Hablemos, por una vez, de enfermedades… La gripe aviar (o gripe aviaria) designa a una enfermedad viral de las aves, pero con el suficiente potencial como para infectar a distintas especies de mamíferos, incluido el ser humano. Fue identificada por primera vez en Italia a principios del siglo XX. El virus que la provoca, llamado H5N1, reapareció en Corea del Sur en diciembre de 2003 y desde entonces ha afectado a 16 países, seis de ellos con casos humanos. El balance total de víctimas mortales confirmadas por la OMS es de 79, repartidas entre Vietnam (42), Tailandia (14), Indonesia (12), China (5), Camboya (4) y Turquía (4).
 
El contagio a humanos requiere un contacto reiterado y próximo con animales vivos que estén enfermos. Los casos humanos de gripe aviar, casi todos ellos en Asia, se han producido entre trabajadores de granjas avícolas y personas que convivían con muchas aves. Por el contrario, la enfermedad es muy contagiosa entre las aves.
 
 
 
De momento no existen evidencias (sólo un caso sin confirmar en Tailandia) de que pueda transmitirse de persona a persona. Parece que el problema está en que el virus H5N1 mute recombinándose con alguna variante de gripe humana, algo que será más probable cuanto más se extienda la epidemia en las aves y cuanto más crezca el número de personas y animales domésticos infectados. El caso es que los expertos en gripe concuerdan en que una nueva pandemia es inevitable y que puede ser inminente. Por su parte, la OMS augura varios millones de muertes entre humanos si dicha pandemia se produce. 
 
Las pandemias de gripe tienden a producirse varias veces cada siglo, de resultas de la aparición de nuevos subtipos del virus. La Unión Europea ha prohibido la importación de aves silvestres, pero se sabe ya de casos en humanos en Rusia, Rumanía, Kazajastán y Turquía.
 
¿Cuál es el problema? Pues que no es fácil protegerse del ataque de un virus. Podemos cerrar las fronteras a la inmigración, pero… ¿cómo vamos a cerrar las fronteras a las aves migratorias? Podemos evitar situaciones de contagio para el SIDA, pero… ¿cómo evitar contagiarnos de una gripe cuando el virus se propague entre humanos? ¿Vamos a bloquear nuestras fronteras a todo bicho viviente, incluidas las personas? ¿Vamos a dejar de tocarnos, de hablarnos, de rozarnos?
 

Extensión de la gripe aviar hasta el 26 de octubre de 2005
 
No pretendo descubrir nada nuevo ni resultar especialmente alarmista. Y no soy experto en estos temas. Pero hace tiempo que pienso que nuestro peor enemigo podrían ser en un futuro no lejano las enfermedades contagiosas. Este planeta tiene zonas superpobladas donde las personas mueren de hambre. Podemos mirar para otro lado, pero no podemos escapar del Planeta. Los virus no saben de ricos y pobres: proliferan igualmente en unos y otros. Y no hay vacuna contra ellos.
 
El Tercer Mundo se pudre, y sólo nos preocupa que no nos salpique. Sus guerras no nos alcanzan, su miseria se olvida apagando la tele, la injusticia nos resulta lejana y ajena. Pero los virus se contagian.
 
Los virus no diferencian el cuerpo de un tailandés del de un europeo. No distinguen, no prefieren, les da lo mismo. Deberíamos aprender de ellos.
 
Información e imágenes tomadas de Wikipedia, 20 minutos, elmundo.es