Decálogo para peregrinos/as
Jueves, 2 Junio 2005

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Llévate unas botas cómodas, con las que hayas andado bastante (jamás las estrenes para el camino). Van bien botas o zapatillas de trekking, pero lo importante es que sean muy cómodas.
Entrena un poco antes de partir, dando paseos largos con el calzado que vayas a llevar. No hace falta estar muy en forma, pero sÃÂ conviene tener los pies un poco duros.
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La mochila cuanto menos pese mejor (7 – 8 kg como máximo). La inmensa mayorÃÂa de las cosas son superfluas. Viajando en verano hay que llevar muy poca ropa: 2 ó 3 mudas de camisetas, pantalones cortos y ropa interior, un pantalón largo ligero, una sudadera, unas chanclas (para ir cómodo/a y para la ducha). Tendrás que lavar a menudo en los albergues; lleva detergente y pinzas.
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Para dormir un saco ligero. No es necesario llevar rollo (si acaso para sentarse). Es importante el chubasquero o capa e incluso meter la ropa y el saco en bolsas de basura para que no se mojen en caso de tormenta fuerte.
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Poco más equipaje… una minibolsa de aseo (con los recipientes medio vacÃÂos) y una toalla diminuta. Un botiquÃÂn mÃÂnimo es indispensable: aguja e hilo para coser las ampollas, algodón, betadine (el mejor invento para el peregrino), aspirina u otro analgésico… Y ya está; hay farmacias en todas partes.
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Estudia el recorrido antes de partir. Lleva una guÃÂa ligera que tenga mapas. Planifica las etapas de forma que los finales coincidan con lugares interesantes para visitar y en los que haya servicios (tienda de comestibles, farmacia, centro médico). Vendrá bien una libreta para anotar experiencias y sensaciones.
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Es bueno madrugar; el dÃÂa cunde más y se pasa menos calor. Los peregrinos/as suelen despertarse sobre las 5 ó las 6 de la mañana (sobre todo en verano). Lo ideal es caminar por la mañana y dedicar la tarde a descansar y visitar el lugar. Camina despacio pero haz pocas paradas y breves. Si se para mucho la etapa se hace eterna.
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Yo recomiendo hacer etapas cortas, avanzar sin prisas. Lo estándar son unos 25 – 30 km diarios. Yo aconsejarÃÂa entre 20 y 25 como mucho, y los primero dÃÂas menos de 20. De todas formas, cada cual tiene su ritmo; que tu cuerpo marque el suyo.
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Desayuna fuerte. Calienta un poco estirando los músculos antes de empezar a andar. Lleva siempre algo de agua (pero poca) y alimento energético (frutos secos, chocolate, galletas, plátano).
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Camina relajado/a; observa el paisaje, medita, cuenta historias, silba, recita, canta, baila, grita. Disfruta de la soledad del camino o de la compañÃÂa de otros peregrinos. Conocerás muchos lugares y a muchas personas.
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Siéntete importante. El Camino existe porque hubo y hay peregrinos; los peregrinos le damos sentido. Recorrer el Camino Francés es seguir lo pasos de miles de almas antes que las nuestras, es revivir la historia, es hacer historia. Compostela te recibirá con los brazos abiertos. Tendrás unos minutos de inmensa felicidad, de realización suprema. Y todo habrá acabado.


Siempre tengo esa espinita clavada de no haber hecho nunca el camino. Mi tÃÂo, que vive el Lugo, suele llevarse a “sus” niños del instituto a recorrerlo todos los años. DesearÃÂa hacer con él porque fue quienme adentró en el mundo de la historia pero nunca me viene bien hacer el viaje…ya he hecho mi promesa al estilo “Tara” para no dejar este mundo sin hacerlo….porque hacerlos tengo que hacerlo, es una de las cosas que más desearÃÂa.
2 Junio 2005 a las 15:34 usandoGracias por el este post!
Yo hice el Camino y la verdad que quiero volver a hacerlo algún dÃÂa. Para màfue algo muy especial, es una experiencia distinta a cualquier otra que hayas tenido en tu vida.
Y es verdad que el Camino te cambia, en mi caso me cambió mucho (para bien :))
Un saludo!!
2 Junio 2005 a las 22:38 usandoUna lista de buenos consejos. Muy buena. :))
7 Junio 2005 a las 21:01 usando