De día lo sudamos en las calles
de un fugitivo sueño americano
De noche atravesamos
mansiones de gloria
en coches suicidas

Así empieza (ya traducida) la canción más romántica que he conocido. Se titula Born to run, igual que el álbum en el que va incluída desde hace algo más de 30 años. Y la compuso un tipo llamado Bruce Springsteen, al que debo muchos momentos de emoción desde hace años. No todo el mundo tiene la suerte de que su disco favorito sea reeditado con motivo de su 30 aniversario, junto con 2 DVD’s, uno sobre la composición y grabación del mismo y otro con un concierto inédito de la época. Yo la he tenido, y me lo han traído los Reyes Magos del Cíclope.

Las chicas se peinan en los espejos retrovisores
Y los chicos intentan hacerse los duros
El parque de atracciones se alza rígido y desafiante
Los chicos se amontonan en una nube en la playa
Esta noche quiero morir contigo en las calles
En un beso eterno

Se trata de una caja titulada "Born To Run 30th Anniversary Edition". La edición es casi de lujo, con el interior aterciopelado y un librito con un montón de fotos inéditas de aquella época. Uno de los DVD’s, "Hammersmith Odeon, London ‘75" contiene más de dos horas de Springsteen y su banda en directo. Eran otros tiempos; Bruce llevaba barba y zapatillas y no movía a miles de almas al unísono, como ahora, pero sonaba fresco y auténtico como nunca.

 

El segundo DVD se titula "Wings For Wheels: The Making of Born To Run" y es emocionante. Born To Run contado por sus protagonistas: la composición, los ensayos, los arreglos, las interminables grabaciones… El Bruce actual, a sus 55 años, se sienta al piano y toca la intro de "Jungleland". Quienes hayan vivido esta canción desde la adolescencia me comprenderán. A veces intento explicar a mi amigo Fernando por qué Bach me deja frío mientras que Springsteen me hace temblar, apretar los puños, gritar o llorar…

Bien, no soy un héroe
Eso se entiende
Toda la redención que puedo ofrecer, chica
Está debajo de este capó

A veces pienso que todas las cosas buenas las aprendí de estas canciones. Yo era sólo un adolescente y las canciones de Springsteen empezaron a caer en mis manos. Las escuchaba con interés y las traducía con expectación. No entiendo el amor de otra forma; me convenció el romanticismo de Born To Run y todavía no he encontrado visiones más acertadas de cómo debe ser. Un huída, una pasión, una esperanza para espíritus siempre inquietos.

 

Jon Landau, productor del disco, dijo de él que es un himno a la grandiosidad de la juventud. Bruce Springsteen afirma que dejó en él sus definiciones adolescentes de amor y libertad. A mí me enseñó a vivir.

Juntos, Wendy, podemos vivir con la tristeza
Te amaré con toda la locura de mi alma
Oh, algún día, chica, no sé cuándo
Llegaremos a ese lugar al que queremos ir
Y pasearemos al sol; pero hasta entonces
Vagabundos como nosotros
Nena, nacimos para correr

Imágenes tomadas de amazon.com, brucespringsteen.net y Wikipedia, la enciclopedia libre.