Introducción

Este es mi primer post sobre un tema del que se me ocurren muchas cosas que decir, por lo que dedicaré a ello varias entradas, aunque sin un plan preestablecido al respecto. Pretendo explicar por qué razón, después de unos 20 años manejando ordenadores, prefiero utilizar el sistema operativo GNU/Linux en mis máquinas. No es una decisión trivial por lo desconocido que es Linux, frente a Windows especialmente; por eso pretendo explicar mi decisión, y de paso tratar de difundir el uso del software libre en general, y de GNU/Linux en particular.

Mi primer ordenador

Sin contar un pequeño trasto tipo Spectrum con el que programaba en Basic a los 14 años, mi primer ordenador me lo regaló mi abuela en 1991, cuando acabé la carrera de Físicas. Era un Apple Macintosh Classic. Elegí un Mac (el sistema operativo de la manzana, que como es sabido es incompatible con el de los PCs de Intel, los de toda la vida) porque eran los que utilizábamos en la Universidad de Zaragoza. En aquella época el software se manejaba en disquetes de los que hacías copias sin ni siquiera plantearte que hubiera que pagar por ello. Fue la aparición posterior de las claves de registro lo que nos hizo caer en la cuenta de que los programas no eran gratis y de libre distribución, como todos pensábamos antes.

El caso es que yo tenía ya de antes montones de discos con juegos y programas para Macintosh, así que la elección estaba clara. Y pasé buenísimos ratos con aquel Mac.

Por qué me cambié a Windows

En 1993 empecé a trabajar en Andalucía y resultó que aquí nadie usaba Macintosh. Todo el mundo usaba PCs, en los que corría un aburrido MS-DOS o un incipiente y torpe Windows 3.0. No podía abrir mis textos con el ordenador de mi trabajo (en el instituto) y tampoco podía traerme trabajo a casa. Así es que muy a mi pesar tuve que comprarme un ordenador PC compatible en el que correr un sistema operativo que llevaba unos años de retraso respecto del de los Mac.

Por qué ahora no lo habría hecho

Hoy en día no habría tenido la necesidad de cambiarme a Windows. Aunque tuviera un Mac en casa utilizaría sistemas de almacenamiento compatibles con Windows y archivos con formatos estándar que podría compartir entre ambos sistemas. Además, la conexión a internet permite adquirir fácilmente multitud de programas para cualquier sistema operativo aunque no tengas a ningún amigo o conocido que te los pueda facilitar. Es decir, y esta es mi primera tesis en favor de Linux, hoy en día no es necesario utilizar Windows aunque todo el mundo lo haga. Se puede perfecta y fácilmente compartir archivos entre distintos sistemas operativos.

Hoy habría seguido con mi Mac… pero habría instalado Linux en él. Continuará.

Imágenes tomadas de apple-history.com y de Wikipedia, la enciclopedia libre.