¿Dónde estás, Huelva?
Miércoles, 9 de noviembre de 2005
Le hago esta pregunta a la ciudad en la que vivo, después de encontrarme con su ausencia, una vez más, el domingo pasado. El motivo era la II Garbanzada reivindicativa organizada por el colectivo La Mesa de la Ría. La reivindicación: que se detenga la construcción de una central térmica nueva en el polo químico situado junto a la ciudad, que supone un evidente perjuicio para la calidad de vida de los y las onubenses, y un mayor deterioro, si cabe, de la ría que desemboca en el mismo lugar.

No pretendo hablar de dicha reivindicación; quien quiera informarse puede hacerlo en el enlace anterior. Quiero resaltar lo que para mí es la causa última de que esa central térmica se esté construyendo en nuestra ciudad (en otros lugares se evita que algo así ocurra). La causa es la pasividad ancestral e irremediable de la población de esta ciudad.
En la web de la Mesa de la Ría se anuncia que la Garbanzada fue un éxito. Nada más lejos de la realidad. En una preciosa mañana de otoño, con una temperatura magnífica que invitaba a salir a la calle y participar, Huelva no acudió a manifestarse. Estábamos cuatro gatos (la verdad es que ni el espectáculo del escenario ni los garbanzos valían mucho la pena). ¿Alguien oyó la voz de los onubenses? ¿Alguien gritó en pro de su futuro? Sí, se oyeron grandes voces de júbilo en dos ocasiones: con motivo de los dos magníficos goles que el Recreativo marcó al Murcia en el partido que se retransmitía en un bar simultáneamente al acto reivindicativo…
Esa es el alma de Huelva: el Recre. Ah, y la Virgen del Rocío. Así es que tenemos una alegría inmensa, preparando desde ya el puente del Rocío y celebrando que este año lograremos el ascenso a primera división, mientras las empresas de la industria química se frotan las manos pensando en el chollo que tienen en esta ciudad. Ahí está el polo químico y ahí va a seguir. La ría del Odiel lo separa de un Parque Natural de enorme riqueza faunística. Y el estadio del Recre lo separa de Huelva, como clara alegoría de que los onubenses no vemos más allá del fútbol.
Me tomé la molestia de buscar la noticia de la Garbanzada en el Odiel, uno de los periódicos locales, al día siguiente. Me costó encotrar la media página que le habían dedicado entre lo más profundo de las páginas. La victoria del Recreativo ocupaba la mayor parte de la portada.
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Categoría: Sociedad



Que triste es lo que cuentas, aquí paso otro tanto de lo mismo. El fútbol que es el opio del pueblo todo lo ensimisma. Son un poco pasivos por aquí, yo creo. Como soy del norte es una de las cosas que noté. Allí igual nos pasamos un poco, no lo sé, pero no pasamos ni una. No quiero decir que en Andalucía no se proteste, nada más lejos de esa opinión,pero sí que me parece que hay un poco más de pasividad. Y es importante lo que dices, porque va en nuestra salud y la del entorno. No sabía nada. La prensa aquí no ha dicho nada al respecto. Un abrazo.
Me avergüenza reconocer que yo también falté.
En el pueblo donde vivo tambien pretendían construir una central termica de ciclo combinado pero la verdad es que la movilización en contra fue enorme no sé lo que ocurrirá pero todo el pueblo estaba allí.
Saluditos
Qué envidia, White…
Es triste darse cuenta de que, independientemente del país en el que estés, la apatía por las cosas que tienen o pueden tener un impacto significativo en la vida de sus habitantes sea un comun denominador. Ah, pero si de ganar un campeonato de futbol, de obtener el pase al mundial o cualquier cosa similar se trata, la respuesta es totalmente diferente. Indiscutiblemente creo que cada vez más somos una sociedad light.
Besos de la ausente que ha regresado.
Lo que dices, desgraciadamente, es la verddad. Es deprimente, desesperanzante, frustrante, pero qué poquito avanzamos aquí, en mi querida Huelva….
Pues sí, llevas toda la razón. Es lamentable. Pero (yo siempre estoy con los peros, no manzanas), a la pasividad del pueblo llano hay que añadir la increíble incapacidad de los políticos locales. ¿No podría ser algo distinta la situación si tuviéramos unos políticos más capaces? Dan asco y pena.