BerlÃn, la ciudad llorona
Sábado, 10 Septiembre 2005
Cuando era pequeño no me resultaba fácil entender ese jeroglÃfico de las dos Alemanias; no sólo era un paÃs dividido, sino, al parecer, separado en dos mitades prácticamente enemigas. En 1989 BerlÃn dejó se estar dividida por el muro y en 1990 se convirtió de nuevo en la capital de la nueva Alemania unificada.

BerlÃn. Monumento a Marx y Engels.
Sólo 15 años después he estado visitando BerlÃn. Es una ciudad ante todo monumental y llena de vida. Fantástica mezcla de culturas, agradable y acogedora. Imposible de abarcar en sólo unos dÃas.
TenÃa curiosidad por encontrar restos de su turbulento pasado. En principio no pareció tarea fácil. El plano del metro es totalmente homogéneo; ni rastro en él de que hace menos de dos décadas las lÃneas estuvieran cortadas a causa de la división de la ciudad. En la superficie las cosas no son muy diferentes. Ni rastro del muro en los planos de BerlÃn. Hay lugares como Potsdamer Platz que estuvo abandonada durante la época del muro, por estar en tierra de nadie, y actualmente es una de las zona comerciales más modernas y pujantes, reviviendo su gloriosos pasado (fue el primer lugar del mundo en que se puso un semáforo, debido al intenso tráfico que soportaba en los años 1930).
Me llamó la atención cómo la parte histórica y más monumental de la ciudad estaba toda prácticamente contenida en el lado Oriental, supongo que como consecuencia de que fueron las tropas soviéticas las que conquistaron BerlÃn para los aliados en 1945. Más hacia el este encuentras la avenida Karl Marx Allee, en la que perviven grandes edificios de viviendas sencillos y funcionales de la época comunista.

BerlÃn. Restos del muro en Potsdamer Platz.
Pero poco a poco fui desenmascarando la auténtica forma en que BerlÃn recuerda su historia. Por supuesto que hay restos del muro. Todo él está señalado en el suelo, como una cicatriz que no se olvida, pero, sobre todo, que no se quiere olvidar. Porque BerlÃn vende sus miserias de forma casi grotesca…
Veamos varios ejemplos. Checkpoint Charlie, el lugar en que los soldados estadounidenses controlaban el paso entre su zona y la oriental, es una de las grandes atracciones turÃsticas del nuevo BerlÃn. Allà se pueden comprar todo tipo de recuerdos de la RDA, incluso te sellan el pasaporte, como en la época del muro, por el módico precio de 2 euros y pico. Cerca de la Puerta de Brandeburgo grandes esquelas y fotos colgadas en la calle recuerdan a las personas que murieron por disparos intentando cruzar el muro.

BerlÃn. Checkpoint Charlie.
Aparte de la cicatriz en el suelo, se conservan numerosos restos en pie del muro, algunos con todo tipo de información al respecto. Vale que sea bueno no olvidar el pasado, pero es que te siguen vendiendo pedacitos del muro (con certificado de autenticidad), a precios variables dependiendo de su tamaño. Y postales, muchÃsimas postales, recuerdan cómo era la ciudad antes y durante la época del muro.
También los horrores de la guerra son recordados y utilizados por BerlÃn. Hay expositores enteros de diapositivas en blanco y negro con imágenes de la ciudad arrasada en la II Guerra Mundial. Todo se vende en BerlÃn. En un paÃs donde tanto se reconstruye, la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche permanece en el mismo centro de BerlÃn mostrando su estado ruinoso por los bombardeos. Un ejemplo más: en plena zona monumental se alza Neue Wache, la Nueva Guardia, un edificio clasicista (Schinkel, 1816-18), en el que se conmemora a todas las vÃctimas de los totalitarismos y el militarismo. Más llantos ofrecidos al visitante por esta ciudad llorona, que no triste, porque parece haber convertido sus miserias en fuentes de ingresos. Mirando al futuro.

BerlÃn. Escultura en Neue Wache: Madre con su hijo muerto.


QUE MARAVILLA, QUE HERMOSO VIAJAR A ESOS LUGARES
10 Septiembre 2005 a las 19:34 usandoUN ABRAZOTE
Me ha encantado tu relato del viaje. Es que me interesa mucho BerlÃn desde siempre. Aparte de la historia tan interesante que hay por cada rincón de sus calles y plazas, es que apreciar el cambio debe ser una maravilla. Su pasado y su presente tiene tema para rato.
Un abrazo.
10 Septiembre 2005 a las 19:45 usandoGracias por tu enlace directo a la cicatriz.
11 Septiembre 2005 a las 18:14 usandoLa grandeza que has traÃdo de tu viaje, queda reflejada en cada palabra, en cada imagen, y en tu mágica manera de regalarnos un poco de historia de cada rincón que has visitado…..ES DE NOBLES TU ACTITUD!!!!!!Carlos, te abrazo, como los oso, con amor, y tibieza, ya que por aquÃ, está haciendo un frÃo espantoso…rara primavera, vió?….Nahir
12 Septiembre 2005 a las 0:48 usandoLos tiempos han cambiado, aquello se a ido, ahora podemos decir que Alemania es un poco mas amigable que antes, aunque aun hay cientos de alemanes que no gustan de pagar el impuesto de ayuda para que la parte oriental se estabilize a la parte occidental.
Saludos
El Enigma
12 Septiembre 2005 a las 12:59 usandoNox atra cava circumvolat umbra
Vuelvo a la normalidad, pero leerte me trae recuerdos. Sabes como me ha impresionado esta ciudad, todo lo que me traÃdo de ella. Hasta mi propia cicatriz en un dedo.
Esto lo escribà en esos dÃas que BerlÃn, para tu disgusto y no el mÃo :-), lloraba.
“Los te quiero son abrelatas fáciles hay que ser precavido al utilizarlos, no lo pensamos demasiado, creo…
BerlÃn es monumental, majestuosa, me recuerda al recuerdo de otros lugares grandes, llenos de historia, la de la propia ciudad, la de la gente.
A veces las historias se superponen y no llevan el mismo orden, ni el mismo interés el resultado es heridas que se abren y se cierran; las de la calle, las de los hombres, las de las piedras, las de los árboles, vienes de visita a pasearte y asomarte en ellas.
Brindamos con cerveza por lo que nos hace sentir y nos queremos traer nuestro sol y plantarlo en el cielo.
BerlÃn estos dÃas quiere llorar, nos regala sus lágrimas, su cielo gris. Nosotros indiferentes a lo que siente la ciudad queremos un sol en el cielo.
Ponte alegre, BerlÃn, que yo he venido hasta aquÃ. “No me avisaste visitante que vendrÃas… no sé nada de ti… dame tu sonrisa al mirarme, toma lo que te puedo dar, ama bajo la lluvia y demuéstrame de verdad que llevas el sol en ti”.
BerlÃn es grandiosa, llena de historia, la suya, tan reciente para que todavÃa nos duela, pero tan superada para que nos sirva de ejemplo. Pisar la cicatriz del Muro, tocar sus pedazos.
Aún asà para entender una ciudad no basta con pasear por sus calles o visitar sus museos, hay que hablar con sus gentes que te cuenten sus rincones y esto en este tipo e viajes es bien difÃcil; asà que te llevas toda tu subjetividad entera sin compartir.
(Escrito en el metro que no va dentro del suelo)
Besitos hormigo.
12 Septiembre 2005 a las 15:52 usandoUn viaje es lo que queda dentro tuyo en contacto con todo lo que ves, es algo en revolución que se agita por mucho tiempo, una fuerza generadora, un caos interno que anuncia maravillas… asà lo veo leyéndote…
12 Septiembre 2005 a las 19:40 usandobesos para vos, hormigo amigo..