Aunque me asaltan las ganas de hablar del alto el fuego de ETA, creo que lo haré más adelante. Hoy voy a hablar sobre mí.

Decidí escribir este post ayer por la noche, cuando volvía de casa de mi amigo Paco. Había pasado toda la tarde en su ordenador, retocando las plantillas y hoja de estilos de su sitio WordPress (lo llamo así porque no es exactamente un blog). Para él fue una gran ayuda, la solución a unos cuantos problemas. Para mí fue una tarde entera de diversión, buceando en el código, la funciones PHP, las búsquedas en Google, etc.

Según Wikipedia, la enciclopedia libre, a una persona que comparte una gran fascinación, quizás obsesiva, por la tecnología, se le llama geek. Pues ese, desde luego, soy yo.

Trabajo en un instituto, en el que dedico gran parte de mi tiempo, sentado delante de un ordenador, a investigar y desarrollar actividades en las que las nuevas tecnologías sean la herramienta facilitadora de aprendizaje. Mi trabajo consiste en cuidar el buen funcionamiento de las instalaciones y en asesorar y animar a alumnado y profesorado a desarrollar la labor docente con la ayuda de nuestros ordenadores.

No me gusta la tele. Duermo la siesta acompañado por algún documental descargado de las redes P2P.

Por las tardes suelo seguir pasando ratos con mis máquinas. Con ellas aprendo cosas relacionadas con mi trabajo. También me sirven de distracción. Escucho emisoras de música online, visito blogs, escribo en los míos, descargo fotos y podcasts… Suelen interrumpirme llamadas telefónicas de amigos o familiares que necesitan ayuda con sus ordenadores. A veces, como ayer, la ayuda informática requiere de mi presencia, con lo que la afición por las máquinas pasa a ser parte integrante de mi vida social.

Por las noches escucho en la cama diversos podcasts, casi siempre sobre tecnología e internet (aunque cuando ha ganado el Barça o perdido el Madrid, opto por El Larguero), mientras leo el último ejemplar de mi revista preferida sobre el sistema operativo GNU/Linux

Entonces, qué me dices, lector o lectora, ¿soy o no soy un auténtico geek?