Estuve en Barcelona en Semana Santa, después empezó el trabajo y algún que otro compromiso, y todavía estoy cogiendo el ritmo de mi vida habitual. Vengo a mi hormiguero y encuentro telarañas y polvo por todas partes. Bueno, poco a poco.

Tengo varios apuntes pendientes, así que empiezo publicando unas fotos bonitas que hice en un paseo por el campo hace ya unas tres semanas. La primavera se abría paso y había llenado los paisajes de flores de colores. La de debajo es una de mis preferidas: la de la jara pringosa (Cistus ladanifer). Su olor me recuerda a esta tierra onubense, que es donde la conocí por primera vez.

Tengo un montón de fotos para publicar, dos o tres reflexiones sobre la vida y algo de cibergrano en el granero. Así que pronto vuelvo con más.