Entradas de febrero de 2006

No voy a hablar de nada que no sea música (como software o películas), ni de supuestas prácticas ilegales como el top manta, que reúne unas características más complejas como la venta ambulante, las mafias y el ánimo de lucro.

Voy a hablar de descargar de internet obras musicales con derechos de autor, algo que cualquiera puede hacer con un ordenador conectado a la red, mediante programas como eMule, que acceden a las redes P2P en las que usuarios anónimos comparten todo tipo de archivos informáticos (por ejemplo con formato de audio mp3).

Legalmente existe cierto vacío respecto del derecho de copia privada, o derecho a poseer la copia de una obra para uso propio (entorno familiar) sin ánimo de lucro. La legislación española establece que no existe delito mientras no haya ánimo de lucro, pero la SGAE argumenta que el lucro ya se produce al obtener la copia y ahorrarse el precio de la obra con copyright.

En este sentido, y aunque esta sea otra historia, desde hace unos años los consumidores pagamos un canon al comprar un CD o DVD virgen, como compensación por utilizarlo después para hacer copias de música con copyright. Y esto es así aunque luego el CD lo utilicemos para grabar nuestras fotos personales, o copias de software libre, por ejemplo. Por otra parte, ¿no legitima ese canon el uso de copias privadas? De acuerdo, yo no he comprado el CD original, pero he pagado un canon por grabar esa misma música en un CD virgen.

Otro argumento en contra de las copias privadas de música es que supuestamente van en contra de la creación artística, al eliminar la fuente de ingresos de los creadores e intérpretes. Lo cierto es que de lo que pagamos por un CD de música, sólo entre un 10 y un 15% es para sus compositores e intérpretes. El resto va a parar a los bolsillos de las empresas intermediarias. En realidad, la fuente de ingresos fundamental de los intérpretes musicales son sus conciertos, y la forma de que el público acuda a ellos es que conozcan sus canciones, algo que es mucho más sencillo y barato a través de las redes P2P que comprando los CDs.

Hay un creciente número de músicos que distribuyen su obra por internet sin copyright. Esta música se puede descargar libremente en sitios como Commontunes y Magnatune. En España hay iniciativas en ese sentido, como Copilandia.

En definitiva, se trata de difundir cultura, de compartir experiencias, de enriquecerse con creaciones que no vengan necesariamente servidas por una poderosa industria discográfica que difunde más a través del marketing que en función de la calidad e interés del producto que se vende. Los auténticos perjudicados por las redes en las que se comparte música por internet son las empresas discográficas y no los creadores y creadoras.

Independientemente de esto, quienes amamos la música también compramos CDs y lo haríamos con más frecuencia si estuvieran más baratos. Pero no debemos sentirnos culpables de hacer nada malo por disfrutar de la música que desinteresadamente se pone a nuestro alcance compartiéndola en la red. Nadie gana dinero con ello, sólo se gana cultura. Que compartir y disfrutar sean nuestros objetivos. ¡Y que viva la música!

+ info: nosoypirata.com, compartiresbueno.org.

Imágenes tomadas de Wikipedia y compartiresbueno.org

Hace un par de días respondí a una especie de encuesta que hacen en Writely (un fantástico procesador de textos online) sobre si dicho servicio debía permanecer en fase beta o si se puede considerar ya terminado y suficientemente testado. Pulsé en No, indicando que para mí no estaba terminado y la pregunta entonces fue obvia: ¿qué le falta a nuestro servicio? It should be translated to some other languages, respondí.

Ocurre lo mismo con otros novedosos servicios, como Flickr o del.icio.us: que sólo están en inglés. Y para quienes nos defendemos en ese idioma la cosa no tiene demasiada importancia, pero no todo el mundo habla inglés. Me imagino lo que sería una web toda escrita en japonés, árabe o incluso alemán, y puedo comprender el gran problema que se plantea a quienes no entienden el idioma imperante de los norteamericanos.

Y no digamos si se te ocurre visitar sitios como Boing Boing o AllMusic, por ejemplo, que particularmente me parecen interesantísimos pero que hay que entender inglés a nivel periodístico o literario para poder leerlos. Sencillamente no puedo con ellos, y es una pena.

Recuerdo cuando empecé a navegar por la red, que casi hasta el navegador estaba en inglés. Era otra época, y con el tiempo muchísimos servicios aparecieron o se fueron adaptando a nuestro idioma. Pero la brecha, por desgracia, sigue ahí. Porque todo lo nuevo, lo más innovador, lo último, y muchas veces lo mejor, sigue estando en inglés.

Y desde luego de momento los traductores online de sitios web son una auténtica porquería, lo cual tampoco es difícil de comprender, teniendo en cuenta lo complejo que es su cometido. En resumen, que habrá que perfeccionar el inglés, o seguir sufriendo las consecuencias de haber nacido en un país donde la lengua materna no es la que triunfa en el planeta. O irnos a vivir al campo, a escuchar el canto de los pájaros y pasar de tanto progreso.

Por cierto, éste es sólo el primero de dos artículos sobre lo que debemos hacer para no caer en el desfase, la desconexión con la realidad, la ignorancia y el olvido. Por supuesto, el otro se titulará Aprende informática

Año: 2004
Guión y dirección: Paul Haggis
Intérpretes: Sandra Bullock, Don Cheadle, Matt Dillon, Jennifer Esposito, William Fichtner, Brendan Fraser

Sinopsis: Narración en torno a un grave accidente de circulación que afectará a varias personas de la ciudad de Los Ángeles. Debut en la dirección del aclamado escritor-productor Paul Haggis (autor del guión de “Million Dollar Baby”). (FILMAFFINITY)

Vi la película hace ya unas semanas, así que me quedan de ella muchas sensaciones y pocas anécdotas. Había leído que el guión era muy bueno y, sin duda, lo es. Y no sólo porque sea original y esté fantásticamente estructurado, sino sobre todo porque utiliza sólamente un puñado de personajes para describir todo tipo de situaciones, todo tipo de reacciones, de manifestaciones diversas de la mente humana.

Cada personaje muestra su cara buena y su cara oculta. Porque son personas reales; testimonios vivos de la tremendamente contradictoria sociedad estadounidense, tal vez de la suprema contradicción humana. La misma persona que te humilló puede un día salvarte la vida; la misma persona que te defendió puede un día meterte una bala en el cuerpo.

Nadie está a salvo en un mundo violento, lleno de desigualdades, lleno de incertidumbres, de fronteras insalvables. Pero, sobre todo, nadie está a salvo del miedo. La raza, el dinero, el poder, la familia, el honor, la pasión… son nuestros ídolos, nuestros dioses, nuestros pequeños tesoros de seres sociales. Sólo el afán por alcanzarlos es comparable al temor a perderlos. Y al final todo es posible, porque somos marionetas del azar, y esclavos de nuestros actos imprevisibles.

Quería ponerle otro título a este post, pero me temo que no existe aún, o yo no la he encontrado, una palabra que describa a los “sitios web tipo Digg“.

¿De qué estoy hablando? Veamos… meneame.net (al igual que digg.com, en inglés, del que es un clon) es un sitio web de publicación colectiva en castellano. En él cualquiera que se haya registrado puede publicar un post de un blog, una noticia de prensa o cualquier otro contenido web de actualidad. Se trata de referencias a contenidos ya publicados, que se quieran difundir.

Hasta aquí nada que no existiera ya hace tiempo (por ejemplo, en Barrapunto). Lo novedoso de meneame.net es que si un post ya publicado te parece interesante puedes menearlo, es decir, votar por él. Lógicamente el sistema sólo te permite hacerlo una vez.

De esta forma cada post tiene asignados sus votos (o meneos), lo que permite -y esto es lo realmente interesante- mostrar cuáles son los artículos más meneados en el último día, semana, mes, etc. Es una forma fantástica (y muy democrática) de ordenar la información según su interés colectivo.

La temática de los posts de meneame.net suelen ser cosas relacionadas con internet, tecnología, software libre, etc. Con la misma temática existe también en español Populicias.

Pero los hay también de otros temas: Video Bomb (en inglés) sobre videos online y Mumor (en español) sobre cosas divertidas, son otros dos ejemplos. En ellos se repite la idea de que los usuarios publiquen y voten los contenidos, y que luego éstos se puedan ordenar de los más a los menos votados.
Y seguro que existen y proliferarán muchos más sitios de este tipo. ¿Alguien aporta otros?

terrorismo.
1.m. Dominación por el terror.
2.m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.
Diccionario de la RAE

Supongo que ya todos y todas hemos tenido ocasión de ver el video, grabado en Basora (Iraq) en 2004, en el que varios soldados británicos golpean brutalmente a unos jóvenos iraquíes (uno de ellos un niño) que han tomado prisioneros porque les estaban tirando piedras en la calle. Desde una ventana otro militar graba la escena entre gritos obscenos de apoyo y entusiasmo.

Vemos estas imágenes en una época en la que se ha hablado de un posible choque de civilizaciones, de los altos principios y libertades de Occidente, incluso de nuestra supuesta superioridad moral frente al Islam.

A mí se me ocurre pensar que en el uso cobarde y brutal de la violencia Occidente no es tan diferente de ellos… Tampoco la solución razonada y pacífica de los conflictos es siempre nuestro fuerte, algo que, por tanto, tampoco nos diferencia del mundo árabe. Y utilizamos en ocasiones las armas de forma indiscriminada, abusiva y terrorífica igual que lo hacen ellos…

¿Qué es, entonces, lo que nos diferencia? La vanidad, el orgullo, la sensación de superioridad, el sentirnos mejores que ellos y dignos de mostrales el camino. Reapartimos paz, democracia y libertad a bombazos, porque parece que son cosas que a nosotros nos sobran.

¿Algún padre o madre que me lea se ha puesto en el lugar de los padres de esos muchachos brutalmente agredidos por el ejército que invadió su país para liberarles?

Sólo una cosa más; un apunte semántico. Lo que hacían esos jóvenes se llama tirar piedras. Lo que hicieron después con ellos los soldados británicos se llama terrorismo.

Imágenes del video, tomadas de elmundo.es.

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