Escuché en la radio el otro día que se había hecho una encuesta en España, con motivo del 30 aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, sobre su figura y cómo es recordado actualmente.

Evidentemente resultó que hay una gran mayoría de españoles y españolas que no sienten la más mínima nostalgia hacia el franquismo, y que consideran su dictadura como una etapa negativa de nuestra historia. Pero resultaba llamativo también que un 56% de los encuestados/as afirmara que la figura de Franco les produce actualmente indiferencia. Pensando en ese 56% de mis compatriotas, se me ocurre recordar que yo pasé los primeros años de mi existencia todavía bajo la dictadura franquista, y que, por lo tanto:

  • Yo vivía ya en este país cuando los partidos políticos aún estaban prohibidos
  • Yo vivía ya en este país cuando los sindicatos obreros aún estaban prohibidos
  • Cuando la única religión cuya actividad se permitía era el catolicismo
  • Cuando existía y se practicaba la pena de muerte
  • Cuando se practicaba impunemente la tortura en las prisiones y comisarías
  • Había presos políticos, personas encarceladas sólo por sus ideas
  • Estaba prohibido el divorcio
  • La homosexualidad y el adulterio (sólo el de la mujer) eran delitos perseguidos por la ley
  • La divulgación y propaganda de métodos anticonceptivos estaba penada por la ley
  • El cine, las publicaciones, la radio, y cualquier otra manifestación cultural pasaban por el filtro de la censura del régimen
  • En la escuela pública rezábamos de pie frente a un crucifijo al comenzar las clases
  • Y un largo etcétera; añadid en los comentarios, si os acordáis de más cosas…

Creo que conviene recordar bien todas estas cosas, y que ninguna de ellas nos deje indiferentes. Si no lo hacen los más jóvenes, hagámoslo quienes no lo somos ya tanto. Recordemos que no hace tanto tiempo de aquello, que lo hemos vivido y que fue real, porque si en mi colección de sellos de la infancia aparecen estos tres, es porque a mi casa llegaban cartas que los traían pegados:

Sellos de Franco

Los sellos están realmente despegados de sobres, pero he elegido los que mejor se libraron del matasellos…