Hace un par de días respondí a una especie de encuesta que hacen en Writely (un fantástico procesador de textos online) sobre si dicho servicio debía permanecer en fase beta o si se puede considerar ya terminado y suficientemente testado. Pulsé en No, indicando que para mí no estaba terminado y la pregunta entonces fue obvia: ¿qué le falta a nuestro servicio? It should be translated to some other languages, respondí.

Ocurre lo mismo con otros novedosos servicios, como Flickr o del.icio.us: que sólo están en inglés. Y para quienes nos defendemos en ese idioma la cosa no tiene demasiada importancia, pero no todo el mundo habla inglés. Me imagino lo que sería una web toda escrita en japonés, árabe o incluso alemán, y puedo comprender el gran problema que se plantea a quienes no entienden el idioma imperante de los norteamericanos.

Y no digamos si se te ocurre visitar sitios como Boing Boing o AllMusic, por ejemplo, que particularmente me parecen interesantísimos pero que hay que entender inglés a nivel periodístico o literario para poder leerlos. Sencillamente no puedo con ellos, y es una pena.

Recuerdo cuando empecé a navegar por la red, que casi hasta el navegador estaba en inglés. Era otra época, y con el tiempo muchísimos servicios aparecieron o se fueron adaptando a nuestro idioma. Pero la brecha, por desgracia, sigue ahí. Porque todo lo nuevo, lo más innovador, lo último, y muchas veces lo mejor, sigue estando en inglés.

Y desde luego de momento los traductores online de sitios web son una auténtica porquería, lo cual tampoco es difícil de comprender, teniendo en cuenta lo complejo que es su cometido. En resumen, que habrá que perfeccionar el inglés, o seguir sufriendo las consecuencias de haber nacido en un país donde la lengua materna no es la que triunfa en el planeta. O irnos a vivir al campo, a escuchar el canto de los pájaros y pasar de tanto progreso.

Por cierto, éste es sólo el primero de dos artículos sobre lo que debemos hacer para no caer en el desfase, la desconexión con la realidad, la ignorancia y el olvido. Por supuesto, el otro se titulará Aprende informática