Descubrí lo fácil que era empezar un blog en noviembre de 2004 en una charla para profesores/as que empezábamos a usar las TIC en nuestro trabajo. El ponente, Paco Muñoz de la Peña, cuyas contribuciones a facilitar nuestro trabajo conocemos bien los profes TIC, nos demostró cómo podía crearse una bitácora en 15 segundos; efectivamente fue el tiempo que tardó en crear una con Acelblog.

A partir de ese día me enganché a las bitácoras. Yo había gestionado ya varios sitios en internet, pero la facilidad e inmediatez de un blog, y la posibilidad de contar en él cualquier cosa en cualquier momento me fascinó. Inicié varios blogs en Acelblog; al final me quedé prácticamente sólo con uno, al que llamé el hormiguero. Estaba (y a veces sigue ahí) en http://hormigo.acelblog.com.

Mi entusiasmo por los blogs se contagió, y pronto Meli (mi amor), que desde hacía tiempo deseaba tener una, y varios amigos y amigas se lanzaron a empezar sus bitácoras, siempre en Acelblog. También en el trabajo con nuestros alumnos y alumnas iniciamos algunos el uso de bitácoras con Acelblog.


Mi primer hormiguero

Acelblog, a pesar de ser casi impronunciable, utiliza un gestor de contenidos muy potente, completo y sencillo a la vez, que fue creado por César Laso, un muchacho de Zaragoza. El propio César proporcionaba alojamiento para blogs en acelblog.com de forma gratuita, y sin pedir a cambio ni siquiera una dirección de email. Por eso el proceso de registro era tan rápido. Hablo en pasado porque hace ya unos meses que los servicios de acelblog.com dejaron de estar atendidos por César Laso, debido a cuestiones laborales, de forma que cuando el servidor falla los blogs se caen y el problema suele tardar varios días en solucionarse.

Las frustraciones y desesperos que esto ha causado en quienes teníamos nuestras bitácoras en Acelblog han sido enormes. Se trata además de un gestor de blogs muy utilizado en España por profesores y profesoras, que ha llegado a tener varios miles de sitios alojados. Poco a poco nos fuimos desencantando, debido a los frecuentes fallos del servicio, pero sobre todo a la sensación de que nadie respondía por ellos, de que no había nadie para solucionar el problema.

Nuestras bitácoras ya no están en Acelblog. Y este post es un recuerdo a un montón de sitios por los que unos cuantos nos movimos durante meses, compartiendo nuestras palabras, nuestra opinión, nuestras ideas, nuestras vivencias e ilusiones. No sabemos qué será de ellos; algunos días funcionan y otros no. Hay incluso quien se dedica con paciencia a rescatar sus textos, porque no hay posibilidad de hacer copia de seguridad de ellos.

Pero están abandonados