La Conferencia Episcopal
Miércoles, 29 de junio de 2005
Este hormiguero declara la guerra (sólo dialéctica, por supuesto) a la Conferencia Episcopal Española (CEE). No es una guerra al catolicismo (aunque yo sea ateo), ni siquiera a la Iglesia Católica (en la que hay de todo, aunque estén empezando ya a beatificar a Wojtila). No, es algo más concreto. Es una guerra contra lo que sus propios integrantes denominan "una institución permanente integrada por los Obispos de España, en comunión con el Romano Pontífice, para el ejercicio conjunto de algunas funciones pastorales del Episcopado Español".
El pasado día 18 de junio hubo una manifestación en Madrid en contra de la legalización del matrimonio entre homosexuales. A dicha manifestación se sumó oficialmente la CEE y acudieron importantes miembros del obispado español. De hecho, parece que les gustó lo de ir de manifas y anunciaron a los pocos días que eso había sido "sólo el comienzo".
Siete días despúes, el pasado día 25, diversas ONGs, sindicatos y asociaciones convocaron manifestaciones en varias ciudades españolas (40 en total) exigiendo un mayor combate mundial contra la pobreza. Asistieron algunos miembros de la Iglesia, pero la CEE no se sumó a las manifestaciones. Pusieron como excusa que la Iglesia combate la pobreza de otras formas.
Es cierto que, efectivamente, la calle no solía ser el lugar de manifestación elegido por los obispos, pero ahora que se han lanzado… ¿resulta que la calle es buena para pedir que no puedan casarse los gays pero no que se acabe con la pobreza en el mundo? ¿Es esa la doctrina que predicó Jesucristo? ¿Perseguir a los homosexuales y olvidar a los pobres? Yo diría que no, pero en Israel sí había una palabra para quienes predicaban lo contrario de lo que practicaban; eran los fariseos.
Imagen tomada de 20minutos.es.
8 Comentarios :-) Post visto 1847 veces


Felicitaciones por el cambio, esta super, un abrazoteeeeee
Hormigo, recién vuelvo a tu post, ya que estuve visitando “”controles de rutina de mujer”", y no te comento nada sobre lo escrito, sino que me resulta increible tu mail”"lalunarosa”", el mio es “”lunasol”", cosas comunes de las personas especiale!!!!. Exelente tu expocicion, y criterio. Un abrazo de oso, y gracias por visitar mi templo…..Nahir
Ese tipo de posturas incongruentes e inconsistentes como las de la CEE hacen que muchas personas cuestionen tanto el actuar de quienes dirigen a la Iglesia Católica. Que difícil es poder ver a través de algunos de ellos a Aquel que se supone es el centro, el motor que los impulsa.
Un abrazo y un beso con cariño.
Gracias a tí, hormigo, por tu visita. Quise visitaros a todos antes de mi capítulo, pero me fue imposible por falta de tiempo y de blogos por visitar. Hay que ver que saturación, jajaja.
Me he leído vuestros capítulos 3 ó 4 veces, y entre líneas ni se sabe. Tenía un gran apuro por no saber como continuar la historia. Me senté en el ordenador, y dejé que las palabras fueran saliendo en base a lo que había leído, sin preparar nada, expontáneamente. Al terminar no quise tocar nada ni rehacerlo, pensé que era mejor dejarlo así y que fuera lo que dios quisiera. Me gustó tu forma de llevar el personaje de Arquímedes, y creo que quizá nos de alguna sorpresa, porque percibo su transformación, y que tiene aún mucho que decir, pero todo dependerá de los giros que tome la novela a partir de ahora, algo que me está dejando verdaderamente expectante y deseoso de más, mucho más…
Saludos, hormigo, y espero que nos veamos por aquí a menudo. Te puse en favoritos para ir visitándote.
Chao, y gracias de nuevo!!!
Posturas tan retrógadas hacen pensar que la Iglesia católica se torna retrógada… una bofetada al mismo Jezús.
Conocí ‘La Luna Rosa’ : maravillosa! y te dejé un comentario … Salux!.
Es que… aunque no me gusta hablar de religiones, reconosco que hay anacronismos en algunas (por no decir todas).
Saludos
El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra
Salió el guerrero hormigo. Se te despiertan tus genes ancestrales ante las injusticias.
Supongo que los míos de recolectora siguen soñando, por los hijos de los hijos, con un mundo sin guerras.
Mientras seguirá existiendo la utopía.
De acuerdo al cien por cien.