con Iker Jiménez (que ahora está el 11 pero llegó a estar mucho más arriba, incluso por delante de ikerjimenez.com) y El huracán Alpha. Por su parte, Tele2, en 4ª posición, no deja de recibir visitas y comentarios de clientes indignados.

Lo que uno se pregunta, entonces, es a qué se debe una posición más o menos alta en la lista de resultados de Google. El PageRank, la fórmula secreta con la que Google otorga su importancia a un sitio, parece basarse esencialmente en los enlaces entrantes que tiene el sitio, en el PageRank de los sitios desde los que llegan dichos enlaces, y en el número total de enlaces salientes que ofrecen dichos sitios.

Pero eso no es todo. Ya indiqué en mi experimento que creo que es esencial que el título de la página contenga las palabras de búsqueda para que dicha página aparezca muy arriba. Es decir, un sitio con bajo PageRank puede aparecer más arriba que otro que lo tenga mayor y trate de lo mismo si el primero tiene lo buscado en su título.

También parece que es importante que la página esté bien diseñada; que tenga una sintaxis clara y ordenada, y adaptada a los estándares.

Y me aventuro a añadir que Google tiene en cuenta el orden de llegada. Es decir, si una frase de búsqueda empieza a hacerse popular, los primeros sitios que hagan referencia a ella mantendrán durante bastante tiempo una posición alta por el hecho de haber llegado a la lista de resultados antes que otras.

Bueno, y por hoy vale, que una cosa es tener a Google como un Dios, y otra ser aspirante a Rouco Varela. El próximo día hablaré de cosas normales.

Imagen tomada de blog.outer-court.com.