Entradas de junio de 2005

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- Capítulo 11 -

No puedo dormir. No dejo de darle vueltas al asunto. Hoy al mediodía, escuché en la radio la noticia de Eduardo. Qué barbaridad, qué escándalo, su carrera política en entredicho. La prensa no perdona, lo van a acribillar. He intentado hablar con él pero me ha sido imposible. Tiene los teléfonos desconectados. Mañana da una rueda de prensa. Y todo esto en plena campaña electoral…

¿Tendrá esto algo que ver con la nota amenazante de la que me habló anoche? Los políticos son la leche; andan siempre liados con sus intrigas y sus castillos en el aire. Su ambición no tiene límites, arrasan con lo que se cruce en su camino. El cabrón de Teodoro del Rosal, Don Teodoro, el ilustre. Sí, lo conozco vagamente, traté a su sobrino hace unos años. Pobre muchacho.

Y entretanto resulta que Lucero Rodríguez, mi paciente, es precisamente la asesora de imagen de ese cretino sinvergüenza. De hecho, él le aconsejo que viniera a verme para que yo la tratara. Se conocían hace tiempo y él la contrató hace poco; por lo visto ella le debía un favor. Lucero estuvo ayer en mi consulta, lleva tres semanas viniendo. Su presencia me obliga a reflexionar, a plantearme muchas cosas. Quién me lo iba a decir a mí, a estas alturas; yo que me suponía felizmente casado. Pero es que es una mujer terrible. Me mira con esa frialdad, con esos ojos de serpiente, y me desmorona. Y no deja de contarme sus terribles fechorías, su interminable retahíla de trampas y engaños a todos quienes encontró en su camino.

Hace frío en el despacho. Voy a volver a la cama, con Clara. La pobre, creo que ha notado que ya no la beso, que no soy el mismo. No puedo hacerlo, me siento distinto. Y la noto distinta. Debo hablar con ella, pero no va a ser fácil. Tampoco deseo que tambalee nuestra confianza…

Vuelvo a pensar en Lucero; no me la quito de la cabeza. Me tiene embrujado. Ayer estuve a punto de coger su mano. Siento que me habla como a su confesor. Me otorga una confianza que me hace sentirme poderoso y protector. Y luego me la quita. Es incapaz de sentir la más mínima compasión, y sin embargo… a mí me lo cuenta todo. O eso pensaba yo…

Maldita zorra. Así que era eso lo que tramaban: destapar la homosexualidad de Eduardo. ¡Ahora lo entiendo todo! Ella lo planeó desde el principio: viene a mi consulta, se dedica a contarme su vida, me engatusa, y así espía a Eduardo. Se sabe que somos amigos, que él me visita con frecuencia. De hecho, el pobre sigue empeñado en que lo nuestro es posible, tantos años después. Eduardo… pobre Eduardo, Freud habría hecho maravillas con él. Siempre víctima, siempre inocente. Eligió la profesión equivocada. Como yo, por cierto; más me valdría haber sido detective: con un poco de perspicacia no me pasarían estas cosas.

¿Será cierto que me he enamorado de la mujer que me utiliza para traicionar a mi amigo? ¿Le habré contado algo de él? No lo recuerdo. Una afirmación así requiere pruebas, porque tal vez Eduardo lo niegue. Fotos… ¿tengo fotos? Están las que nos hicimos aquel verano en Niza; tengo una en el despacho, que me trajo Eduardo este invierno. Tal vez ella la haya visto. ¿Cómo he podido ser tan estúpido? Traer al enemigo a mi territorio… y enamorarme de él.

Ayer pensaba si sería posible empezar una nueva vida. Bastaría una palabra suya y yo lo dejaría todo. Ella cree que estoy soltero. Bueno, ¿qué va a creer? Si me ha estado espiando sabrá todo sobre mí. ¡Qué iluso, que gilipollas!

En fin, que estoy hecho un lío. Lucero, mi amor. Lucero, mi lucero. Y Clara roncando a mi lado…

Vaya, suena el teléfono. ¿Quién será a estas horas? ¿Diga? Sí, soy yo, ¿quién llama? ¿Eres Eduardo? Dime, dime, ¿qué pasa? ¿Teodoro? Vaya, esto es lo último.

Clara, cariño, despierta, ha ocurrido algo terrible. Han asesinado a Teodoro del Rosal.

 * * * * *

 

Capítulo 12: publicación el 24 de junio, en el blog de Teri. Frase de enlace para el siguiente capitulo: Lo conocía desde hace muchos años.

 

Nota: Esta novela está viva, pues crece cada dos días. Se conocen sus capítulos pasados, pero no los que están por venir. Diversas mentes de diferentes lugares tienen el encargo de producirlos. Al término de la experiencia la novela completa será publicada en Cuantos cuentos cuentan. Las normas, finalidad del juego, así como los participantes en el mismo, pueden encontrarse en De aquí y de allá, el blog de Fairywindy.

Aún recuerdo un viernes por la noche de mi infancia, copiando de un libro, en casa de mi abuela, un mapa de Galicia que tenía que acabar para el lunes. Lo recuerdo porque es para mí el paradigma de la sensación placentera de tener todo un largo fin de semana por delante. A lo que iba; ese mapa tenía, como es natural, 4 provincias. Pero ayer, en las elecciones al parlamento gallego, se ha visto que hay una quinta provincia, la de los emigrantes, que podría en este caso decidir el gobierno.


Detalle de la Portada de Platerías.
Catedral de Santiago de Compostela. Galicia.

Y hablando de 5, aquí traigo mi quinteto de webs que me han gustado:

  1. http://todoblogs.blogspot.com/ Herramientas, trucos, consejos, enlaces, etc. para blogueros. Para principiantes o expertos.
  2. http://www.webapplist.com/entertainment.html Magnífica compilación de aplicaciones web clasificadas. Vale la pena echarle un vistazo, es una gran colección (eso sí; está en inglés).
  3. http://www.sonjamueller.org/ Web de una fotógrafa con un diseño muy original y atractivo.
  4. http://www.aresluna.org/guidebook Curioso sitio que recoge el aspecto de los iconos, pantallas de arranque, sonidos, interfaces, etc. de los programas y sistemas operativos más conocidos a lo largo de los años (en inglés).
  5. http://www.urbanrail.net/ Guía de los metros (trenes urbanos) de todas las ciudades del Mundo.

Fuentes de algunos enlaces: La Taberna del Turco, Microsiervos, unbyted.

 …peor no ahoga.

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,

Hoy llega al fondo de mi alma el sol,

Hoy me ha visto …, me ha visto y me ha indexado,

¡Hoy creo en Dios!

Soy una buena persona: sano, feliz y enamorado. Deseo ejercer mi derecho al matrimonio civil, adoptar a un niño o niña a quien daré una existencia llena de cariño, formar una familia con mis seres más queridos.

Los políticos del Partido Popular y los obispos de la Iglesia Católica me dicen que no tengo derecho al matrimonio, que mi hijo crecería con grandes carencias, que mi actitud pone en peligro a la familia.

Si yo quisiera despreciar a un político le diría: “Cuando haces política pones en peligro la política“.

Si yo quisiera insultar a un obispo le diría: “Contigo, los feligreses padecen graves carencias“.

Yo me limito a lamentar su actitud y a pasar de ellos. Les queda poco recorrido si siguen actuando de espaldas a la realidad social.


Fuentes de las imágenes:

Félix Grande 

Lo bueno de trabajar en un instituto (comparado, por ejemplo, con hacerlo en un banco o una gestoría) es que a veces asistes a acontecimientos como el del pasado viernes 10. Se trata del acto de entrega de premios del Concurso de Narraciones Breves que organiza nuestro Centro (en particular nuestro compañero Luis Domingo). Después de la entrega de premios suele haber alguna actuación musical y la intervención de un escritor o escritora que presenta su libro.

Este año nos habló Félix Grande. Subió a su atril bebiendo agua de una botella de plástico, con la tranquilidad que dan largos años de experiencia. Anunció que ya tenía tablas a su espalda como para permitirse hablar de lo que le diera la gana, y fue lo que hizo. Y empezó un discurso acerca de las palabras.

Utilizó hermosas palabras para hablar de las palabras; las elevó y ensalzó, las llamó poderosas. Cuando uséis las palabras, nos dijo, hacedlo con el respeto y veneración que se tiene a unas ancianas. Sentíos importantes al utilizarlas: tienen mil años de antigüedad. No tratéis de dominarlas, dejad que ellas os dominen. Fue intenso y emocionante. Me sentí casi hipnotizado.

Trigueros, la localidad donde está mi instituto, es un pueblo pequeño. Sus habitantes son gente humilde, poco acostumbrada a grandes acontecimientos en el lugar. Entre el auditorio no estábamos, en general, grandes entendidos en poesía o literatura. Había algunos niños, aprendices de escritores; había ancianos, jóvenes, padres, madres, profesores, alumnos, agricultores, músicos, parados, alguna personalidad invitada… Después de su discurso, Félix leyó algo de su último libro: frases llenas de humor y ternura. Lo escuchamos en silencio y luego aplaudimos. Dicen que el aplauso es una forma de desahogar el impulso que se tiene de dar palmadas amistosas al artista cuando te ha comunicado su ciencia, su sabiduría, sus emociones, su genio. Este fue un buen desahogo.

Imagen: Agencia EFE (iba a poner una foto de Félix Grande pero he puesto una pequeña).

Ah… este puzle tiene dos piezas. Melytta estuvo conmigo escuchando a Félix Grande. Su pieza encaja aquí.

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