Bosque de chopos

El primer día de un largo puente. Tumbado a la sombra de un inmenso bosque de chopos después de comer. A mi lado tres personas muy queridas. Ante mis ojos las copas de los árboles y el cielo azul. Sólo se oye el roce de las hojas mecidas por el viento. De vez en cuando alguna se balancea cayendo sobre nosotros.

Es increíble que aún sea posible encontrar un bosque desierto y apacible como éste. Nosotros lo encontramos hoy. Fueron momentos de inmensa paz.